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Marzo de 2016 Página 1 de 7

Monitorización multimodal en la UCNI: una perspectiva especial para pacientes con ACV

Sang-Bae Ko

Revisión de la importancia clínica de las variables fisiológicas, así como la aplicación práctica de la monitorización multimodal en pacientes con ACV.

La monitorización multimodal (MMM) es un método recientemente desarrollado, que ayuda en la comprensión de la fisiología del cerebro en tiempo real. La detección temprana de perturbaciones fisiológicas es posible con la ayuda de MMM, que permite la identificación de las causas subyacentes de deterioro y la minimización de la lesión cerebral secundaria (LCS). MMM es especialmente útil en pacientes en estado de coma con lesión cerebral grave, porque los exámenes neurológicos no son lo suficientemente sensibles como para detectar LCS. Las variables examinadas con frecuencia en MMM son los parámetros hemodinámicos, tales como la presión intracraneal, la presión de perfusión cerebral y la presión arterial media; la tensión de oxígeno específica del cerebro; los marcadores de metabolismo del cerebro, incluyendo la glucosa, el lactato y los niveles de piruvato en el tejido cerebral, y el flujo sanguíneo cerebral. Se puede realizar electroencefalografía continua si es necesario. La mayoría de LCS se derivan de hipoxia tisular cerebral, isquemia cerebral y convulsiones, que conducen a una alteración en los niveles cerebrales de oxígeno, el flujo sanguíneo cerebral y las descargas eléctricas, los cuales son fácilmente detectados por MMM. En esta revisión se discute la importancia clínica de las variables fisiológicas, así como la aplicabilidad práctica de MMM en pacientes con accidente cerebrovascular (ACV).

Introducción

Durante la última década, se dio un gran paso en la investigación sobre el cuidado neurocrítico, que se tradujo en mejores resultados para los pacientes tratados en la unidad de cuidados neurointensivos (UCNI) (1). El propósito principal de la UCNI es tratar a los pacientes con lesiones cerebrales severas, como ictus isquémico o hemorrágico, la lesión cerebral traumática (LCT), o estado epiléptico. Los pacientes con este tipo de afecciones presentan daño neurológico cuando la lesión inicial se desarrolla (lesión cerebral primaria (LCP). Sin embargo, una parte significativa de ellos desarrollan deterioro secundario mientras son tratados en la UCNI, que se denomina como la lesión cerebral secundaria. Incluso con destrucción tisular severa, algo de tejido viable todavía existe en la zona de los alrededores de la LCP y puede ser más vulnerable a daños adicionales, que a menudo se desencadena por la propia LCP, así como por el deterioro sistémico. Tradicionalmente, la LCP fue considerada como un proceso irreversible. Por otro lado, la LCS es, al menos, parcialmente reversible y prevenible si se identifica temprano y se trata adecuadamente. Por lo tanto, la atención neurocrítica actual apunta a la detección temprana y la minimización de LCS antes de que sea irreversible. (2,3)

Las LCSs comunes son la hipoperfusión tisular cerebral o isquemia debido a la presión intracraneal (PIC) sobretensiones, hipoxia tisular cerebral (HTC), cerebro hipoglucemia tisular, o daño excitotóxico por las crisis recurrentes. A pesar de que la LCS se encuentra con frecuencia en la UCNI, el examen neurológico por sí solo no es lo suficientemente sensible para la vigilancia en curso de la LCS porque estos pacientes suelen ser comatosos (4). Por otra parte, cuando el examen neurológico muestra empeoramiento, por lo general es demasiado tarde para tratar de manera adecuada, y ya se ha producido un daño permanente.

Teniendo en cuenta que los pacientes en la UCNI son vulnerables a las LCS, se requieren métodos más sensibles y precisos para detectar el deterioro neurofisiológico secundario lo antes posible. La supervisión directa de parámetros fisiológicos es técnicamente posible y ampliaría la capacidad de vigilancia a través de pacientes con diversas lesiones neurológicas. Una comprensión exhaustiva de diversos parámetros fisiológicos permitirá a los médicos lograr un enfoque multifacético para limitar la aparición de LCS, que actualmente es posible con la ayuda de MMM, que  reúne una variedad de información incluyendo PIC, el flujo sanguíneo cerebral (FSC), el metabolismo cerebral en tiempo real de la glucosa y el oxígeno, y el estado eléctrico del cerebro, todo lo cual permite una mejor comprensión de los cambios fisiológicos en este órgano. Una lista de las técnicas de MMM actualmente disponibles se describe en la tabla 1. La mayoría de los estudios de resultados clínicos utilizando MMM se han centrado en LCT y hemorragia subaracnoidea (HSA). Actualmente, la MMM está ampliando su cobertura a otras condiciones neurológicas como el ictus isquémico agudo o la hemorragia intracerebral (HIC) (5-9)

En este artículo examinamos brevemente los conceptos básicos de la MMM como una herramienta de monitorización neurofisiológica, así como su aplicabilidad clínica en pacientes con ACV grave.


Palabras relacionadas:
Técnicas de monitorización de pacientes con accidente cerebrovascular, manejo del accidente cerebrovascular, monitorización de lesiones cerebrales secundarias, métodos de monitorización cerebral, manejo ventilatorio de pacientes con ACV, manejo ventilatorio de pacientes con lesiones cerebrales, neuromonitorización multimodal, pacientes con ACV en unidades de cuidados neurointensivos, neuromonitoreo multimodal, monitoreo neurológico multimodal, neuromonitoreo de pacientes con daño cerebral

Acerca del autor

Sang-Bae Ko

Médico del Departamento de Neurología del Hospital Universitario de Seúl, Corea.
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alejandro
19 de marzo de 2016 a las 09:57

me gustaria saber la cotizacion del equipo MMM gracias

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