!noticia guardada!

Vimos recientemente un muy interesante blog, donde se nos recuerda uno de los más sensibles dilemas cuando de tecnología médica se trata. La tecnología médica siempre ha cargado con la culpa de los crecientes costos en la atención en salud. El nuevo e interesante paradigma que se nos propone es: ¿puede la tecnología ayudar a contener los costos?

Nadie discute la contundencia de los más recientes avances tecnológicos en salud. Rápida y progresivamente las cirugías cardíacas a cielo abierto están dando paso a procedimientos menos invasivos. Nuevos equipos y técnicas de planeación y administración de radioterapia acentúan la efectividad del tratamiento, reduciendo drásticamente la incidencia y severidad de sus efectos adversos, como bien se detalla en el artículo sobre radioterapia en mama que protagoniza esta edición de El Hospital. Las impresoras 3D ocupan los titulares de las publicaciones en salud más reconocidas y de más amplia circulación en el mundo.

Pareciera ser corolario y motivo de resignación, que todos estos avances se vieran reflejados en un exponencial aumento de los costos en salud, pero es aquí donde se nos invita a romper el paradigma. En otras industrias ocurre lo opuesto. Cuando hablamos de equipos de cómputo, cabe recordar que 25 años atrás un computador personal, de muy básicas especificaciones, podría costar alrededor de USD $7.000 ajustados para inflación. Hoy grandes segmentos de consumidores tienen acceso a equipos de enormes capacidades de procesamiento y almacenamiento, a una fracción de ese costo.  Algo similar ocurre con los teléfonos móviles o celulares. Veinte años atrás un inverosímil y pesado artefacto capaz únicamente de hacer llamadas en radios muy restringidos, demandaba la inversión de dos o tres veces el salario mensual del trabajador común. Hoy todos portan un smartphone con capacidad de navegación, texto instantáneo, roaming y funciones audiovisuales, cuya adquisición hizo muy poca o ninguna mella en su bolsillo.

Las propuestas más elocuentes para contrarrestar el paralelismo entre los desarrollos tecnológicos y los incrementos en los costos en salud, tienen en común la tecnología de la información. Sin lugar a dudas, el acceso a información detallada que permita poner en práctica principios de medicina basada en evidencia, unificando criterios y protocolos clínicos, contribuirá a abaratar la atención en salud y minimizar el desperdicio, liberando recursos para la utilización de tecnología médica donde esta es realmente requerida. Las historias clínicas electrónicas en línea, de llevarse a la práctica en toda su expresión, permitirán que un profesional o servicio ajeno al de cabecera conozca en detalle todos los antecedentes del paciente, los medios diagnósticos a que ha sido sometido y los tratamientos que se han realizado con anterioridad. De esta manera, cada servicio puede “subirse al tren” del diagnóstico y terapia escalonados en el lugar que corresponde, para evitar la redundancia y los gastos innecesarios. La telemedicina y las aplicaciones para dispositivos inteligentes tienen también enorme potencial de eficiencia.

Los legisladores, gobiernos y sistemas de salud deben crear espacios para aprovechar al máximo los recursos informáticos y buscar márgenes de racionalización que, en últimas, contribuirán a viabilizar el anhelo de un acceso universal y equitativo a la tecnología médica de vanguardia.

Imagen
blogger name missing

Total posts creados: 0

¿Te gustaría enviarle un mensaje?

Contactar a

Lo mas leido

undefined
Administración

Ya sea que esté buscando equipos de diagnóstico por imágenes nuevos y más recientes o ...

・25/07/2022
undefined
Radiología

Como si se tratara de un invento mágico, Wilhelm Conrad Röntgen asombr&oacute...

・25/07/2022
Imagen
Administración

El cierre de este 2019 en América Latina ha tenido diversos matices en materia de s...

Alejandra Leguizamón・25/07/2022
Imagen
Infraestructura

La acelerada expansión del nuevo Coronavirus (Covid-19), más allá de ...

・25/07/2022