Promocione sus productos o servicios con nosotros
Julio de 2006 Página 1 de 3

Una balanza entre la precisión clínica y la experiencia técnica

Bueno, Juliana MD / Posada, Patricia MD

La ultrasonografía de alta resolución permite el diagnóstico precoz de alteraciones fetales y la práctica de procedimientos invasivos con fines terapéuticos.

Los exámenes ecográficos se basan en la emisión de ondas de sonido de alta frecuencia (3,5-7,5 MHz) con baja energía (<100 MW/cm2), sobre el tejido blanco, que no tienen efectos sobre el feto in útero expuesto, como lo han demostrado estudios con seguimientos a corto y largo plazo. Las continuas mejoras técnicas introducidas en los últimos años en la técnica han conseguido una mayor precisión diagnóstica.

En el campo obstétrico ha adquirido un valor incalculable ya que permite la visualización, en etapas tempranas, del proceso de formación del embrión y el feto, y su seguimiento en cada trimestre. En la actualidad, es la técnica más precisa para detectar embarazos múltiples, estimar la edad gestacional, diagnosticar tempranamente complicaciones como desprendimiento placentario, niveles alterados de líquido amniótico, malformaciones fetales (cardíacas, renales, del tubo neural, de la pared abdominal, etc.) y aún la muerte fetal.

Los avances en este campo se producen con tanta rapidez y han alcanzado niveles de desarrollo tan asombrosos, que exigen permanente dedicación y estudio por parte del especialista. Para obtener el máximo rendimiento de la ecografía obstétrica, no solo se requieren equipos de calidad y una avanzada tecnología, sino también un operador idóneo, que siga una rigurosa metodología y conozca la embriología, anatomía y fisiología fetal en las diferentes etapas del desarrollo, para la adquisición de las imágenes, y que tenga conocimientos de genética, fisiopatología fetal y clínica perinatal, para la interpretación adecuada de los resultados. Errores en la interpretación y en la información que se suministra a los pacientes y sus familiares, han llevado a un importante aumento en el número de demandas y problemas legales.

El ultrasonido tridimensional (3-D) ha probado no solo ser una herramienta útil para apreciar la severidad de defectos fetales, sino que también proporciona una evidencia convincente mayor de feto normal, entre las11 y 35 semanas de gestación, que el ultrasonido bidimensional (2-D) convencional, en los casos con un riesgo aumentado de malformaciones recurrentes [1] La evaluación anatómica fetal estándar se puede realizar en menos de 2 minutos con ultrasonido volumétrico 3-D, y los volúmenes se pueden interpretar en 6-7 minutos comparados con el ultrasonido estándar 2-D que requiere 19,6 minutos en promedio por examen [2].

La ultrasonografía 3-D es útil para la determinación del volumen renal fetal [3], y por medio de la técnica rotacional se puede construir un normograma de los volúmenes pulmonares fetales derechos, izquierdos y totales, a través de la edad gestacional [4]

La ultrasonografía fetal predice razonablemente las malformaciones fetales. Las autopsias realizadas a los fetos perdidos de forma espontánea, o a aquellos producto de embarazos terminados tempranamente, después de detectar anormalidades por ultrasonografía, permiten identificar malformaciones adicionales en un tercio de los casos, lo que es esencial para la consejería genética [5].

Se describen dos tipos de exámenes ultrasónicos obstétricos, bien sea por vía transabdominal o transvaginal: los básicos o usuales, y los complejos o con mayor extensión. Los exámenes limitados o breves suelen ser apropiados en emergencias o como ayuda para la realización de un procedimiento médico, como guía durante la amniocentesis, la toma de muestras de vellosidades coriónicas o de sangre percutánea en el cordón umbilical. Durante el parto y el alumbramiento, son útiles para la determinación rápida de la posición fetal, los ruidos cardíacos fetales y para la identificación de placenta previa.

Ecografía en embarazo de bajo riesgo materno-feto
A toda mujer embarazada se le debe hacer un examen completo, rutinario y periódico, que permita detectar cualquier alteración de forma temprana y definir su manejo oportuno, y disminuir las altas cifras de mortalidad materno-infantil reportadas.

Se recomienda realizar cuatro exámenes ecográficos durante el control prenatal rutinario de la embarazada con bajo riesgo, cada uno de ellos con un fin propio, de acuerdo con las etapas del desarrollo fetal (Tabla 1). Todos estos exámenes están interrelacionados entre sí, y la información obtenida en el primero es imprescindible para la correcta interpretación de los siguientes.

Con la ecografía transvaginal es posible detectar el saco vitelino, en la semana 3; los movimientos cardíacos, entre las semanas 3,5 y 4; y las gestaciones intrauterinas, en las semanas 5-6. Entre las semanas 22 y 26 del embarazo cobra importancia la velocimetría Doppler-color de las arterias uterinas.

x
Notas complementarias

Sección patrocinada por

Otras noticias de Imágenes diagnósticas y Medicina nuclear

Documentos relacionados