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Agosto de 2011

Herramientas para el control de calidad en los procedimientos mamográficos

Anna M. Campos de Araújo, M.Sc.

Para ofrecer servicios sanitarios de máxima calidad se debe supervisar que los equipos cumplan con parámetros acordes con las especificaciones del fabricante.

Para ofrecer servicios sanitarios de máxima calidad, tanto en el área diagnóstica como terapéutica, además de contar con el personal calificado idóneo y los equipos pertinentes, se debe supervisar que los parámetros técnicos de estos últimos estén de acuerdo con las especificaciones del fabricante a lo largo de su vida útil. Esto es vital en los equipamientos que emiten radiaciones ionizantes, como los sistemas de mamografía, para maximizar su beneficio a través de una mayor precisión en el diagnóstico, evitar los falsos positivos y negativos, y minimizar el riesgo de inducción de cáncer asociado al uso de la irradiación, mediante el control de la dosis.

Además, el establecimiento de criterios de calidad para el monitoreo de los servicios de mamografía es un importante recurso auxiliar, que permite a los gestores de salud un control más eficaz sobre la reglamentación y verificación de la oferta de exámenes para el diagnóstico de cáncer de mama en todo el país, y economizar recursos al evitar la repetición de los exámenes y, por tanto, obtener un diagnóstico precoz de la enfermedad.

En Brasil hay alrededor de 4000 mamógrafos, y cerca de la mitad de ellos se mantienen por el Sistema Único de Salud (SUS) o sus redes de convenios. En el 2005, en el Instituto Nacional de Cáncer (INCA) en Río de Janeiro, se desarrolló el Programa Nacional de Calidad en Mamografía (PNQM, por sus siglas en portugués), con el fin de garantizar la calidad diagnóstica de las imágenes mamográficas y que las dosis de radiación a las cuales las mujeres se exponen, como consecuencia de este procedimiento diagnóstico, estén conformes con los estándares técnicos internacionalmente aceptados.

Para monitorear la calidad de la imagen producida por los servicios que realizan mamografías, el programa estipula que la coordinación del PNQM realice el análisis de los resultados obtenidos en los siguientes procedimientos:

  1. del contraste y la resolución espacial de una imagen realizada utilizando un simulador radiográfico de mama, cada trimestre.

  2. de la dosis de radiación ionizante emitida por los equipos de rayos X durante la realización de las mamografías, cada año.

Estas verificaciones pueden realizarse gratis por vía postal, lo que reduce de manera significativa los costos del sistema; y no es necesario irradiar a la paciente para la obtención de la información y los datos necesarios.

Los procedimientos, además, pueden realizarse de forma descentralizada por las secretarías de salud estatales y municipales, y la información se puede enviar al PNQM a través de un sistema de información propio.

El simulador consta de tres placas de acrílico (plexiglás, PMMA, lucite), cada una con dimensiones de 1 x 12 x 16 cm; otra placa adicional, de 2 cm de espesor, dentro de la cual se inserta una escala de densidades (stepwedge) para verificación del contraste radiográfico, y una placa de cera de 0,5 cm de espesor, con diversas estructuras que simulan microcalcificaciones, fibras, nódulos, regiones de bajo contraste y una malla metálica para evaluar la resolución espacial.

Para la toma de la imagen, el simulador se posiciona frente a la pared torácica, centrado lateralmente, y se utiliza una técnica radiográfica semiautomática (28 kVp y sensor AEC en la primera posición).

En la foto 1 aparece, a la izquierda, el simulador radiográfico de mama, posicionado para obtener la imagen solicitada, y a la derecha, la imagen radiográfica del simulador para el estudio de la calidad. El análisis de la imagen lo realizan los físicos del PNQM, a través de la verificación visual de los objetos presentes en la imagen radiográfica.

Para el monitoreo de la dosis de radiación ionizante emitida por los equipos de rayos X durante la realización de las mamografías, se utiliza una tarjeta dosimétrica confeccionada por el PNQM en cartulina, con dos detectores termoluminiscentes (dosímetros TLD) en forma de pastillas (chip), con dimensiones de 0,3 x 0,3 x 0,1 cm, colocados dentro de un cuadro rojo, el cual indica la posición en la que deben ser irradiados los detectores. En él también se destina un espacio para colocar las características del mamógrafo y de la técnica radiográfica. Una vez irradiada la tarjeta dosimétrica, la misma es devuelta a la coordinación del PNQM para su lectura y análisis.

En la foto 2 se observa, a la izquierda, la tarjeta dosimétrica posicionada sobre el simulador radiográfico de mama, y a la derecha, la imagen radiográfica para confirmación de la irradiación de la tarjeta dosimétrica.

Acerca del autor

Anna M. Campos de Araújo, M.Sc.

Supervisora del Servicio de Calidad en Radiaciones Ionizantes del Instituto Nacional de Cáncer, Ministerio de la Salud, Brasil.
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