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Abril de 2011

Mejor seguridad del paciente con tubos endotraqueales con neumotaponadores

Liliana M. Támara P., MD

Avances en el diseño de tubos endotraqueales, especialmente de manguitos neumotaponadores que, entre otros, impiden lesiones isquémicas de la tráquea.

El avance científico y tecnológico en la medicina implica una revisión minuciosa y un seguimiento estricto de parte de la comunidad médica, ante los adelantos presentados, dada su responsabilidad en la atención de los pacientes. La anestesiología es uno de los campos donde la seguridad del paciente se ha desarrollado notoriamente. Desde antes de 1999, cuando se difundió el reporte “To err is human” [1], se evidenciaron diferentes “errores” en este campo. La tasa de mortalidad por anestesia, en las dos décadas pasadas, fue de 0,05 a 10 por cada 10.000 anestesias generales [2]. El informe holandés sobre errores humanos en anestesia reportó que el 82% de los incidentes se hubieran podido prevenir, y alrededor del 80% estaban relacionados con problemas de ventilación [3]. Teniendo en cuenta la problemática sobre la vía aérea, uno de los esfuerzos más importantes estriba en la fabricación de dispositivos seguros, que minimicen el riesgo del error humano [4].

En este sentido, ha habido un desarrollo importante en el diseño, materiales y función de los tubos endotraqueales, y específicamente en los manguitos neumotaponadores, con lo cual se busca evitar la fuga de aire de la vía aérea, que puede llevar a hipoxia al paciente y a contaminación de la sala de cirugía con los gases anestésicos; el paso de secreciones de la vía digestiva y faríngea al árbol pulmonar, con la subsiguiente neumonía asociada al ventilador, uno de los eventos adversos más identificados [5], y por último, impedir las lesiones isquémicas de la tráquea, generadas por presiones mayores de 40 cm de agua en adultos y 20 cm de agua en niños, ya que la presión sanguínea de los capilares traqueales es de 48 cm de agua.

El avance de los neumotaponadores de los tubos endotraqueales para anestesia general ha aumentado. En la actualidad, la Organización Internacional para la Estandarización (ISO), y sus representantes y vigilantes en cada país, se pronuncian acerca de las especificaciones técnicas de los tubos endotraqueales [6], básicamente sobre cinco aspectos para la fabricación de los tubos:

  1. requerimientos generales para los materiales utilizados,
  2. características de los tubos y de los manguitos neumotaponadores,
  3. dimensiones permitidas de los tubos traqueales y conectores,
  4. marcajes requeridos
  5. y empaques y etiquetado de los productos.

En la siguiente tabla se enumeran las principales características, ventajas y desventajas de los diferentes tipos de manguitos neumotaponadores en el mercado y algunas recomendaciones para su uso [7].
Ver Tabla .

Para monitorizar de la presión del manguito se han utilizado diferentes dispositivos. Entre ellos está el manómetro aneroide, el cual es preciso y exacto, pero incómodo para usar, costoso, requiere calibración y tiene el riesgo de infectar a los pacientes si no se limpia de manera apropiada. Además, se requiere de dispositivos para la intubación y llaves de cierre, y se puede perder presión interna en el manguito durante la colocación si no se es cuidadoso [16].

Las válvulas de regulación de la presión de Lanz, para tubos Hi-Lo, que mantienen estable la presión en 30 cm de agua, pueden no sellar cuando se usan presiones altas de ventilación, y reducen la necesidad de monitoreo manual.

Los sistemas de tubo de Brandt [17], mantienen la presión dentro del manguito cuando se utiliza óxido nitroso, y las subsecuentes pérdidas de sellamiento y fugas de aire. Se recomienda su uso en anestesias con óxido nitroso prolongadas o durante el transporte de pacientes intubados después de óxido nitroso.

Por último, los dispositivos electrónicos para el monitoreo de la presión del manguito, como el controlador fácil de presión del manguito; sin embargo, estos son aún costosos y requieren el acople al PIP.

Para finalizar, no ha terminado el desarrollo tecnológico en esta área. Cada día, de acuerdo con las necesidades de los pacientes y de los equipos asistenciales, se continúan mejorando los dispositivos para intubación.

Acerca del autor

Liliana M. Támara P., MD

Médica Forense, especialista en Bioética y en Auditoría en Salud.
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