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Febrero de 2003 Página 3 de 4

La calidad de vida del paciente diabético

Quirantes Hernández, Alberto /López Granja, Leonel /Y otros

Basados en las consideraciones anteriores, cuando diseñamos este programa tan humano, consideramos que para su correcta y eficiente aplicación debía de estar sustentado en 4 bases fundamentales, a saber:

  1. Que fuera sumamente efectivo para la inmensa mayoría de los pacientes diabéticos.

  2. Con resultados objetivamente verificables.

  3. Excepcionalmente económico.

  4. De fácil comprensión y aplicabilidad por parte de cualquier médico o enfermera, sobre todo para los que se dedican a la atención primaria de salud.
Según lo concebimos, este programa debe jerarquizarse por grupos direccionales a nivel de cada municipio, emanados de los niveles de atención de salud primaria (consultorios del médico de la familia) y secundaria (hospitales clínico-quirúrgicos, pediátricos y gineco-obstétricos). Estas direcciones municipales mancomunadas serían ejemplo de interrelación entre los niveles de salud primario y secundario y responderían a estructuras similares creadas a nivel provincial y nacional. Se debe aprovechar que los niveles de salud primario y secundario son los que mejor conocen y aportan la mayor experiencia en el manejo del paciente diabético, pues son los niveles que absorben a través de su atención la inmensa mayoría de los diabéticos del país: el nivel primario en relación con la atención ambulatoria y por ende educacional del paciente diabético, y el nivel secundario por ser quien presta atención al diabético ingresado en las instituciones hospitalarias por las complicaciones agudas o crónicas que pueden presentar. Además, entre ambos niveles se encuentran comprendidas prácticamente todas las especialidades que puede necesitar un diabético para su cuidado y control y otra ventaja adicional es que abarcan todos los rincones de la nación.

Por parte del sistema de atención primaria se deben conceptuar a los consultorios del médico de la familia como Centros de Atención e Instrucción Diabetológicos (CAID), considerando que ellos ya cuentan con los integrantes fundamentales del equipo de atención al diabético que son el médico general y la enfermera. Es aceptado sin ninguna duda que los centros de atención al diabético juegan un papel crucial en el cuidado de estos enfermos, así como para la educación diabetológica de pacientes y familiares, permitiendo una continuidad en la atención por parte del mismo equipo de salud, lo que es preferido por el diabético (11-13). El nivel de salud secundario ofrecería a todos los médicos del nivel primario cursos de actualización en diabetes mellitus, donde se incluiría una detallada explicación de cómo aplicar el programa en cada consultorio. Su otra función consistiría en realizar controles periódicos sobre su correcta puesta en marcha tomando oportunamente las medidas adecuadas para la consecución de este fin.

En relación con la dinámica del programa, éste consiste en compendiar conceptos a veces un tanto dispersos entre diferentes especialidades y muchas veces no aplicados de forma sistemática sobre todos y cada uno de los pacientes diabéticos, en un compacto que decidimos llamar "Las 7 Leyes del Éxito del Paciente Diabético" y otorgarle al diabético que las cumpliera, como forma de estimulación y de ejemplo digno de imitar por los demás diabéticos, la condición de "Diabético 7 Estrellas", y considerar como un demérito la falta de cumplimiento de alguna de ellas. Lo anterior sería controlado muy estrechamente por el médico y la enfermera de atención primaria una vez al mes en lo que decidimos llamar "Las Plenarias de Instrucción Diabetológica" y que también se utilizarían como plataformas educativas de diabetes mellitus, convirtiéndose en grupos de apoyo de pacientes diabéticos y de sus familiares. De este modo y, a través de métodos de sugestión de autoridad, la que emana del médico y la enfermera que dirigen las plenarias; de sugestión de repetición, pues las plenarias se realizarían mensualmente; y de sugestión de imitación al querer igualar la superior calidad de vida del paciente disciplinado, se crearía poco a poco en el subconsciente del diabético un nuevo estilo de vida que redundaría positivamente en sus niveles de salud y bienestar.

Las "7 Leyes de Éxito del Paciente Diabético" son las siguientes:

  1. Asistir mensualmente a las Plenarias de Instrucción Diabetológica.

  2. Asistir trimestralmente a la consulta médica.

  3. Asistir mensualmente al podólogo.

  4. Asistir semestralmente al estomatólogo.

  5. Alcanzar y/o mantener el peso ideal.

  6. Practicar sistemáticamente ejercicios físicos de acuerdo con la edad.

  7. No fumar.

Como puede apreciarse, para todo lo anterior no se requieren técnicas costosas o sofisticadas, ni siquiera la dedicación a tiempo completo para este tipo de labor, que bien puede insertarse en el horario normal de trabajo de todos los pacientes en el programa. Sólo es necesario una jerarquización adecuada, una integración armónica entre los niveles de atención de salud primario y secundario, y que el equipo de atención primaria (médico y enfermera) desarrolle una voluntad de acción permanente sobre la población diabética que recibe sus servicios; teniendo como pivote central las Plenarias de Instrucción Diabetológica pues la política grupal es la que va a permitir el exitoso cumplimiento de las 6 leyes restantes. "Las 7 Leyes del Éxito del Paciente Diabético" inducen al enfermo a realizar acciones netamente preventivas, que son mundialmente aceptadas como las más efectivas para mantenerlo controlado y para prevenir complicaciones (14-18).

Los costos directos e indirectos de la diabetes mellitus son enormes, hecho que se demuestra en los países donde han sido calculados (19,20). El tiempo y los recursos que se empleen en este programa permitirán al país un ahorro considerable de dinero, tal como se demuestra en los cálculos que realizamos en relación con este aspecto.

Acerca del autor

Quirantes Hernández, Alberto /López Granja, Leonel /Y otros

El doctor Alberto Quirantes Hernández es Jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Docente "Dr. S. Allende" en Ciudad de la Habana, Cuba.
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