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Febrero de 2004 Página 1 de 3

Manejo integral de la Enfermedad Renal Crónica

Posada S., Patricia S.

Estadios, factores de riesgo y gestión de la Enfermedad Renal Crónica para hacer efectivo el manejo y retardar el daño renal e ingreso a la terapia de remplazo.

La enfermedad renal crónica (ERC) es uno de los mayores problemas de salud pública mundial, y sus consecuencias pueden ser prevenidas a través del diagnóstico temprano y adecuado manejo.

En los últimos cinco años se ha detectado un aumento considerable de su incidencia en Latinoamérica y los daños causados son incalculables. El promedio de pacientes con ERC terminal (ERCT) en Puerto Rico, Chile, Argentina, Brasil, México, Venezuela y Colombia es de 267 por millón de habitantes, mientras que en El Salvador, República Dominicana, Ecuador y Perú está por debajo de la media. En Colombia, hace 10 años, el número de pacientes por millón era similar al de República Dominicana: 80 a 85. Hoy, hay 272 pacientes con diálisis y una mejor oportunidad de acceso a los servicios de salud.

Estrategias de manejo
Los pacientes con ERC deben ser evaluados para determinar el tipo y la severidad del daño renal, la comorbilidad y el riesgo de desarrollar ERCT y complicaciones cardiovasculares, hipertensión, anemia, malnutrición, enfermedad ósea y neuropatía.

El tratamiento depende del diagnóstico y busca retardar la pérdida de la función renal y prevenir y tratar las complicaciones. Es necesario preparar al paciente para el manejo de la ERCT y la terapia de remplazo (TR) si se presentan signos de uremia.

Factores de riesgo
Se ha demostrado un incremento en el riesgo de ERC, especialmente terminal, en individuos con ciertas características clínicas y socio-demográficas (Tabla 1).

En algunos países como Argentina, Colombia y Brasil la lesión renal se inicia en edades más tempranas que en Australia y el Reino Unido, y hay aumento de su prevalencia en la edad reproductiva y en personas cabeza de familia, con un mayor costo social.
El número de pacientes que ingresan a los programas de diálisis con diagnóstico de nefropatía hipertensiva se ha incrementado un 12%, y una vez en diálisis, la hipertensión constituye un problema difícil de manejar con una prevalencia que varía entre 60 y 90% según las poblaciones estudiadas [1].

Estadios de la ERC
Según las normas K/DOQI, la ECR se clasifica en estadios del 0 al 5, dependiendo del deterioro de la función renal. En cada uno de ellos se han definido pautas multidisciplinarias de manejo específico (Tabla 2). Los pacientes evolucionan del estadio 1 al 4 con un daño progresivo e irreversible. del riñón. La disminución de la tasa de filtración glomerular (TFG) es un indicador de la función renal y se asocia con lesiones en otros órganos, que se manifiestan con hipertensión arterial, cambios de laboratorio y múltiples síntomas.

Frecuentemente, el grupo primario se encarga de hacer el diagnóstico de ERC y de referirlo al nefrólogo y a otros especialistas cuando la TFG es <30 mL/min/1.73 m2 (estado 4-5 CKD). La disminución leve de la TFG adecuadamente tratada tiene baja probabilidad de evolucionar a ERCT, mientras que la no tratada desarrolla ERCT en 4 o 5 años, lo que aumenta su costo.

Es fundamental el trabajo conjunto de los equipos de cuidado primario con los médicos especializados en nefrología, cardiólogos, diabetólogos, enfermeras y personal auxiliar, nutricionistas clínicas, sicólogos, terapeutas y trabajadores sociales, entrenados en el cuidado renal y las terapias de diálisis. Además, hay que usar insumos seguros y de buena calidad.

Gerencia de la enfermedad renal crónica
Los cambios en la seguridad social en varios países latinoamericanos, generados para ampliar la cobertura poblacional, han obligado a modificar la prestación de los servicios de salud y a una mayor participación del sector privado en los programas de salud. Han surgido alianzas estratégicas entre prestadores y profesionales de la salud para brindar servicios de salud que involucran conceptos de buena calidad, oportunidad, fácil acceso y costo efectividad. Estas alianzas generalmente siguen un esquema de administración por procesos, con economías de escala para mejores precios de los productos, la tecnología y los aspectos administrativos requeridos.

Para hacer más efectivo el manejo de las enfermedades de alto costo ha surgido el concepto de "disease management", o gerencia de la enfermedad, que obliga a ver la enfermedad como un todo en el que hay alteraciones en el organismo y no simplemente como la ERCT que requiere diálisis. No es conveniente montar programas aislados: sólo diálisis, sólo renales, o únicamente prevención. Además, hay que vigilar el cumplimiento de los planes de acción por parte de cada uno de los que participan en el programa para garantizar servicios de excelente calidad que en el tiempo resulten costo efectivos.

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