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Agosto de 2007

Acreditación internacional: herramienta para la mejora continua de la atención médica

El diseño de estándares permite la interpretación y evaluación dentro de la cultura y marco jurídico de un país, y fija el mayor alcance posible en la práctica.

David Jaimovich, MD, jefe de la oficina médica de la Joint Commission Resources y la Joint CommissionInternational, en la ponencia dictada durante la Conferencia de Inversión y Administración Hospitalaria, en Santo Domingo, República Dominicana, organizada por la American Hospital Management Company del 25 al 28 de abril del 2007, habló sobre quién y qué son la Joint CommissionInternational y la Joint Commission qué es la acreditación; por qué hacerla; cómo se desarrollan, organizan y mantienen los estándares; los estándares como herramientas; la metodología deTracer (trazador); las metas internacionales de seguridad al paciente, y cómo empezar el proceso de evaluación.

La Joint Commission JC) es la agencia americana de acreditación, cuya meta se centra principalmente en mejorar la seguridad y la calidad de la atención prestada a los pacientes. Es una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro, que actualmente acredita a más de 20 000 organizaciones en Estados Unidos, entre hospitales, servicios ambulatorios y servicios de sanidad mental, entre otros. Ha desempeñado esta función desde 1951, cuando se estableció la Joint Commission Accreditation de hospitales, para continuar y desarrollar programas. Luego, en 1987, se introdujeron diversos conceptos, como estándares, sistemas de medida de indicadores y evaluación en los buenos procesos.

Tanto la Joint Commission Resources (JCR),como la Joint Commission Internacional (JCI), se desprenden de la JC La JCI ha acreditado hospitales en Asia, Medio Oriente y Europa, y hoy en día colabora con más de 70 países. La Comisión Conjunta para la Acreditación de Organizaciones Sanitarias fue constituida por la OMS (Organización Mundial de la Salud), para contribuir exclusivamente a la consecución de la mayor seguridad posible para los pacientes, lo cual se logra previniendo daños durante su tratamiento y cuidado. Por lo mismo, se parte de los errores clínicos acaecidos, los cuales son asumidos como lecciones, a partir de las cuales se hacen correcciones para que en el futuro tal hecho no se repita, mediante la diseminación de prácticas seguras. Tal diseminación fue posibilitada por la figura de la acreditación, la cual depende directamente de los estándares de la JC y del Tracer, que es su método de evaluación de las organizaciones.

La acreditación es, por lo general, un proceso voluntario, a través del cual se concede reconocimiento a organizaciones de cuidados médicos si cumplen unos estándares, que implican la mejora continua de la atención médica. Persigue que las entidades no solo conozcan sus resultados, sino también los analicen, para hallar debilidades y fortalezas, que las comparen con las de otras entidades y, por último, permitan su publicación. Así, la acreditación, siendo estandarizada, funciona como un incentivo para la mejoría; así se consigue la reducción del riesgo, pues certifica que la organización está haciendo las cosas que hay que hacer correctamente. El estándar mínimo de acreditación fomenta un diagnóstico más exacto, protección a los pacientes y un buen nivel administrativo y profesional. Así, por medio de ella se optimiza la probabilidad de buenos resultados.

Los estándares, más que leyes, son herramientas que se deben renovar periódicamente para lograr un mejoramiento continuo. Giran alrededor de unos ejes: estructura (recursos), procesos (actividades) y resultados, y respecto a estos se definen las expectativas de funcionamiento (que deben ser óptimas, realizables y medibles). Los tres se enfocan en funciones administrativas y clínicas importantes para la organización sanitaria y se centran en el paciente y su contexto familiar.

El diseño de los estándares permite la interpretación y evaluación dentro de la cultura y marco jurídico de un país, y fija el mayor alcance posible en la práctica. Entonces, se necesitan reportes específicos de datos, que permitan evaluar la efectividad de los estándares; es decir, determinar la influencia que han tenido en la mejora de los servicios. Para ello se utiliza la metodología de Tracer, que relaciona los procesos en el marco de los sistemas hospitalarios crítica y objetivamente, de modo que los hallazgos evaluados se vuelvan después nuevos estándares.

Para descargar la presentación de la conferencia visite nuestra sección Conferencias para descargar o dé clic aquí

Condensado por Diana Carolina Posada y Patricia Posada, MD

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