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Diciembre de 2017 Página 1 de 4

Perspectivas actuales sobre la acreditación en salud en Colombia

Carlos Edgar Rodríguez H., MD

El director de Acreditación en Salud del Icontec explica en este artículo de opinión pormenores y novedades de la acreditación de hospitales en el país.

El próximo mes de enero del 2018 se cumplirán 14 años de trabajo ininterrumpido en el desarrollo del sistema único de acreditación en salud de Colombia que el Instituto Colombiano de Normas Técnicas (Icontec) se ha encargado de diseñar, implementar y ejecutar, en forma conjunta con el Gobierno nacional a través del Ministerio de Salud y Protección Social.

Lo anterior en el contexto de diferentes leyes, en particular la 100 de 1993, la 1164 de 2007, la 1438 de 2011 y recientemente la 1797 de 2016, así como de sucesivos decretos, entre ellos el 2174 de 1996, el 2309 de 2002, el 1011 de 2006 y el 903 de 2014, y de resoluciones reglamentarias, entre otras la 1474 de 2002, la 1445 de 2006 y la 2082 de 2014.

El modelo ha tenido progresos y avances conceptuales importantes en diferentes frentes y su diseño e implementación han sido fieles a la visión inicial de “ser el mecanismo fundamental y de mayor credibilidad para direccionar el mejoramiento de las instituciones de salud de Colombia”, ideario plasmado en el anexo técnico dos de la resolución 1445 de 2006, que, aunque substituido, constituye la esencia del sistema, si bien es importante reconocer que dicha visión se ha cumplido en parte y solo en lo concerniente a las instituciones prestadoras de servicios de salud y no como se propuso inicialmente frente a otro tipo de instituciones, en particular las Entidades Promotoras de Salud (EPS), las Entidades Territoriales de Salud (ETS) y las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL).

Las restricciones en la expedición de requisitos legales de base, las dificultades para actualizar los estándares, la escasa motivación de los líderes y la compleja situación del entorno sectorial, son razones que explican los avances diferenciales.

Dicho sea de paso y ha sido nuestra recomendación permanente al Gobierno, implementar la acreditación en Secretarías de Salud y en las EPS, generaría un impulso notable en materia de calidad al sector, fortalecería las capacidades institucionales que tantos extrañan hoy y contribuiría a recuperar la confianza de los ciudadanos en su sistema de salud.

Componentes de la acreditación

La acreditación se basa en tres grandes premisas: primero, demostrar que se cumplen todos los requisitos legales, segundo, trabajar de forma ordenada en el cumplimiento de los estándares, para lo cual es necesario realizar varios procesos de auto evaluación, es decir de comparación entre las exigencias de los estándares y la realidad institucional para luego cerrar las brechas encontradas a través del diseño, implementación y seguimiento de planes de mejoramiento institucional y tercero, llevar a cabo la presentación formal para la realización de una evaluación externa a cargo de un organismo autorizado, idóneo, neutral e independiente que de fe de los logros y los ratifique, en este caso Icontec.

Por ser un proceso de transformación cultural, la acreditación se basa en rituales culturales, cada paso debe agregar valor, dejar enseñanzas para todos los que participan en las diferentes etapas y modificar aquellos comportamientos que distan del óptimo planteado en los estándares.

El valor agregado a las instituciones se puede expresar como: “cultura segura”, “cultura de servicio”, “cultura humanizada”, entre otras formas de desarrollo cultural, que desde luego no dependen de la evaluación, la cual es un medio, sino de todo el esfuerzo institucional y la intención de servir de la mejor manera posible a sus pacientes.

La comprensión de la importancia de una mirada externa es útil a efectos de descubrir nuevas oportunidades de mejora para las cuales a veces tenemos cerrados los sentidos. Icontec procura entregar un informe detallado de las fortalezas, hallazgos y oportunidades de mejora que se concibe como una carta de navegación en materia de mejoramiento.

Para cumplir con esas premisas, el sistema tiene una serie de pasos que incluyen el cumplimiento de los llamados requisitos de entrada, con los cuales se garantiza que las instituciones cumplen los requerimientos legales y que tienen avances importantes en materias claves de la calidad de la atención en salud, en particular que han avanzado en el establecimiento de una cultura de seguridad y de humanización, que manejan apropiadamente la tecnología, analizan e intervienen los riesgos propios del tipo de servicio que prestan y cumplen con las obligaciones legales en materia de conformación y funcionamiento de comités, entre otros requerimientos.

La verificación de los requisitos de habilitación es mandatoria, así como de las evidencias de avance en farmacovigilancia, tecnovigilancia, hemovigilancia y demás exigencias sobre el particular hoy en cabeza del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). Las exigencias en estos frentes han contribuido a que las instituciones conozcan los requisitos y avancen en su cumplimiento, y nos ha permitido generar sinergias con las instancias de vigilancia y control, con lo cual desde luego se beneficia en forma directa a los pacientes.

Un aspecto muy importante del sistema es la exigencia de realizar procesos de referenciación, es decir de comparación con otras instituciones, de tal forma que nos aseguremos que la institución adapta las mejores prácticas en aquellas materias en que lo requiera. Esta apertura de las instituciones a compararse, a aprender y a enseñar, es seguramente uno de los mayores logros culturales de la acreditación y el de mayor impacto en el proceso de mejoramiento.


Palabras relacionadas:
Instituto Colombiano de Normas Técnicas (Icontec), Entidades Promotoras de Salud (EPS), Entidades Territoriales de Salud (ETS), Administradoras de Riesgos Laborales (ARL), requisitos legales para acreditación en salud, cultura segura, cultura de servicio, farmacovigilancia, tecnovigilancia, hemovigilancia, Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), ISQua (Sociedad Internacional para el Cuidado de la Salud).

Acerca del autor

Carlos Edgar Rodríguez H., MD

Carlos Edgar Rodríguez H., MD

Médico Cirujano de la Universidad Nacional de Colombia. Especialista en Administración de Servicios de Salud y en Gerencia Social. Magister en Bioética y en Docencia e Investigación. Director Nacional de Acreditación en Salud del Instituto Colombiano de Normas Técnicas (Icontec) desde el año 2004.
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