Promocione sus productos o servicios con nosotros
Agosto de 2004 Página 1 de 3

Procedimiento, complicaciones y ventajas de la oxigenación extracorpórea

Sistemas externos que permiten suplir las funciones del corazón y los pulmones durante cirugía cardíaca o vascular, y en síndrome de insuficiencia respiratoria.

La aplicación de la bomba extracorpórea de oxigenación de membrana en la posición arteriovenosa en pacientes adultos con insuficiencia respiratoria severa y función hemodinámica estable se aplica y mantiene fácilmente, con una mejoría significativa en la oxigenación y la remoción de gas carbónico. Este sistema también puede ser aplicado en los bebés recién nacidos, concluye JF Gandolfi en una revisión publicada.

Algunas máquinas de oxigenación extracorpórea se han desarrollado con el objetivo de suplir las funciones del corazón y de los pulmones, como son las de bombear la sangre a través del sistema circulatorio, la oxigenación y remoción del dióxido de carbono de la sangre y el mantenimiento del pH sanguíneo en niveles fisiológicos. Son sistemas externos que permiten la derivación de la sangre fuera del organismo para la desconexión temporal del corazón o de un segmento circulatorio vascular en cirugía cardiaca o de las grandes arterias. También se utilizan como una alternativa no invasiva al tratamiento convencional con ventilación mecánica de los pacientes con síndrome de dificultad respiratoria o insuficiencia respiratoria.

A partir del primer modelo de una máquina corazón-pulmón desarrollado por Juan Gibbon en 1936 se han introducido innumerables modificaciones para corregir las complicaciones que han surgido con su utilización, principalmente por el contacto directo de la sangre con el oxígeno y las superficies no endoteliales.

En 1944 se introdujo el concepto de intercambio de gas a través de una membrana sintética y en 1958 se usó con éxito el oxigenador de membrana, el cual eliminó el contacto directo de la sangre y el gas. Las mejoras tecnológicas de los biomateriales permitieron el intercambio más rápido del gas y la reducción de la superficie de la membrana, necesaria para oxigenar los pacientes. En 1972 se reportó por primera vez la utilización con éxito de una unidad extracorpórea con membrana en un adulto y en 1975 en un niño recién nacido con insuficiencia respiratoria aguda; y posteriormente en niños mayores en quienes la terapia convencional con ventilación mecánica había fallado. La supervivencia que en un principio fue baja aumentó notablemente con estos cambios.

Procedimiento
Usualmente la ventilación extracorpórea se hace estableciendo una desviación veno-venosa o veno-arterial de toda la circulación, por medio de una máquina cardio-pulmonar. Incluye una bomba de sangre arterial, el oxigenador, el regulador de calor, un reservorio, tubos extracorpóreos, filtros, controles, monitores y dispositivos de seguridad.

Durante la derivación (bypass) cardio-pulmonar, la sangre que debería retornar al corazón proveniente de las venas cavas es llevada a una cánula plástica a través de un tubo desechable pre estéril hacia la bomba arterial. Una membrana oxigenadora es usualmente colocada después de la bomba para que la resistencia haga que la sangre sea bombeada hacia ella, logrando una mejoría significativa en la oxigenación y el retiro del bióxido de carbono. Un reservorio venoso recibe el retorno venoso y sirve de atrium para la bomba arterial, que bombea la sangre a través del oxigenador y al interior del paciente. El paso de la sangre por el oxigenador y el regulador de calor permiten el intercambio del dióxido de carbono removido de los tejidos por oxígeno y regula la temperatura. La sangre oxigenada retorna luego al paciente, a través de la aorta, haciendo una derivación completa del corazón y los pulmones.

La bomba digital es un modelo sin válvula para la máquina de circulación extracorpórea. Unos cilindros metálicos en posición longitudinal comprimen sucesiva y coordinadamente, de manera alternativa, los tubos conductores de sangre e impulsan así la columna de sangre haciéndola progresar.

Otro tipo de bomba de perfusión extracorpórea usada para retornar la sangre arterial al paciente es la bomba centrífuga, que usa su fuerza centrífuga para mover la sangre a través del sistema. El flujo de salida de estas unidades debe ser medido por un sensor o una sonda dentro de la línea arterial. Estas bombas producen menos hemólisis que otras y pueden proveer protección en caso de sobre presurización del sistema por oclusión del tubo, además, previenen la administración de aire al paciente por remoción de las burbujas de aire por los filtros que contiene. Algunas bombas pueden proporcionar flujo pulsátil.

x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Medicina interna y subespecialidades

Documentos relacionados