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Noviembre de 2002 Página 3 de 5

Estudios funcionales tridimensionales de alta definición de columna lumbar utilizando MRI

Las imágenes de la secuencia de MEDIC 3D se convierten en una imagen tridimensional del espacio del LCR (mielografía 3D) mediante posprocesamiento, dándole volumen. Como sucede en la mielografía de rayos X convencional, los nervios raquídeos aparecen dentro del espacio del LCR como estructuras de baja señal. Utilizando una técnica de ampliación de la región, pueden ponerse de manifiesto los huesos a partir de los mismos datos de medición (Fig. 5). Además, en la visualización global pueden incluirse otros subvolúmenes segmentados, tales como vasos arteriales o venosos (Fig. 6).

Medición del ángulo y volumetría
Mientras que los contornos de los discos se muestran con un alto contraste cuando están en fase, la fase opuesta del FLASH en la secuencia de fases sirve para poner en evidencia la matriz ósea y el núcleo pulposo. Es por esta razón que se usan las imágenes en fase para determinar la diferencia angular entre flexión y extensión según el método de Dupuis (10). Los resultados se presentan en la Tabla 2. Los valores medios para la amplitud de movimiento en nuestras mediciones se hallaron entre 13,0° (L1-2) y 16,7° (L5-S1).

Los cambios funcionales sobre el espacio del LCR provocados por la posición respectiva fueron determinados mediante la secuencia de MEDIC 3D. Se determinó la diferencia entre los volúmenes en flexión/extensión para cada segmento en movimiento, a partir del volumen en la posición normal (Tabla 2).

En la posición de flexión, el volumen segmentario del LCR aumentó entre 5,3% (L2-3) y 9,6% (L4-5); en la posición en extensión aumentó entre 9,2% (L1-2) y 21,5% (L5-S1), en comparación con el volumen normal.

La Fig. 7 muestra un análisis de la correlación entre la amplitud de movimiento del segmento y los cambios de volúmenes intrarraquídeos y perirradiculares durante un estudio funcional del raquis lumbar. Las correlaciones prueban la relación cuantitativa entre la función y el volumen del líquido cefalorraquídeo: el volumen del LCR aumenta en la posición de flexión y disminuye en la posición de extensión. Los cambios de volumen en el segmento que se mueve dependen de la diferencia angular, es decir, la amplitud de movimiento.

Discusión
Hasta la fecha se han realizado mediciones funcionales de la columna lumbar en los denominados sistemas abiertos de Resonancia Magnética, habitualmente con intensidades de campo bajas, entre 0,2 y 0,5T. En consecuencia, la resolución espacial que se podía obtener era insuficiente para proporcionar una imagen tridimensional de alta resolución de las estructuras anatómicas involucradas (12, 13). Nuestros exámenes fueron realizados en un sistema de campo alto cerrado de 1,5T. Había que examinar a los pacientes que estaban en posición de extensión fuera del isocentro magnético. Nuestros resultados muestran que es posible realizar mediciones fuera del centro sin una pérdida de señal relacionada. Durante la flexión o la posición normal, alcanza con el sistema de bobina de columna. Sin embargo, si uno quiere obtener una señal suficiente en la posición de extensión, es preciso agregar la bobina de cuerpo, debido a la mayor distancia entre la bobina y el volumen de medición. La codificación de fase en dirección cráneo-caudal fue adecuada para reducir los artefactos por movimiento. De no utilizarse, el aumento de la respiración abdominal durante la extensión produciría artefactos notorios.

La amplitud de movimiento establecida en la literatura medida con los pacientes en posición lateral, corresponde a nuestras mediciones en posición supina (11, 14). Los exámenes con el paciente sentado, sólo posibles con imanes abiertos especiales con baja intensidad de campo, permiten una amplitud de movimiento ligeramente mayor (12).

Si bien la amplitud de movimiento es muy buena con un sistema abierto de imanes alineados verticalmente, la resolución es demasiado baja como para permitir un análisis detallado o estudios tridimensionales (12). Además, los exámenes con el paciente sentado o en posición lateral no son fáciles de reproducir sin la estabilización del paciente (13). Aún cuando los parámetros bidimensionales medidos en este estudio (cortes transversales, distancias y superficies del canal raquídeo) muestran una clara dependencia de la posición funcional respectiva, los valores de medición bidimensional varían mucho y son difíciles de reproducir (15-20, 13). Una posible solución a este problema fue el uso de secuencias tridimensionales fuertes ponderadas en T2 para "mielografía por MRI". En una de nuestras publicaciones, pudimos demostrar el valor básico de este método (15). Se utilizó una secuencia FISP. Sin embargo, resultó ser susceptible a inhomogeneidades magnéticas. La resolución especial en el eje Z se limitó a 1,6 mm en un tiempo de medición relativamente prolongado, superando los 7 minutos. El posprocesamiento realizado mediante segmentación implícita y visualización con la Proyección de Máxima Intensidad (MIP) produjo una superposición de las estructuras. Dado que éstas plantean el riesgo de falsos positivos (superposición debida a estructuras con señales altas, como discos, ligamentos y vasos), la aceptación clínica de este método fue limitada (16).

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