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PEDIATRÍA www.elhospital.com 19 Lea este artículo con sus referencias en www.elhospital.com Busque por: EH0616LASERM rugía del hemisferio dominante y síndrome de desconexión por callosotomía 3, 4. Durante las últimas décadas , la evolución de las terapias no invasivas con equipos láser en el cuidado de pacientes neuroquirúrgicos ha sido significativa. Recientemente, la terapia térmica inducida por láser integrado (TTIL ) se ha integrado a la formación de imágenes por resonancia magnética (IRM ) para producir imágenes térmicas de resonancia magnética (ITRM). La terapia TTIL ha demostrado ser una herramienta interesante que aporta nuevas opciones para el tratamiento de la zona epileptógena para lesionectomía, así como un avance en los procedimientos de desconexión para los pacientes con epilepsia intratable. La introducción de la técnica láser para la cirugía cerebral comenzó en 1965 con los experimentos de Earle y Fine. Su trabajo demostró que un solo pulso de alta energía láser dio lugar a una expansión inmediata de los contenidos dentro de la bóveda craneal murina, es decir, una hernia cerebral y la muerte inmediata. Rosomoff y Carroll fueron pioneros en el uso del láser para los seres humanos en el contexto de neurocirugía clínica. Sin embargo, luego de su investigación concluyeron que el efecto térmico de la energía láser de rubí no podía aplicarse con la precisión necesaria en el tratamiento de tumores cerebrales 1, 2, 3. Posteriormente, con la introducción de láseres de onda continua se produce una mejora del sistema de suministro de energía de forma más precisa y controlable. Stellar y colaboradores publicaron su experiencia con el láser de CO2 como una herramienta de corte mínimamente traumático que resulta en un efecto de coagulación mal enfocada. Heppner incorpora una luz piloto en su láser para centrarse en el tejido que se desea tratar. Este sistema indica al cirujano la ruta y el foco del haz de láser de CO2 invisible. Además, se han realizado múltiples estudios experimentales en el ámbito clínico, donde se valora la funcionalidad y aplicabilidad del láser en fotocoagulación y vaporización, incluidos el láser de termoterapia intersticial y la terapia fotodinámica de los tumores. También se ha estudiado la aplicación de la termoterapia instersticial con láser de manera conjunta con la señal de resonancia magnética y de esta manera correlacionar la intensidad de la señal de la temperatura y la RM, para así hacer uso de la última como método de monitorización de la temperatura de manera no invasiva 3. Terapia térmica inducida por láser La terapia térmica inducida por láser (TTIL) consiste en colocar un catéter de agua o de solución salina enfriada en el área de la lesión y el láser conducirá la luz en el tejido, que luego se convertirá en calor. La energía térmica induce daño al ADN intracelular y a las estructuras de unión al ADN, y en última instancia conduce a la muerte celular por desnaturalización de la proteína. Este método se investigó inicialmente en el tratamiento de tumores cerebrales y luego se realizó con imágenes por resonancia magnética (IRM) ponderada en T1 simultánea, lo que permitió la visualización cualitativa pero no cuantitativa de calentamiento por láser 1, 2, 3. La tecnología TTIL es altamente compatible con la RM y su orientación permite un control preciso de la zona de ablación térmica y la protección de estructuras adyacentes. Recientemente, la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por su sigla del inglés) autorizó el primer sistema láser guiado por resonancia magnética basado en terapia térmica intersticial para la ablación en neurocirugía, que permite la monitorización térmica en tiempo real del proceso de ablación y control de retroalimentación sobre el suministro de energía láser 3, 4. La aplicación de TTIL guiada por RM se ha expandido dentro del ámbito de la neurocirugía para el tratamiento de los tumores primarios del cerebro y otras neoplasias intracraneales. Pruebas recientes muestran resultados positivos en la ablación de focos epileptogénicos en niños con epilepsia refractaria al tratamiento farmacológico. Conclusiones La epilepsia infantil es un síndrome de alta prevalencia, el cual puede ser de carácter refractario. En este caso, la cirugía es una alternativa terapéutica que ha mostrado resultados positivos. Sin embargo, como se mencionó, puede tener complicaciones debido a su carácter invasivo. Nuevas tecnologías, como la TTIL guiada por RM ha mostrado ser favorable en cuanto a la adecuada ablación del foco epileptogénico y a la reducción de las complicaciones dadas con la cirugía intervencionista. *Médica y Máster en Investigación.


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