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Octubre de 2015 Página 2 de 4

Monitores fetales (Parte 2)

Estos sistemas de gestión de datos interactúan con los monitores fetales y maternos para recolectar, presentar y almacenar los registros de FCF, AU y cualquier otro parámetro monitorizado (por ejemplo, ECG materno, presión arterial). También pueden realizar registros gráficos de las pacientes, generar informes y análisis estadísticos, para apoyar la toma de decisiones, dependiendo de las características del software.

Estos sistemas proporcionan dispositivos de entrada/acceso a los datos en la cabecera de la paciente, donde la información actualizada al minuto es de mayor utilidad, y a la vez permiten la vigilancia global de la paciente en la estación central.

Los terminales de cabecera pueden interconectarse con el computador central para permitir el acceso a la información completa de la paciente en la cabecera, lo que puede aumentar la interacción paciente/enfermera, reducir las tareas administrativas de las enfermeras, mejorar la comunicación y la elaboración de registros gráficos a través de la programación del plan de atención generada por computador, elaborar notas de evolución y órdenes médicas, simplificar los informes de cambio de turno y reducir la introducción de datos redundantes mediante la interconexión con otros sistemas de información (p. ej., hospital, laboratorio, farmacia). También se pueden colocar terminales en otras áreas del hospital (p. ej., consultorios médicos, salas de estar) para acceder al sistema.

Problemas reportados

Hay varios reportes de FCF inexactas registradas por monitores fetales. Los errores más comunes incluyen frecuencias duplicadas o reducidas a la mitad, arritmias fetales enmascaradas y presentación de la FCM como FCF. Sin embargo, algunos de los monitores más recientes tienen la capacidad de detectar y alertar al usuario sobre la presentación de la FCM como FCF, así como en el caso de los gemelos, de que la misma frecuencia cardíaca fetal sea presentada en dos canales separados. Adicionalmente, se sabe que los monitores fetales están asociados con resultados falsos positivos. Estos errores pueden conducir a diagnósticos equivocados e intervenciones inapropiadas.

Las complicaciones reportadas por la aplicación de electrodos en el cuero cabelludo del feto incluyen infección fetal y materna, perforación uterina, infecciones por herpes (algunas fatales), lesiones en los ojos y en el escroto del feto, hemorragia fetal, fugas de líquido cefalorraquídeo, laceraciones en la piel, quemaduras del cuero cabelludo fetal y fascitis necrosante del cuero cabelludo fetal (necrosis extensa secundaria a infección anaeróbica severa del cuero cabelludo). La complicación reportada más frecuente es el absceso en el cuero cabelludo. La mayoría de estos problemas son el resultado de una mala técnica y son poco frecuentes en casos atendidos por médicos entrenados y con experiencia.

Las complicaciones raras resultantes de los catéteres intrauterinos incluyen lesiones de tejidos blandos e infección materna, perforación uterina, compresión y enredo del cordón umbilical y daño de los vasos umbilicales.

Algunos investigadores han expresado preocupación acerca de los posibles riesgos asociados con la exposición fetal al ultrasonido. Aunque estos no han sido claramente definidos, es importante señalar que la mayoría de los monitores fetales emiten intensidades ultrasónicas mucho más bajas que otros dispositivos médicos ultrasónicos, tales como los escáneres de ultrasonido.

Según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por su sigla en inglés), el uso del MEF aumenta la tasa de cesáreas y partos asistidos con ventosas (vacuum) y fórceps debido a que su tasa de falsos positivos para la predicción de desenlaces adversos es alta y es un pobre predictor de parálisis cerebral. El ACOG recomienda el MEF continuo para las pacientes de alto riesgo.

Uno de los problemas más comunes asociados a la telemetría es el desvanecimiento de la señal, durante el cual esta se pierde momentáneamente. Esto puede dar lugar a falsas alarmas y a la pérdida de los datos de monitorización. Ningún otro equipo deberá operar en la frecuencia reservada para los sistemas de telemetría, ni ninguna fuente externa de interferencia obstaculizar las señales de telemetría. Los hospitales deberán realizar un inventario y desarrollar un plan de manejo para todos los dispositivos de radiofrecuencia, tales como radios de dos vías, que pueden producir interferencias y diafonía.

Debido a que la madre usa el transmisor en forma ambulatoria, es posible que este caiga al piso o en un inodoro o lavamanos. Por lo tanto, se prefieren los modelos resistentes a los golpes y a prueba de agua. Los usuarios deberán llevar a cabo la preparación y fijación de los electrodos en forma apropiada. Para obtener más información sobre los monitores telemétricos de pacientes, ver en www.ecri.org la comparación de productos titulada Sistemas de monitorización fisiológica, telemétrica; Monitores ECG, telemétricos; Monitores, estación central.


Palabras relacionadas:
Comparativas de producto, comparación de equipos médicos, informes del Instituto ECRI, monitores de cabecera fetales, cardiotocógrafos, monitores intraparto, detectores de latidos fetales, monitores de latidos fetales, doppler fetal, monitor de ritmo cardíaco fetal
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