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Marzo de 2007 Página 1 de 2

Fallas en el manejo de procedimientos anestésicos

La prioridad para el cuidado del paciente es mantener la oxigenación, la ventilación y la anestesia, y asegurar una efectiva conexión de gas suplementario.

La anestesia desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la seguridad del paciente; por lo tanto, los anestesiólogos deben estar preparados para actuar en una emergencia si ocurre una falla en el suministro de oxígeno. Las fallas en la línea del conducto de oxígeno son potencialmente catastróficas, pues pueden afectar el cuidado del paciente y al hospital entero. El mal funcionamiento técnico es inusual en eventos críticos de anestesia, pero cuando ocurre, frecuentemente termina en un mayor riesgo de muerte.

Weller y col. realizaron un estudio para observar a 20 anestesiólogos con un simulador estandarizado, en un escenario de falla en el abastecimiento de oxígeno central. Todos demostraron una reacción inmediata para salvar al paciente, aunque se detectaron varias desviaciones en el óptimo manejo técnico, incluyendo fallas en la conservación del suministro de oxígeno y continuos restablecimientos de la línea del conducto de oxígeno.

Todos mantuvieron la ventilación durante toda la observación del caso, y cambiaron el cilindro cuando la línea del conducto falló, pero el 70% no descubrieron que el conducto estaba vacío. Ninguno desconectó la línea del conducto de oxígeno completamente, y todos usaron la reconexión de oxígeno de la línea del conducto sin haberla probado antes, con la consiguiente probabilidad de que se liberaran gases contaminados al paciente.

El hecho de que todos usaran la reconexión de la línea del conducto de oxígeno, que no había sido probada antes y, por lo tanto, su óptimo funcionamiento no estaba garantizado, indica la falta de conocimiento de guías de manejo y de los estándares de la industria. Aunque la mayoría realizaron un chequeo anterior a su equipo, solo una minoría incluyeron revisar su cilindro de oxígeno o su propia bolsa de inflación.

Un estudio anterior, realizado por anestesiólogos canadienses, revela deficiencias similares en la revisión de procedimientos de maquinaria, lo que sugiere la aparición de un problema generalizado.

Las fallas en la línea del conducto de gases son un evento poco común. Petty encontró que la mayoría de los incidentes en las líneas del conducto corresponden a líneas cruzadas, conectores no intercambiables y, los menos, a la sustitución de oxígeno por otro gas en el tanque alterno. Estos incidentes pertenecen a tres grandes grupos: fallas humanas, mal funcionamiento de los equipos y problemas como alteración en los reguladores y daños en la iluminación de los mismos

Langford y col., del Royal Cornwall Hospital, en Cornwall, Gran Bretaña, encontraron que ya desde 1992, la práctica de probar las máquinas de anestesia era casi siempre incompleta. En su estudio, a pesar de que el 80% de los anestesiólogos afirman que conocen las guías de manejo más recientes, solo uno de los participantes contestó acertadamente el 95% de la prueba; los errores más comunes corresponden a omitir tanto el monitoreo adicional entre los casos, como el chequeo del funcionamiento del ventilador. Esta investigación destaca que el chequeo antes de su utilización se omite en la mayoría de las veces.

La atención de los anestesiólogos debe ir siempre dirigida a asegurar el flujo de oxígeno suplementario. Aunque muchos de los anestesiólogos citados estaban al tanto de la necesidad de conservar oxígeno, no sabían específicamente las estrategias para lograrlo.

Entonces, ¿cuál es el óptimo manejo de las líneas del conducto para abastecer las necesidades de la anestesia?

Se reconoce, en principio, que la prioridad para el cuidado del paciente es mantener la oxigenación, la ventilación y la anestesia, y asegurar una efectiva conexión de gas suplementario.

La manera más eficiente de mantener la ventilación es, en la mayoría de las circunstancias, cambiar el cilindro de oxígeno y continuar con ventilación manual a través del circuito circular en la máquina de anestesia, cambiando los cilindros cuantas veces sea necesario. Una bolsa de autoinflación y una de aire deben ser utilizadas, si no hay un cilindro de repuesto.

El gas que sale del común de los cilindros debe examinarse, antes de ser suministrado a un paciente. La British Standard HTM 2022establece que luego de modificaciones, extensiones o reparaciones para continuar el sistema con una secuencia, se deben realizar pruebas que incluyan un examen de la pérdida de corriente, contaminación e identidad y calidad del gas.

La hipótesis lanzada por Larson y col. del Departamento de Anestesiología del Mayo College of Medicine, en Minnesota, EE. UU. , buscaba comprobar si cuando existe un mayor suministro de anestesia, la práctica aumentará la habilidad para detectar fallas en la máquina de anestesia. El análisis se concentró en comprobar si existe una correlación entre la duración de la anestesia y la habilidad para detectar fallas mecánicas.

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