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Agosto de 2008 Página 2 de 3

Nuevas tecnologías para el diagnóstico del cáncer del seno

Bernardo Sánchez Restrepo, MD

Sistema de detección computarizada (CAD)
El CAD es una herramienta que puede acompañar a la mamografía digital. En resumen, es un software al que se han incluido un cuantioso número de imágenes de cánceres de seno confirmados, e incluye funciones para comparar las estructuras de la mamografía digital practicada con las que posee, e identificar aquellas "lesiones" que el radiólogo mastólogo finalmente juzgará si revisten o no alguna importancia.

En un estudio realizado por Pai en 58 pacientes con carcinoma ductal in situ, 91% de las lesiones fueron visualizadas con el CAD. Más aún, la mamografía digital que se les había practicado a estas 58 pacientes un año antes, se analizó con la ayuda del CAD, y se encontró que en el 70% de los casos el sistema registró hallazgos que abrían esa posibilidad diagnóstica [5].

Ultrasonido bilateral total del seno (BWBS)
En senos de patrones de densidad 3 y 4, es decir, aquellos que tienen más de un 50% de tejido fibroglandular y conectivo, mamográficamente densos, la ecografía bilateral completa ha sido utilizada por algunos investigadores en las pacientes con alto riesgo de cáncer de mama, y han encontrado una importante utilidad en su uso, ya que han diagnosticado un 0,3% de cánceres adicionales [6, 7]. Obviamente, es necesario contar con equipos con transductores de alta frecuencia, que permiten observar lesiones cada vez más pequeñas. La limitante de este procedimiento es el tiempo que toma la adecuada valoración de ambos senos.

Resonancia magnética
Es un examen cada vez más utilizado en el diagnóstico de cáncer de seno. Aunque posee una muy alta sensibilidad, su especificidad es menor que la que inicialmente se había pensado. Actualmente su uso está orientado a las pacientes de alto riesgo (BRCA positivo), con senos densos; a aquellas con diagnóstico de cáncer ya confirmado, en las que se requiere valorar la extensión del mismo, la multicentricidad o la bilateralidad, y en mujeres con implantes mamarios, en las que se pretende conocer la integridad de los mismos, entre otras.

En la actualidad hay consenso en que la resonancia magnética no sustituye a la mamografía, y en caso de estar indicada, siempre se realiza como un examen complementario.

Tomografía por emisión de positrones y tomografía computarizada
Este examen, de amplio uso en la actualidad, busca fusionar la gran calidad anatómica de la tomografía computarizada (CT) con la capacidad de evaluar la función de la tomografía por emisión de positrones (PET), a través del metabolismo de la glucosa marcada con flúor 18. No es un método apropiado para la detección precoz del cáncer de seno, pues su capacidad diagnóstica se ve disminuida en los tumores menores de 10 mm, en los carcinomas ductales in situ, en los lobulillares infiltrantes y en general en los carcinomas bien diferenciados. La ayuda que brinda hoy está enfocada a buscar recurrencia local, para evaluación de la respuesta al tratamiento. Así mismo, parece tener una buena capacidad de buscar invasión linfática notable en ganglios de tamaño normal o de apariencia benigna.

Tomomamografía láser computarizada (CTLM)
Es una tecnología en uso, desarrollada en los Estados Unidos y aprobada actualmente como una herramienta que ayuda a la mamografía. Parte del principio fundamental de la neovascularización o áreas de angiogénesis, que normalmente acompañan el crecimiento de los cánceres de seno, y de la posibilidad del láser de identificar, en condiciones ideales, la hemoglobina, con la ventaja de que no está buscando el tumor propiamente dicho, sino la neovascularidad que genera el mismo, que por regla tiende a ser mucho más prominente que el tumor mismo, con lo que se espera la detección de tumores más pequeños.

La paciente reposa en decúbito prono en la máquina, que posee un agujero por el que el seno que se va a estudiar cae pendularmente. Una vez allí, el láser hace un barrido del seno, el cual se traduce en una imagen que se denomina corte, semejante a lo que ocurre en la CT. Los cortes se pueden efectuar, de ser necesario, cada milímetro, y una vez que se ha hecho el barrido de toda la glándula, desde la pared torácica hasta el pezón, la información es procesada por un computador, el cual genera una imagen tridimensional, que se puede manipular a gusto del examinador. Como se indicó anteriormente, la CTLM busca detectar las áreas del seno en donde hay mayor cantidad de hemoglobina, la cual se encuentra, a su vez, directamente relacionada con la angiogénesis.

Sus beneficios iniciales consisten en la ausencia de radiación ionizante y de compresión del seno; además, el tipo del tejido mamario tampoco genera dificultades, es decir, la alta densidad del mismo no limita la capacidad, en absoluto, de esta tecnología de detectar la hemoglobina. De todos modos, continuamos atentos a los resultados de esta tecnología.

Acerca del autor

Bernardo Sánchez Restrepo, MD

Médico radiólogo subespecialista en diagnóstico de enfermedades del seno, Universidad de Birmingham, Alabama, EE. UU. Director científico de la Unidad Mamográfica del Country, Bogotá, Colombia, 1988 hasta la fecha.
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