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Chicago, Estados Unidos - Junio de 2018

Sociedades de Cardiología promueven mejores prácticas para el seguimiento de las dosis de radiación

Un documento conjunto detalla cómo proteger mejor a los pacientes y al personal de la exposición a la radiación en imágenes cardiacas.

Un nuevo documento de consenso conjunto creado con aportes de nueve sociedades de Cardiología, de Estados Unidos, detalla cómo proteger mejor a los pacientes y al personal de la exposición a la radiación en imágenes cardiacas, y aboga por un mayor uso de las tecnologías de monitorización de dosis de radiación.

El documento señala que existe tecnología para medir y rastrear estos efectos. “La importancia de rastrear la dosis acumulada de radiación de los profesionales de la salud expuestos en el trabajo es indiscutible, ya que es importante para su protección y puede indicar la necesidad de una acción correctiva cuando sea necesario”, afirmaron los autores.

Sin embargo, también notaron que el seguimiento de la dosis de exposición médica del paciente es más complejo y matizado en comparación con el del ocupacional. Esto se debe en parte a la incertidumbre que rodea el impacto real sobre la salud de las prácticas actuales de radiación médica.

Los sistemas de imágenes actuales y los registros médicos electrónicos permiten la monitorización y la inscripción de la dosis del paciente; sin embargo, la mayoría de los estados en Estados Unidos no requieren el registro del efecto por lo que muchos hospitales ni siquiera lo incluyen en la información básica. También hay problemas técnicos que integran la información de sistemas más antiguos de generación de imágenes e información.

Además, los pacientes a menudo tienen imágenes realizadas en varios lugares que podrían no compartir el mismo estándar, por lo que puede llegar a ser muy fragmentado o desconectado entre los proveedores, se advierte en el documento.

Para superar estos problemas, el documento aboga por el uso de tecnologías de seguimiento a nivel del paciente como, por ejemplo, una tarjeta inteligente electrónica que se actualizaría después de cada exposición médica y la cual almacena el historial de imágenes médicas que los pacientes pueden usar para rastrear una estimación de su exposición a la radiación acumulada, aunque es cuestionable cuántas personas son tan conocedoras del registro de sus propias exposiciones, se menciona en el documento.

En otro tema, los autores afirman que para que los datos acumulativos de dosis de radiación sean significativos, deben compilarse de manera rigurosa y completa. Incluir, por una parte, el registro de la exposición a la radiación de los exámenes y procedimientos médicos que la involucren; además, compilar de forma automática datos estandarizados de todos los procedimientos basados en la radiación en sistemas de gestión y registros médicos electrónicos y, para trabajadores expuestos, la recopilación de datos de exposición ocupacional.

Por otra parte, existe un acuerdo entre los expertos de las sociedades de Cardiología de que la dosis del paciente y del personal podría minimizarse mejor en el laboratorio de cateterismo, al optimizar el rendimiento del equipo y mejorar el comportamiento del operador. La educación del médico y la mayor conciencia del operador sobre la dosificación de la radiación se consideran los factores clave que pueden permitir el cambio.

Un proceso robusto de control de calidad es fundamental para la operación segura y eficiente de cualquier servicio clínico y es particularmente importante cuando las actividades del servicio exponen al paciente y al personal a un riesgo potencial, como es el caso de los procedimientos que utilizan radiación ionizante”,

indica el documento.

“Un proceso robusto de control de calidad es fundamental para la operación segura y eficiente de cualquier servicio clínico y es particularmente importante cuando las actividades del servicio exponen al paciente y al personal a un riesgo potencial, como es el caso de los procedimientos que utilizan radiación ionizante”, indica el documento.

Los autores dijeron que debido a que la radiación no es detectable por los sentidos humanos, existe la posibilidad de subestimar su importancia como un peligro. Por lo tanto, dijeron que los procedimientos de aseguramiento de la calidad deben estar en su lugar para actuar como un control. “Los datos deben ser monitoreados a lo largo del tiempo para conocer las tendencias, así como para identificar los casos atípicos individuales. El personal clínico y los operadores deben recibir retroalimentación que caracterice su desempeño y exposición individual”, señala el escrito.

El ‘Documento de consenso de expertos ACC / HRS / NASCI / SCAI / SNMMI / SCCT 2018 sobre el uso óptimo de radiación ionizante en imágenes cardiovasculares: mejores prácticas para la seguridad y la eficacia’ fue publicado en conjunto por el Colegio Americano de Cardiología, la Sociedad de Ritmo Cardiaco, la Sociedad Norteamericana de Imágenes Cardiovasculares, la Sociedad de Angiografía e Intervenciones Cardiovasculares, la Sociedad de Medicina Nuclear e Imágenes Moleculares y la Sociedad de Tomografía Computarizada Cardiovascular.


Palabras relacionadas:
Dosis de radiación en exámenes, riesgos de la exposición a radiación, protección radiológica de pacientes y personal, mejores prácticas para la exposición a la radiación.
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