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Abril de 2010

Sistemas de manejo de información de anestesia: desarrollo y ventajas

Condensado por Jimena Perry Posada

Sistemas de información para anestesia combinan software y hardware interconectado con monitores, máquinas de gases, ventiladores y bombas intravenosas.

Los primeros desarrollos de sistemas de información en anestesia se remontan a la década de los 70. En los 90, la Universidad de Duke puso en funcionamiento el Arkive Organizer, un registro electrónico intraoperatorio diseñado en San Diego, California, para ser utilizado en el área quirúrgica. Sin embargo, la implementación generalizada de dichos sistemas solo hasta ahora se ha popularizado, por ser más precisa, legible, completa y fiable que la gráfica anestésica tradicional [1].

Los anestesiólogos se enfrentan a ambientes difíciles en las salas de operación, son contratados por el hospital y no son sus empleados fijos, la anestesia requiere de la provisión de gran cantidad de información compleja y precisa, que debe ser documentada y proporcionada con el tiempo.

“[…] un movimiento gradual hacia los sistemas de manejo de información y sus bases de datos resultantes es inevitable en anestesia, así como lo ha sido en otras áreas de cuidado de la salud”, afirma Jason Hess, investigador de KLAS, empresa que supervisa y asegura el desempeño de proveedores en tecnología de cuidado médico [3].

Los sistemas de información para el manejo de la anestesia (SMIA) facilitan la captura e interpretación de los datos anestésicos, protege la práctica médica en contra de demandas, mejora el cuidado de los pacientes y tiene un impacto importante en el manejo de los servicios de anestesia. Son formas especializadas de registros electrónicos en la atención sanitaria, que permiten de manera automática y confiable la recolección, almacenamiento y presentación de los datos del paciente durante el periodo pre, peri y postoperatorio, y el acceso a la información para el manejo, evaluación de la calidad y propósitos de investigación.Estos datos son la base de cómo el anestesiólogo está tomando decisiones

Básicamente, los SMIA consisten en una combinación de hardware y software interconectados con los monitores intraoperatorios, las máquinas de gases, los ventiladores y bombas intravenosas, y en muchos casos con la historia clínica electrónica del paciente, y una pantalla que le muestra al especialista, con exactitud, la información.

Su instalación tiene un impacto económico favorable, al disminuir los costos de los fármacos anestésicos, optimizar el trabajo del anestesiólogo y reducir los costos de personal, mejorar la captura de cargos y aumentar la facturación, además de los reembolsos por un mejor sistema de codificación [2]. Asimismo, proveen un adecuado monitoreo para el manejo de sustancias controladas; apoyan la capacitación y el soporte del equipo de trabajo de anestesia; aumentan la toma de decisiones clínicas, el manejo del riesgo y el cuidado y seguridad del paciente; ayudan al desarrollo de estudios clínicos y de una buena calidad de programas académicos.

Los registros que se obtienen hacen más fácil encontrar la información que se necesita. Gran parte de los datos ingresa de forma automática, y con facilidad, a través de selecciones y menús amigables; el anestesiólogo incluye sus comentarios sobre el procedimiento [7].

Los SMIA mejoran la seguridad del paciente en una variedad de ambientes, al facilitar un cuidado clínico apropiado, evitar o reducir las distracciones propias del ambiente quirúrgico y optimizar una respuesta médica inmediata; por ejemplo, alertan sobre alergias medicamentosas e interacción con otros fármacos [2].

Otro beneficio de los SMIA es una mejor calidad en la atención a los pacientes. Con ellos es posible que el anestesiólogo haga una revisión retrospectiva y cambie sus patrones de práctica. Por ejemplo, después de revisar los registros y encontrar alta incidencia de náuseas y vómito postanestesia, se pueden diseñar protocolos para su reducción y, por tanto, mejorar el cuidado del paciente [1].

El proceso de seleccionar e implementar los SMIA es complejo y debe ser analizado cuidadosamente, para obtener todos los beneficios que estos sistemas pueden proporcionar [5]. Uno de los mayores obstáculos para su implementación ha sido la falta de terminología médica estandarizada [4].

El sistema ideal debe ser fácil de usar, y su interacción debe ser fluida con los otros sistemas del hospital. Para que funcionen y fluyan con el resto de los equipos tecnológicos y humanos, deben permitir la recopilación de información que pueda ser usada, en aras de mejorar la seguridad del paciente y sus resultados [6].

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