Promocione sus productos o servicios con nosotros
Septiembre de 2015 Página 1 de 4

La radioprotección en pediatría, más que un aspecto teórico

Equipo editorial de El Hospital

Las imágenes médicas son importantes como herramienta diagnóstica, pero en pacientes pediátricos es necesario aminorar los riesgos de la radiación ionizante.

Aunque los modelos han mostrado que el riesgo con las imágenes médicas (IM) es pequeño, se deben realizar todos los esfuerzos posibles para reducir la exposición innecesaria a la radiación ionizante (RI)[1].

Las imágenes médicas (IM) han permitido mejorar el diagnóstico y tratamiento de muchas condiciones médicas. Varios tipos o modalidades de procedimientos y exámenes con IM se utilizan en niños, bien sea para realizar el diagnóstico no invasivo e indoloro de enfermedades, monitorizar la terapia, soportar planes de tratamiento médico y quirúrgico, o efectuar intervenciones, como colocar catéteres u otros dispositivos dentro del cuerpo, y cada uno de ellos emplea diferentes tecnologías y técnicas.

Modalidades de imágenes médicas con radiación ionizante

Radiografía: una imagen única se registra para ser evaluada posteriormente. Los exámenes con radiología convencional, aunque con dosis más bajas, son de especial preocupación para la población pediátrica, porque se realizan con mucha frecuencia, por esto se recomienda hacer colimación todas las veces.

Fluoroscopia: una imagen continua de rayos X que se muestra en una pantalla, permitiendo monitorizar en tiempo real un procedimiento, o el paso de un medio de contraste a través del cuerpo. Puede resultar en una dosis de RI relativamente alta, en especial en procedimientos de intervención que requieren que sea administrada por largos periodos de tiempo. Para reducir la dosis de RI se recomienda irradiar solo el área de interés utilizando los colimadores durante el menor tiempo posible para dar una respuesta al clínico, y siempre de manera pulsada y no continua.

Tomografía computarizada (TC): muchas imágenes radiográficas se registran a medida que un detector se mueve alrededor del cuerpo del paciente. Un computador reconstruye todas las imágenes individuales en imágenes en una sección, o tajadas de órganos internos o tejidos. Entraña dosis de RI 100 a 500 veces mayores que la radiografía convencional porque las imágenes son reconstruidas de muchas proyecciones individuales [2]. La TC es el procedimiento que representa entre el 5% y el 11% de los exámenes con imágenes diagnósticas que se realizan en niños, y el 45% de la dosis poblacional. La radiología intervencionista constituye el 12% de la dosis poblacional, genera una mayor dosis, pero se utiliza en un pequeño porcentaje de pacientes.

En pediatría se recomienda realizar fases tan solo cuando es primordial caracterizar la lesión para su manejo.

Radiación ionizante

Aunque estos exámenes difieren en su propósito, trabajan con el mismo principio: la RI pasa a través del cuerpo, donde una porción es absorbida o dispersada por las estructuras internas, y la restante se transmite a un detector para grabarla o procesarla por un computador.

La RI es energía en forma de fotones, también llamados rayos gamma o X, o de partículas subatómicas suficientes para sacar un electrón de su órbita alrededor del núcleo de un átomo, ionizándolo. Los componentes iónicos formados de esta manera son más reactivos química y biológicamente y pueden causar degradación o radiolisis de las moléculas en su entorno inmediato. Cuando un rayo gamma cae sobre el ADN puede generar especies reactivas de oxígeno que a su vez dañan los lazos entre los ácidos nucleicos en el ADN, y conducen a mutaciones genómicas o inestabilidad. Dicho daño puede ocurrir en un momento en un alelo y luego, más tarde, con una exposición subsecuente, en el alelo contrario, lo que conduce a la pérdida parcial o total de la función de los genes supresores de tumor, promoviendo la oncogénesis. Estos efectos son usualmente retardados, no inmediatos a la RI [3].

La exposición de los pacientes pediátricos a la RI es de particular interés porque:

- Son más radiosensibles que los adultos (el riesgo de cáncer por unidad de dosis es más alto). Son más susceptibles a los mecanismos que causan cáncer por la RI, y la célula que está en división se expone más a los efectos carcinogénicos de los rayos X. Por esto es importante ajustar los protocolos para optimizar la exposición a la RI para todos los tipos de exámenes con IM.


Palabras relacionadas:
Riesgos de radiación ionizante, radiología pediátrica, imágenes diagnósticas en pediatría, técnicas no invasivas, terapias mínimamente invasivas, dosis de radiación ionizante, efectos de la radiación ionizante, diagnóstico por imágenes en pediatría, protección radiológica en pediatría, exposición a radiación ionizante, radiología diagnóstica, imagenología intervencionista, radiodiagnóstico, protección radiológica, medidas de protección radiológica
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Imágenes diagnósticas y Medicina nuclear

Documentos relacionados