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Agosto de 2017

Troponina de alta sensibilidad: impacto en la confirmación o descarte del infarto agudo de miocardio

Sigifredo Ospina O., MD

Con el fin de obtener un diagnóstico seguro para el infarto agudo de miocardio, la industria de laboratorios clínicos desarrolló troponina de alta sensibilidad.


La evidencia acumulada a través de los años, después de la introducción al mercado de la prueba de medición de troponina en sangre para el diagnóstico del infarto agudo del miocardio (IAM), ha demostrado que con la presentación tradicional de la misma hay una proporción de infartos no diagnosticados o que su diagnóstico se retarda esperando posteriores mediciones.

Esto ha llevado a la industria de laboratorios a desarrollar la troponina de alta sensibilidad como una alternativa para superar las dificultades del pasado, la cual detecta valores muchas veces menores que la forma tradicional y con mayor precisión analítica. [1]

Las pruebas de alta sensibilidad deben cumplir dos requisitos: tener un coeficiente de variación de <10% en el percentil 99, y las concentraciones por debajo del percentil 99 deben ser detectables por encima del límite de detección del ensayo en más del 50 % de individuos sanos de la población de interés [2,3]. Esta última condición no siempre se cumple, ya que puede variar de una medición a otra o de una población a otra, dependiendo de las características de la población en la que se haya validado el ensayo y su similitud con el grupo humano en el que se va a aplicar. [1]

Cuando se emplea la troponina de alta sensibilidad, la inmensa mayoría de los pacientes con IAM presentan elevación a las 2 o 3 horas después del evento, pero ese tiempo puede llegar hasta 5 horas para incluir a todos los pacientes. La prueba además tiene un alto valor predictivo negativo, y por lo tanto es improbable que un paciente que tenga troponina de alta sensibilidad indetectable al momento del ingreso, presente un IAM [1,3,4] e incluso hay un estudio que evalúa un algoritmo de una hora para confirmar o descartar, obteniéndose un excelente desempeño para el descarte del IAM con un valor predictivo negativo de 99.9 % [3,5,6]; sin embargo se recomienda su medición seriada con una medición al ingreso y como mínimo otra a las 3 horas. [7]

Una limitante, que a su vez puede ser una ventaja, de la troponina de alta sensibilidad es la capacidad de detectar leves aumentos, los cuales pueden ser también útiles en el diagnóstico de enfermedad cardiovascular crónica. Esto podría ayudar en la implementación de medidas preventivas para evitar eventos posteriores [1]. También podría tener una aplicación importante en la insuficiencia cardíaca congestiva, tanto aguda como crónica, y facilitar el ajuste al tratamiento. Sin embargo, aquí es donde entra en juego el juicio clínico y otras ayudas diagnósticas para no descartar de manera equivocada el IAM; adicionalmente, debe tenerse en cuenta que esos valores bajos pueden presentarse en individuos sanos sin que necesariamente indiquen un daño a anormalidad. [2,8]

La troponina de alta sensibilidad también tiene utilidad como predictor de desenlace en el paciente con embolismo pulmonar agudo, y se asocia de manera independiente con un mayor riesgo de muerte y complicaciones en estos pacientes. Su utilidad también se basa en la estratificación del riesgo, no solo en esta entidad sino también en el IAM. [2,9]

Los pacientes con enfermedad renal crónica terminal presentan un mayor riesgo de desarrollar eventos arteriales coronarios, y con el uso de la troponina de alta sensibilidad se han encontrado niveles moderadamente elevados en una gran proporción de estos pacientes asintomáticos, además de una asociación independiente con mortalidad cardiovascular y mortalidad por todas las causas. [2]

A pesar de los potenciales usos de la troponina de alta sensibilidad en eventos distintos al IAM como se ha mencionado previamente, aún se requiere acumular más evidencia de su verdadera utilidad, y en particular poder llegar a una verdadera discriminación entre lo normal y anormal en un paciente asintomático.

Aún existe controversia en algunos escenarios clínicos, y en la literatura acerca de si la troponina T y la troponina I, ambas de alta sensibilidad, son biológicamente equivalentes; de hecho se usan indistintamente según el método y la tecnología que utilice la institución. El punto aquí es tener muy claro con cuál de ellas se está trabajando y cuáles son los valores de referencia validados y reportados, pero en general se usan indistintamente.

En conclusión, la troponina de alta sensibilidad se convierte en una valiosa ayuda diagnóstica para confirmar o descartar un IAM, en un tiempo significativamente menor con respecto a la troponina tradicional, con un valor predictivo negativo excelente. Sin embargo, no puede utilizarse o interpretarse aisladamente, y debe practicarse en conjunto con la clínica, la epidemiología y otras ayudas diagnósticas. Debe tenerse especial cuidado con la presencia de valores bajos, en especial en pacientes con una condición de base como diabetes, hipertensión, insuficiencia renal crónica, entre otras.

 

El Hospital agradece la colaboración editorial del Dr. Sigifredo Ospina para este artículo.

Artículo proveniente de la edición impresa de Agosto-Septiembre de El Hospital con el código EH0817ESPLABTROP


Palabras relacionadas:
Troponina de alta sensibilidad, detección del infarto agudo de miocardio, avances en la industria de laboratorios

Acerca del autor

Sigifredo Ospina O., MD

Microbiólogo y Epidemiólogo. Jefe de Laboratorio Clínico del Hospital Universitario de San Vicente Fundación, en Medellín, Colombia.
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