Imágenes moleculares: PET y su impacto en Colombia

Imágenes moleculares: PET y su impacto en Colombia

Comunicate con el proveedor:

Contactar

!noticia guardada!

La Tomografía por Emisión de Positrones goza de amplia aplicabilidad en las áreas de oncología, cardiología, neurología y psiquiatría. Este artículo busca repasar los principios físicos y radiológicos de dicha técnica, además de trazar un panorama de su extensión, alcance y regulación legal en el país.

La Tomografía por Emisión de Positrones (PET, por su sigla en inglés), es una técnica de medicina nuclear útil para el diagnóstico no invasivo de diferentes enfermedades. En ella se fusionan varias tecnologías para la generación de información cuantitativa, especial y funcional de algunos procesos biológicos in vivo. Para la obtención de imágenes funcionales de los procesos moleculares y celulares que se busca abordar, se emplean radiofármacos en cantidades traza, en su mayoría análogos de la glucosa, con los cuales se marcan moléculas de carbono, flúor, nitrógeno y oxígeno, principalmente.

En la actualidad, con mayor frecuencia se utilizan como trazadores biológicos cuatro radioisótopos emisores de positrones (radionúclidos PET), y estos se producen de forma rutinaria mediante un acelerador de partículas tipo ciclotrón a través de reacciones nucleares. Las aplicaciones clínicas del Flúor-18, el Carbono-11, el Nitrógeno-13 y el Oxígeno-15 se han estudiado ampliamente; cuyas vidas medias son de 110, 20, 10 y 2 minutos, respectivamente.

Estas vidas medias cortas presentan ciertas ventajas y desventajas. Entre las primeras, para el paciente incluyen una baja dosis del medicamento y una mínima exposición a la radiación, lo que facilita la realización de varios estudios en un mismo día. Los positrones (antielectrones), son partículas de antimateria cargadas positivamente, con una alta reactividad, y una vida media corta, por lo que su principal desventaja es que la mayoría de los radionúclidos PET tienen que producirse localmente (en la región donde se cuente con la tecnología requerida), como explicaremos más adelante 1.

El objetivo esencial de la PET es estudiar funciones biológicas tales como la actividad metabólica, el flujo sanguíneo, la viabilidad celular, los índices de proliferación celular, el transporte de aminoácidos y la densidad y ocupación de neurorreceptores, entre otras. La utilidad atribuida a esta técnica radica en su alta capacidad para detectar tempranamente características benignas y malignas en las lesiones neoplásicas primarias, así como su poder para establecer la extensión y el alcance de un tumor maligno (estadiaje), el diagnóstico por imágenes de recidivas y la valoración de la respuesta tumoral al tratamiento médico.

Es una herramienta fundamental para el diagnóstico de enfermedades que cursan sin alteraciones estructurales, y con cambios bioquímicos y funcionales, como sucede con algunas patologías psiquiátricas.

Al reportar patrones moleculares relacionados con la viabilidad metabólica de un tejido, es útil, por ejemplo, para delimitar el área de tejido miocárdico apta para recibir tratamiento de revascularización quirúrgica o percutánea 2.

La PET/CT combina las técnicas de PET y tomografía axial computarizada (CT), por su sigla en inglés)3. Una vez se administra el radiofármaco al paciente, los trazadores se contienen en el interior de la célula sin pasar a formar parte del ciclo de Krebs. Su retención está influenciada directamente por la tasa metabólica celular, por lo que en condiciones normales, órganos como el cerebro, el hígado y el corazón exhiben patrones muy pronunciados 4. Entre las reacciones adversas asociadas con dichos trazadores, si bien representan una cifra porcentual poco significativa, cabe destacar las respuestas alérgicas y el daño renal secundario5.

Cuando el radionúclido PET se incorpora en el medio intracelular, emite ondas de radiación gamma que son captadas externamente por un dispositivo que las transforma en imágenes tridimensionales, lo que proporciona información muy precisa sobre la localización y actividad del grupo tisular que se busca estudiar, lo que ayuda a disminuir la cantidad de paraclínicos invasivos que deben solicitarse al abordar a un paciente en quien se sospecha por ejemplo, una neoplasia, así como también en otras patologías cardiovasculares, neurológicas y psiquiátricas6. En el cáncer de tiroides, por ejemplo, la PET optimiza la detección tumores en los que se sospecha clínicamente una pérdida de la capacidad para captar el yodo radioactivo3.

Aplicaciones clínicas más comunes de los radiofármacos PET

Actualmente, el uso de la PET abarca más del 90% de las exploraciones en el diagnóstico del cáncer, por lo que en medicina nuclear se le conoce como el estándar de oro para evaluar el metabolismo de la glucosa en los tumores, que por definición suelen encontrarse en un estado hipercatabólico cuando alcanzan una fase clínica avanzada.

El Flúor-18 es el radioisótopo ideal para estas imágenes debido a la baja energía del positrón, lo que le confiere un rango corto de alcance particular en el interior del tejido, y entrega imágenes de alta resolución. En los estudios PET se observa un incremento de la glucólisis en las células tumorales, con un aumento en la producción de lactato y un decremento en las rutas oxidativas.

Como se mencionó, las imágenes del corazón han demostrado ser muy útiles en el diagnóstico clínico del paciente, tanto para comprender la fisiología de este órgano en sujetos sanos, como para cuantificar la perfusión miocárdica, evaluar la posibilidad de padecer enfermedad coronaria y orientar al facultativo en la elección de alguna terapia específica.

Recientemente, se han empleado radiotrazadores específicos para valorar la acción del sistema nervioso autónomo sobre los receptores muscarínicos cardíacos, y la forma en que éstos cambian su expresión en los procesos de salud y enfermedad. El Flúor-18 y el Nitrógeno-13 son los radionúclidos con mayor aplicabilidad en este campo. Durante algún tiempo se acudió al Oxígeno-15, pero se reemplazó rápidamente debido a su corta vida media1.

PET en Colombia

En el 2007, el Instituto Nacional de Cancerología (INC) concluyó la instalación y puesta en marcha de uno de los primeros equipos para PET disponibles en Colombia. Esta iniciativa se dio dado su carácter como centro de referencia nacional para los pacientes con cáncer, y su oferta a nivel nacional en la distribución de radiofármacos emisores de positrones y servicios médicos especializados en esta tecnología7.

En cuanto a la producción de radiofármacos en nuestro país se refiere, el principal proveedor de estos insumos es la empresa Ciclotrón Colombia S.A.S., con sede en Medellín, que centra su actividad en la síntesis del radioisótopo Flúor-18 para el diagnóstico en infectología, neurología, psiquiatría, cardiología y oncología. En la actualidad, este es el radiotrazador que más se produce en Colombia.

Esta institución se encuentra debidamente autorizada para su funcionamiento por las entidades gubernamentales correspondientes. Según consigna en su página web, su visión es posicionarse como líder en el mercado de radiofármacos en Colombia a partir de 2018, y lograr la distribución internacional y certificaciones que avalen la calidad de sus procesos administrativos y de producción8.

En la actualidad, el acceso de los connacionales a dichos dispositivos es cada vez más frecuente, ya que instituciones como la Fundación Santa Fe de Bogotá y la Clínica del Country en Bogotá, la Clínica las Américas, el Centro Médico Imbanaco y el Hospital Pablo Tobón Uribe en Medellín,  la Fundación Valle del Lili en Cali, y el Instituto de Diagnóstico Médico (IDIME), con sucursales en diferentes ciudades de Colombia, han incorporado dicha tecnología a su portafolio de servicios. Asimismo, entidades como la Clínica General del Norte 9en Barranquilla y otros centros prestadores de servicios de salud a nivel nacional, avanzan en las gestiones de autorizaciones legales y presupuestales necesarias para poner en marcha su proyecto PET en los próximos meses.

La normatividad que regula el uso de la PET es relativamente reciente en Colombia, ya que no se cuenta con suficientes profesionales en física médica que focalicen sus esfuerzos en este campo de acción. Los estándares de calidad con los cuales se manejan estos equipos están supeditados al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y a las normas de la Asociación Norteamericana de Manufacturas Eléctricas (NEMA, por su sigla en inglés), con sede en Estados Unidos.

El OIEA es parte de las Naciones Unidas, establece normas de atención en medicina nuclear y protección ambiental, ayuda a los países miembros con soporte técnico y fomenta el intercambio de información científica y experimental sobre energía nuclear. Por su parte, las normas NEMA definen productos, procesos y procedimientos en seguridad, composición, construcción, tolerancias y reducción de costos en la fabricación de equipos médicos eléctricos para las imágenes médicas.

El Ministerio de Salud y Protección Social, a través de la Resolución 1043 de 2006, exige la presencia de físicos médicos dentro de las dependencias de radiodiagnóstico, radioterapia y medicina nuclear de todas las instituciones que cuenten con este servicio en Colombia. La Asociación Colombiana de Física Médica y Protección Radiológica, presidida por el Profesor Luis Carlos Lagares, señala que “el uso del PET en la física nuclear es una de las líneas de acción más fuertes en física médica, junto con el radiodiagnóstico y la radioterapia”.

Jairo Poveda y Nathaly Barbosa, profesionales egresados de la Universidad Nacional de Colombia con Maestría en Física Médica, señalan que el Flúor-18 es el emisor de positrones más utilizado en el país para el control de calidad de la PET y verifica parámetros propios de la imagen tales como la resolución y el contraste, y otros estándares como el control de ruido y las dosis de radiofármacos. “Todos estos procesos se efectúan para que el estudio realizado al paciente sea lo más adecuado posible, el médico obtenga una lectura correcta y se minimicen los posibles riesgos”, afirman. Barbosa supervisa en la actualidad los equipos del INC y Poveda trabaja para el Hospital Pablo Tobón Uribe10.

En el 2009, los doctores Gonzalo Ucrós, Patricia Bernal, Sonia Bermúdez, Aníbal Morillo y Andrés Vásquez, médicos radiólogos, nucleares e investigadores adscritos a la Fundación Santa Fe de Bogotá, publicaron un estudio en la Revista Colombiana de Radiología titulado ‘Experiencia inicial en Colombia con estudios de PET/CT del sistema nervioso central’, en el que describen los alcances de esta técnica para la localización de focos epileptógenos, el análisis de ciertos tipos de demencia y la evaluación de tumores cerebrales11.

Por otra parte, los doctores Diana Isabel Páez Gutiérrez, Amelia de los Reyes y Augusto Llamas Olier, especialistas en medicina nuclear vinculados al INC, concluyen: “la PET, como el mejor representante de las técnicas de imagen molecular, nos permite realizar no sólo una evaluación más apropiada de los pacientes, sino un enfoque de terapia personalizada al responder algunas de las preguntas más relacionadas con el cáncer: ¿es maligna la lesión?, ¿está diseminado?, ¿la terapia que se va a formular es óptima?, ¿funciona la terapia administrada? y ¿el tumor está controlado o en recaída? (…) El futuro de la PET está ligado al desarrollo de trazadores más específicos que permitan la evaluación más temprana y exacta de los procesos de conversión maligna. De la mano de estos desarrollos, podremos realmente entrar en la oncología del siglo XXI”7.

Te podría interesar...

Lo más leído

Innovadora técnica con impresión 3D para reconstrucción de extremidades
Industria de tecnología médica

El hospital militar Burdenko en Moscú ha logrado desarrollar una tecnología en base a la i...

Sebastián López Bello - Periodista de El Hospital・Ene 31, 2023
Centro de neurociencias
Industria de tecnología médica

Compensar y la Universidad de La Sabana se unen para habilitar una nueva IPS que ofertará ...

Alejandra Leguizamón, editora de El Hospital・Jul 27, 2022
que-procedimientos-esteticos-se-pueden-financiar-traves-de-listo-pago-plazos
Cirugía

En el país, cerca de 50.000 personas se realizan algún tipo de procedimiento estético anua...

Jorge Iván Parada Hernández, periodista Revista El Hospital・Jul 27, 2022

Notas recomendadas por el editor

27/07/2022

Nueva alianza B&A: Biomedicos Asociados LTDA

B&A Biomedicos Asociados LTDA, empresa establecida en Colombia desde 2004, tiene el gusto de presentar la nueva alianza creada con Amico Corporati

LEER MÁS »

27/07/2022

Humidificador electrónico Airvo 2

El Airvo 2 establece un nuevo estándar para la administración de la terapia de flujo nasal alto, proporcionando rendimiento y comodidad

LEER MÁS »

27/07/2022

Asuntos regulatorios en Colombia: ¡un paraíso!

Adicional al magnífico clima, naturaleza exuberante y la belleza de nuestra gente, Colombia ofrece ventajas altamente competitivas para las emp

LEER MÁS »