Promocione sus productos o servicios con nosotros
Septiembre de 2004 Página 1 de 4

Nuevos horizontes en la cirugía de columna

La mínima exposición en cirugía de columna permite tratar prácticamente toda la columna y reduce la iatrogenia y la extensión del trauma quirúrgico.

Introducción
La cirugía mínimanente invasiva de columna busca pronósticos clínicos comparables a los que se obtienen con los procedimientos convencionales, y pretende minimizar el riesgo de lesiones iatrogénicas durante la exposición quirúrgica. El desarrollo de tecnologías como la microscopía, el láser, la endoscopia y los sistemas guiados por video provee las bases actuales para estos procedimientos. Se espera que las mejoras continuas en los recursos ópticos y de imágenes, la generación de novedosos agentes biológicos, así como la introducción de sistemas de instrumentación especialmente diseñados, produzcan aplicaciones adicionales en el campo de la cirugía de columna.

Ya en 1930 se conocía la relación entre la hernia discal y la ciática. Posteriormente aparecieron una serie de instrumentos que han facilitado el abordaje quirúrgico y el tratamiento de esa enfermedad, como los otoscopios modificados por Pool; el microscopio quirúrgico y el electrobisturí bipolar, introducidos por Malis en 1955; el desarrollo conceptual de la microdisectomía, por Yasargil y Caspar; la disolución química del núcleo pulposo, por Smith en 1964; la disectomía percutánea, descrita por Hijikata en 1975; el uso del láser itrio-aluminio-granate en presencia de neodimio (Nd-YAG) para el manejo de la disrupción discogénica, por Ascher y Heppner; y la aplicación de imágenes de videoendoscopia estándar y específica para cirugía de columna.

En este artículo se revisarán las perspectivas históricas y presentes de la cirugía mínimamente invasiva de columna.

Columna lumbar
Quimionucleólisis
La quimiopapaína, descubierta y aislada por Jansen y Balls en 1941, a partir del látex del árbol Carica papaya, reduce el contenido de agua de la matriz extracelular del núcleo pulposo y disminuye el tamaño del disco intervertebral; además, tiene un efecto antiinflamatorio sobre la raíz nerviosa.

Pese a las críticas sobre su seguridad y efectividad, cuenta con la aprobación de agencias de regulación de medicamentos, tales como la FDA. El efecto de la quimionucleólisis es notable en el 75% de los pacientes, aunque algunos estudios, como el de Nordby y Javid, sugieren tasas de éxito del 82%.

Con el fin de evitar complicaciones, como una inyección intratecal, se hace imperativa una apropiada selección de los pacientes, específicamente de aquellos con síntomas radiculares causados por hernias discales, menores de 60 años de edad, sin antecedentes alérgicos, historia de discitis, síndrome de cauda equina o estenosis de canal.

Discectomía lumbar percutánea
Esta técnica se realiza con anestesia local e involucra la resección parcial del disco intervertebral, a través de un abordaje posterolateral. Sus variantes incluyen los abordajes dorsolaterales y el uso de fluoroscopia o de nucleótomos especialmente diseñados.

Las tasas de éxito oscilan entre 77% y 87%, y las complicaciones se presentan en uno de cada 100 pacientes. Los criterios de selección de los candidatos para discectomía percutánea son similares a aquellos definidos para la quimionucleólisis.

Este procedimiento es ideal para fragmentos de disco libres, y el grado de protrusión discal es un factor importante para lograr resultados exitosos.

En caso de enfermedad de disco que comprometa un solo nivel, puede servir la variante automatizada de este procedimiento, siempre y cuando no exista una condición de espacio intervertebral estrecho.

Discectomía percutánea asistida por láser
El desarrollo del láser por Schawlow y Townes data de 1958, pero su aplicación en cirugía fue posterior. La discectomía asistida por láser es una variante de la discectomía percutánea. Comprende el uso de una aguja colocada en el espacio intervertebral, la cual actúa como transmisora de pulsos cortos de energía láser, y la realización de mediciones de presión intradiscal antes y después de la discectomía.

Las primeras cirugías requerían el uso de manómetros, pero en la actualidad la toma de la presión y la transmisión de la energía láser se realizan con una aguja de dos lúmenes. Entre los últimos avances se cuentan las agujas de abertura lateral, que permiten minimizar el riesgo de daño de las estructuras anteriores a la columna vertebral, tales como la vena cava, la aorta o los vasos iliacos, y la inyección de tintes cromóforos, como el verde de indocianina, para la ubicación exacta de la lesión.

La discectomía ha mostrado 70% a 80% de efectividad en el alivio del dolor a largo plazo, en investigaciones realizadas en series de pacientes, pero faltan estudios prospectivos controlados que exploren su verdadero efecto sobre el dolor de espalda y de los miembros inferiores, debido a protrusiones discales.

x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Cirugía

Documentos relacionados