Promocione sus productos o servicios con nosotros
Agosto de 2005 Página 1 de 2

Resonancia magnética segura para neonatos

Aunque los estudios demuestran que la exposición a un fuerte campo magnético no afecta la estabilidad fisiológica de los neonatos, la vigilancia es necesaria.

La resonancia magnética (RM), utilizada para obtener imágenes del cerebro y de otros tejidos blandos del cuerpo humano, ha vivido un rápido desarrollo desde su primera aplicación en un paciente adulto, en 1977, extendiéndose a pacientes neonatos para una amplia variedad de propósitos de diagnóstico.

Como su nombre lo sugiere, esta técnica recurre a un poderoso campo magnético, a cambios rápidos en la intensidad de este campo y a impulsos electromagnéticos, para modificar el comportamiento de los protones contenidos en los núcleos de las moléculas de hidrógeno presentes en la grasa y el agua de los tejidos del cuerpo humano. Mediante la emisión y supresión de pulsos de radiofrecuencia se inducen cambios en la orientación y rotación de estos protones, para obtener de ellos señales detectables, que dependen en gran medida del tipo de tejido donde se encuentre el núcleo y que se procesan luego en un computador, para obtener imágenes anatómicas tridimensionales.

A pesar de que este entorno de campos magnéticos y electromagnéticos ha demostrado ser biológicamente inocuo, existen riesgos potenciales relacionados con la interacción de los objetos dentro de su alcance, al calor generado por la absorción de energía de radiofrecuencia y a los efectos de las corrientes en los tejidos y en algunos dispositivos eléctricos.

La creación de un entorno seguro
En una sala de RM, el imán del sistema crea un campo de atracción periférica tan poderoso, que convierte cualquier objeto que contenga material ferroso (un par de tijeras o de pinzas, un laringoscopio, un tanque de oxígeno, etc.) en un potencial proyectil.

El control de este campo es, por lo tanto, un factor crítico de seguridad, al cual se ha dado respuesta con la aplicación de medidas y procedimientos como el blindaje para el imán del sistema, que reduce significativamente la atracción periférica y, a su vez, la probabilidad de accidentes. Las personas a cargo del manejo del equipo y de la sala de RM pueden, por su parte, establecer lo que se conoce como línea 5-Gauss (0,0005 Tesla), un límite de seguridad a partir del cual los objetos ferrosos resisten la atracción de un campo magnético.

Otro procedimiento común de control es el diligenciamiento de formularios para identificar la presencia de implantes en personas que ingresan a una sala de RM, que ofrecen instrucciones para despojarse de cualquier objeto metálico.

Adicionalmente, el uso creciente de la RM ha dado lugar al desarrollo de implantes, productos y dispositivos con componentes de cobre, bronce o aluminio, que ofrecen seguridad y/o compatibilidad en entornos con altos niveles de magnetismo.

Cuidados particulares para neonatos
No es usual que en los hospitales exista un escáner de RM exclusivo para la UCI neonatal. Por lo tanto, durante el traslado a la sala de RM es fundamental controlar algunos aspectos que pongan en riesgo la integridad de los neonatos.

Una vez garantizadas las condiciones de seguridad del entorno de la sala de RM con las medidas señaladas, y el funcionamiento adecuado de equipos, elementos y dispositivos, la supervisión fisiológica del neonato se convierte en un factor crucial.

La absorción de la energía de radiofrecuencia genera un calentamiento de los tejidos, que debe ser monitoreado, y que puede, igualmente, ocasionar quemaduras si se permite que cables o elementos conductores entren en contacto con los pacientes. Así mismo, dentro del túnel de un sistema de RM se enfrentan altos niveles de ruido, que demandan la protección de los oídos para evitar lesiones y pérdida de la capacidad auditiva. Antes de ingresar a una sala de RM debe tenerse certeza sobre la presencia de implantes utilizados en pacientes neonatos.

Aunque los estudios disponibles demuestran que la exposición a un fuerte campo magnético no compromete la estabilidad fisiológica de los neonatos, durante los exámenes se han documentado cambios en signos vitales, como taquicardia, bradicardia y desaturación de oxígeno, lo mismo que fluctuaciones importantes en el pulso y la presión sanguínea, lo cual exige una supervisión continua con dispositivos que funcionen adecuadamente durante la realización de los escáneres, que no impongan riesgos a los pacientes ni al personal médico y que no distorsionen la calidad de las imágenes. Las personas a cargo del infante durante la RM deben mantener una evaluación permanente del neonato y detener el procedimiento ante cualquier duda sobre su estabilidad fisiológica.

Durante los traslados a la sala de RM, los procedimientos y el retorno a la unidad de cuidados intensivos, deben garantizarse al neonato las condiciones apropiadas de temperatura, y vigilar que no se presenten eventos de extubación, descanulización intravenosa o arterial o movimientos bruscos y traumáticos.

x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Imágenes diagnósticas y Medicina nuclear

Documentos relacionados