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Diciembre de 2011 Página 2 de 3

Propuestas para evitar errores con los medicamentos en la anestesia

Patricia Posada

La presentación de las drogas más comúnmente utilizadas, de uso general anestésico en jeringas prellenadas, preparadas bajo condiciones seguras de calidad y preetiquetado, reduce el número de los pasos implicados en la administración de la medicación, aumenta la certeza de que las etiquetas de las jeringas están correctas y disminuye probablemente errores de la medicación [2, 4].

El etiquetado es un elemento clave de la seguridad de la medicación. La disposición de todas las etiquetas en un formato estandarizado acentúa la clase y los nombres genéricos de cada droga, incorporando un código de color específico de la clase y un código de barras consistente con los estándares internacionales de etiquetado de drogas. La etiqueta del medicamento debe ser leída cuidadosamente antes de que se mezcle o se inyecte. La legibilidad y el contenido de las etiquetas en las ampollas y las jeringas se deben optimizar, según los estándares internacionales para el etiquetado de las jeringas, ampollas, viales usados durante la anestesia (ISO 26825), en lo que se refiere a los atributos de fuente, tamaño (grandes y legibles), código de color e información adoptados en varios países. Un gráfico de dosificación en la etiqueta misma quitaría la necesidad de buscar tablas o calcular la dosis por quien provee la anestesia. La integración de la tecnología RFID a los sistemas de administración de la droga facilita la lectura de la etiqueta [1, 2, 4, 8].

Las jeringas de infusión deben ser etiquetadas de manera consistente con las etiquetas estandarizadas [1]. Las etiquetas impresas, las banderas adhesivas a las ampollas y los viales son un alternativa menos costosa a las jeringas prellenadas, para facilitar el etiquetado correcto. El nombre de la medicación en etiquetas que el usuario aplica se debe emparejar con el de la ampolla o el vial al momento de envasar cualquier medicación. Todas las líneas y catéteres deben ser etiquetados también [2].

La confirmación del medicamento por dos personas puede tener un impacto significativo en las prácticas de funcionamiento existentes. Idealmente, la administración de todo fármaco IV en anestesia debe ser chequeada por dos médicos cualificados; diversos estudios han mostrado que el doble chequeo puede prevenir el 58% de errores. Sin embargo, no hay evidencia suficiente que lo soporte, y es difícil de alcanzar debido a la falta de disponibilidad de personal [3].

La confirmación electrónica de la etiqueta del medicamento, en el punto de administración inmediatamente antes de que se prepare o suministre, con un lector de código de barras ligado a una computadora, es más factible, y no se requiere que una segunda persona esté disponible para chequear la droga. Permite independencia al especialista, para dar la droga en el momento que desea hacerlo y no cuando un colega está disponible para chequearla; además, es más intuitiva con la práctica de trabajo [3, 4].

Altavoces y una pantalla táctil, para proporcionar la verificación auditiva y visual automática del medicamento seleccionado, inmediatamente antes de cada administración y para su registro (el teclado para la entrada del nombre del medicamento es una alternativa), también ayudan a reducir las tasas de error.

La integración automática de la información escaneada en el expediente anestésico, en la pantalla en tiempo real y para imprimir en papel al final de la anestesia, facilita la creación de expedientes electrónicos automáticos por el sistema, que pueden ser visualizados por el anestesista en otras áreas, como la sala de recuperación, produce una mayor exactitud de la información del medicamento en el expediente, reduce la carga cognoscitiva en el profesional, aumenta la legibilidad y disminuye el tiempo empleado en su elaboración. De esta manera, el especialista tiene un mayor tiempo para concentrarse en el paciente durante la anestesia. Algunos elementos de la seguridad del paciente se perciben esencialmente como un subproducto del expediente electrónico anestésico, y la calidad del que produce el sistema puede ser un gran incentivo para su utilización [3, 4].

Sin embargo, estos lectores pueden convertirse en una distracción mientras se aprenden a usar, y tienen un diseño permisivo, ya que los medicamentos pueden ser administrados sin ser pasados a través del lector de código de barras, o múltiples fármacos podrían escanearse antes de la administración, saltándose el objetivo de la confirmación al momento. También disminuyen el tiempo que pasa mirando los monitores y aumentan los lapsos de latencia de la supervisión [3, 4].

Estos dispositivos son fáciles de usar y eficaces, pero se deben integrar aspectos tecnológicos dentro del ambiente de la sala de cirugía y aprender su uso. Si se localiza el lector cerca del puerto de administración IV del medicamento, se podría mejorar esta práctica [3, 4, 8].

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