Promocione sus productos o servicios con nosotros
Marzo de 2014 Página 2 de 2

Sistemas de información asistenciales e interoperabilidad

Osman de Jesús Argüello Sequera, MD. / Mauricio Burbano Arrázola, MD.

De esta manera, el paciente puede ser citado y programado desde el mismo consultorio de su médico tratante, para de inmediato acudir al laboratorio clínico o servicio de imágenes donde lo esperan para la toma de muestras o para la realización del examen de imágenes. Concluido el procedimiento, los resultados son cargados directamente a la historia clínica electrónica y de esa forma, pueden ser vistos por el médico tratante prácticamente en tiempo real. Ante un diagnostico que amerite una rápida intervención, es posible convocar al paciente para dar inicio inmediato al tratamiento respectivo, incrementando considerablemente las probabilidades de éxito de la intervención.

Como podemos ver, la oportunidad asistencial que deriva de la interoperabilidad resulta determinante para aumentar las posibilidades de un desenlace favorable, lo que se traduce en una mayor resolutividad y aporta decisivamente al cumplimiento de la misión de las instituciones asistenciales.

Factor diferenciador y tendencias

La interoperabilidad actualmente abarca una gran cantidad de equipos médicos, que van desde los más sencillos (tensiómetros digitales, pulsioximetros, equipos doppler fetales, etc.) hasta equipos de mediana y alta complejidad (monitores de signos vitales, electrocardiógrafos, máquinas de anestesia, analizadores de laboratorio, espirómetros, tomógrafos computarizados, resonadores magnéticos y ecógrafos, entre otros). Es la base para conducir a cualquier hospital o clínica, hacia el siguiente nivel en términos de mejoras asistenciales.

La automatización e integración de los procesos asistenciales marca una pauta diferenciadora en la gestión de las instituciones sanitarias tanto en América Latina, como en el resto del mundo. De igual manera, la interoperabilidad ha pasado a ser uno de los criterios de mayor relevancia en el proceso de toma de decisiones del comprador de tecnología médica. Tanto así que hoy en día los fabricantes de tecnología buscan resaltar entre las características técnicas de sus productos, la capacidad de los equipos de interconectarse con sistemas de información asistenciales. Entre las especificaciones técnicas de los equipos modernos encontramos con frecuencia sellos señalando que el equipo es compatible HL7, lo que garantiza que puede ser utilizado sin complejas adaptaciones en instituciones que poseen un sistema de información preparado para la interoperabilidad.

Desafortunadamente, predomina en el medio una actitud de escepticismo en que muchos actores, provenientes principalmente del sistema de salud público, ven la interoperabilidad como una utopía. No hay lugar a dudas que bajo una perspectiva cortoplacista, los costos de la tecnología pueden resultar abrumadores, máxime cuando las iniciativas se abordan bajo el yugo de compromisos políticos o las restricciones propias de vigencias y presupuestos públicos.

En virtud de lo anterior, los avances en interoperabilidad son más evidentes en el sector privado, donde la interoperabilidad es vista como un ingrediente esencial en muchos procesos de mejora continua. En este ámbito hay mayor conciencia sobre el valor de las tecnologías de información – y su interacción en redes – en el logro de objetivos en áreas tan sensibles como la oportunidad de la atención, la continuidad, la eficiencia asistencial y los desenlaces en salud. Los avances en estas esferas se traducen, en últimas, en una mayor rentabilidad y un mejor posicionamiento en el mercado, resultados que persiguen todas las instituciones asistenciales privadas.

En muchos países esta brecha tecnológica entre instituciones privadas y públicas, conduce a la migración de pacientes desde un sector al otro. Donde existen servicios de salud públicos ineficientes, los pacientes con recursos migran – apoyados por seguros médicos privados o incurriendo en gasto propio de bolsillo – hacia instituciones privadas para ser atendidos y tratados en forma puntual y rápida.

Los sistemas de salud de algunos países latinoamericanos están haciendo cambios positivos ante esta nueva tendencia de automatizar los procesos en cada una de sus áreas, pero falta camino por recorrer, entre otras cosas por la falta de continuidad de políticas orientadas a tal fin. La interoperabilidad en las instituciones de salud del sector público es uno de tantos procesos cuyo despliegue está sujeto a los vaivenes que derivan de los cambios de gobierno, donde es habitual que equipos de trabajo eminentemente técnicos sean reemplazados precisamente cuando empiezan a adquirir experiencia y mostrar resultados, cediendo su lugar a grupos menos idóneos o capaces. De esta manera, se pierden importantes oportunidades de llevar los proyectos de interoperabilidad en las instituciones de salud pública latinoamericanas, a feliz término.

Artículo proveniente de la revista impresa con el código eh0214Interop.

Fin.
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Administración y TIC en salud