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Junio de 2017 Página 2 de 2

Tendencias actuales en electroencefalografía en la UCI

Jorge H. Mejía-Mantilla, MD, MSc

La monitorización cEEG es un campo de desarrollo activo que permite la extensión de indicaciones y facilidad de interpretación de los pacientes del cuidado intensivo.

El EEG de ocho derivaciones debe ser considerado un monitor, de la misma manera como el ECG de tres derivaciones es usado en UCI para vigilar la actividad eléctrica del corazón. Estos monitores pueden ayudar a detectar hasta el 93 % de las convulsiones. Cuando se requiera confirmar un diagnóstico, se prefiere un equipo de telemetría con al menos 16 trazados; de la misma manera que un diagnóstico cardiológico exige un ECG de 12 derivaciones.

Mención aparte merecen los equipos de análisis espectral (BIS, Entropia, Sedline) que a partir de dos o cuatro derivaciones de EEG calculan un “índice espectral” El valor de dicho índice es muy bajo en neurointensivo, pues fue diseñado para evaluar los efectos de medicamentos anestésicos en el cerebro sano, y aunque se ha estudiado su utilidad en el contexto de UCI, de nuevo es en pacientes con cerebro sano, sometidos a sedación. Sin embargo, los equipos de análisis espectral bilateral presentan también el EEGq (SEF, frecuencia media, potencia total en frecuencia delta, lateralidad o gradientes de potencia entre derivaciones).

Indicaciones de cEEG

Convulsiones, alteración de conciencia, sedación profunda. La detección de crisis no convulsivas es esencial en la UCI neurológica, especialmente ante una alteración grave no explicada de la conciencia pues su presencia se relaciona con mal pronóstico y el retraso en su diagnóstico parece incrementar la probabilidad de muerte del paciente. Se han reportado crisis no convulsivas en 27 a 34% de los casos de alteración no explicada de la conciencia, por lo que se recomienda en pacientes con HSA, TCE, ictus, especialmente hemorrágico, encefalopatías metabólicas, meningitis y encefalitits. (Claassen 2013).

Manejo del estatus epiléptico. La monitorización del cEEG en una herramienta inestimable pues permite evaluar la eficacia de la terapia anticonvulsiva y detectar la presencia de crisis no convulsivas cuando se controlan las manifestaciones motrices, pero persiste alteración de la conciencia; se ha reportado que el 14 % de estos pacientes tiene convulsiones subclínicas, detectables solo mediante EEG. (deLorenzo 1998).

Diagnóstico temprano de vasoespasmo.  En HSA de alto grado, en que el paciente permanece en coma, la detección de lesión secundaria por isquemia es difícil; una herramienta propuesta es el cEEG, que puede detectar la complicación isquémica en 26 % de los casos por cambios en el espectro de frecuencias alfa/delta. (Claassen 2004).

Monitorización luego de paro cardiaco. La encefalopatía hipóxico isquémica puede manifestarse de varias formas y en el paciente en coma, el cEEG permite diferenciar el coma de las crisis no convulsivas o en el paciente con actividad motriz repetitiva, ayuda a diferenciar las mioclonias de las convulsiones; además se ha usado para establecer un pronóstico temprano de funcionalidad neurológica.  La presencia de períodos de supresión en estos pacientes, con o sin hipotermia, se correlaciona con malos resultados funcionales. Sin embargo, los datos no son concluyentes y por ahora no se recomienda el uso rutinario de cEEG en la reanimación luego de paro cardiaco.

En resumen, la monitorización cEEG es un campo de desarrollo activo en el que la comercialización de monitores de qEEG ha permitido la extensión de las indicaciones y la mayor facilidad de interpretación, al punto que se perfila como un monitor necesario en el manejo moderno y de alta calidad de los pacientes más graves del cuidado intensivo neurológico.

 

El Hospital agradece la colaboración editorial del Dr. Jorge H. Mejía-Mantilla y de la AMCI para este artículo.

Artículo proveniente de la edición impresa Junio-Julio de 2017 con el código EH0617EEG Fin.

Palabras relacionadas:
Monitores de qEEG, cuidados en pacientes de la UCI, cuidado intensivo neurológico, enfermedades del cerebro humano.

Acerca del autor

Jorge H. Mejía-Mantilla, MD, MSc

Jorge H. Mejía-Mantilla, MD, MSc

Anestesiólogo e intensivista en la Fundación Valle del Lili, en Cali, Colombia, desde 1994. En la actualidad es el coordinador nacional de la sección de Neurointensivo de la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo (AMCI) y Miembro de Neurocritical Care Society, en donde es parte de Neurocritical Research Network y de Global Task Force, además de enlace para Colombia.
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