Promocione sus productos o servicios con nosotros
Diciembre de 2008 Página 1 de 3

Sillas de ruedas: consideraciones para su uso

Diversos aspectos del diseño y fabricación de las sillas de rueda inciden en la seguridad y facilidad de uso. Lo importante es escogerlas según cada caso.

En los individuos afectados por diversas enfermedades o traumas, que los llevan a la inmovilidad debido a deficiencias fisiológicas o de las estructuras corporales, bien sea congénitas o adquiridas, de forma instantánea o gradual, las sillas de ruedas son de gran utilidad y se consideran uno de los mejores apoyos técnicos, ya que les permiten movilizarse para realizar sus labores cotidianas e interactuar socialmente.

En la elección de la silla es necesario considerar el entorno de utilización, que podrá incluir interiores o exteriores, los espacios habituales de desplazamiento, sus dimensiones (puertas y pasillos) y particularidades (tipos de suelo, rampas, etc.). Todo esto plantea nuevos retos a los fabricantes, quienes deben tener en cuenta, además de un diseño agradable al usuario, la funcionalidad, la movilidad, los sistemas de seguridad, la ergonomía y la comodidad, que sea adecuada para el grado de invalidez y la finalidad de uso.

La seguridad de una silla de ruedas debe dar solución a aspectos como la horizontalidad, la superación de obstáculos y terrenos irregulares.

La selección de una silla de ruedas es individual. Esta depende de diversos aspectos, como las características corporales del individuo y la postura de este dentro de la silla, factores que afectan la movilidad y la propulsión, y las partes de la silla. Por ejemplo, las sillas manuales plegables se diseñan para personas con imposibilidad para caminar, pero que tienen suficiente fuerza y movilidad articular en los miembros superiores y no presentan otras discapacidades asociadas que impidan la autopropulsión.

Entre los factores que afectan la movilidad y la seguridad de las sillas de ruedas se encuentran:

  • La distribución del peso. Una silla estándar distribuye el peso por mitades entre sus ruedas traseras y delanteras, para un menor rozamiento y mayor agilidad, pero con poca estabilidad.

  • Las características del terreno. Una superficie lisa y dura disminuye el rozamiento.

  • El tamaño y la composición de las ruedas. Un neumático presenta mayor fricción y rozamiento, lo que hace menos ágil la silla y disminuye su velocidad. Las ruedas macizas, a pesar de amortiguar poco las imperfecciones del suelo, presentan un rozamiento mínimo.

  • El centro de gravedad. Si este se concentra en la parte trasera, hace la silla más maniobrable, pero más inestable; si está hacia abajo y adelante, la silla será más estable, pero más difícil de manejar.

  • La distancia entre el eje de las ruedas delanteras y traseras. Si la silla es larga mantiene un mejor rumbo, mientras que si la distancia es corta, es más fácil y suave de manejar.

  • El ángulo de las ruedas. Este puede ser diferente entre las ruedas traseras y delanteras; se procura en las últimas mantener un ángulo de 90°, mientras que en las traseras el ángulo positivo beneficia la postura correcta de los hombros.

  • La propulsión en una silla de ruedas debe ser eficaz, con un gasto mínimo de energía. Dependerá de la capacidad de movimiento del individuo, la altura y posición de las ruedas; la posición ideal de la rueda trasera es aquella en la que el individuo, con el brazo estirado y el hombro relajado, toca con sus dedos el eje de la rueda trasera; el tamaño de la rueda: una rueda trasera pequeña requiere un menor esfuerzo para propulsarla, pero realiza un recorrido más corto; la distancia entre los ejes traseros y delanteros: si es larga, permite un rumbo recto, pero requiere mayor energía para la propulsión; si es corta, habrá un menor gasto energético; los ángulos de las ruedas traseras: los de base más amplia implican mayor abducción de los hombros y una propulsión difícil; si las ruedas traseras son paralelas a la silla, la distancia entre el cuerpo y los brazos es adecuada para la aplicación de la energía.

El armazón de la silla de ruedas es determinante en la comodidad del individuo y es el componente que más cambios presenta entre los diferentes usuarios. Suele ser rígido o plegable y de distintos materiales, que van desde aluminio (el más económico), hasta titanio y carbono. Las sillas plegables se transportan más fácilmente, mientras las rígidas ocupan más espacio, pero pesan menos y son de fácil manejo.

x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Ortopedia y rehabilitación

Documentos relacionados