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Enero de 2005 Página 1 de 3

Experiencia quirúrgica con dos enfermedades desafiantes

Rafael H.

Experiencia quirúrgica en el tratamiento de la hipertensión arterial esencial y la diabetes mellitus tipo 2, como trastornos del sistema nervioso central.

Introducción
La hipertensión arterial esencial (HAE) y la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) se presentan en el 90% a 95% de todos los pacientes con hipertensión arterial sistémica, primaria o idiopática, o con diabetes mellitus, respectivamente. Los internistas, los cardiólogos, los endocrinólogos y la mayoría de los investigadores consideran ambas enfermedades como padecimientos de etiología desconocida, aunque desde hace algunos años se sabe que la HAE (1, 2) y la DM2 (3-5) están relacionadas con un trastorno del sistema nervioso central, en especial con el hipotálamo y la médula oblongada.

En la actualidad estas dos enfermedades son un problema de salud pública, pues siguen un curso progresivo, a pesar del tratamiento médico utilizado.

A continuación se presenta la experiencia quirúrgica en su tratamiento.

El hipotálamo y su vascularización
El hipotálamo es una estructura en forma de prisma rectangular, limitada medialmente por el tercer ventrículo y por el subtálamo en su parte lateral. Su borde anterior tiene una altura promedio de 10,85 mm (rango de 5 a 16 mm) y la distancia entre el recesus óptico y el borde posterior del cuerpo mamilar es de 14 mm (rango de 10 a 23 mm). Cada lado del hipotálamo es asimétrico y tiene variaciones en su tamaño y volumen. El parénquima hipotalámico está constituido por grupos nucleares, entremezclados con bandas de fibras mielínicas y amielínicas, y en él se distinguen arbitrariamente tres partes: la anterior, formada por los núcleos supraquiasmático, supraóptico, preóptico, anterior, perifornical y paraventricular; la media, por los núcleos arcuato, ventromedial, dorsomedial y lateral, y la posterior, por los cuerpos mamilares y los núcleos tuberales y posteriores.

Las neuronas hipotalámicas se agrupan en pequeñas y grandes. Las primeras (sistema parvicelular) no establecen sinapsis con otras, pero sí están en contacto directo con los capilares (relación neurona-vascular). Producen neurohormonas conocidas como factores liberadores hipotalámicos (HRF) (6, 7), las cuales son transportadas desde el cuerpo celular neuronal, a través de los axones, hacia los espacios perivasculares y la red compleja de capilares fenestrados del sistema portal hipofisario, localizado dentro de la eminencia media del tuber cinéreo (7, 8). Así, los HRF son conducidos a la adenohipófisis por medio del sistema portal hipofisario.

Las neuronas grandes (sistema magnocelular) se caracterizan por enviar axones fuera del hipotálamo, de los cuales por lo menos tres vías neuronales y una neuroendocrina están relacionadas con la HAE y la DM 2 (figura 1).

El hipotálamo anterior obtiene su aporte sanguíneo de las ramas perforantes nacidas en la mitad anterior del polígono de Willis; la parte media es suplida por las ramas perforantes de las arterias comunicantes posteriores y las ramas (arterias hipofisarias superiores) originadas en las arterias carótidas supraclinoideas, que llegan a distribuirse por el tallo infundibular (8, 9).

En el hipotálamo, la densidad de los capilares es proporcional al número de neuronas de sus núcleos, y a través de sus contactos directos neurono-vasculares las neuronas reciben glucosa, oxígeno, aminoácidos, lípidos y otros nutrientes. Además, esta red capilar intrahipotalámica establece anastomosis con otras arterias perforantes anteriores y posteriores, y con las arterias lenticuloestriadas (4, 10). El hipotálamo y las estructuras circundantes son vascularizadas por las ramas perforantes originadas en las carótidas supraclinoideas, el polígono de Willis y el extremo distal de la arteria basilar. Sin embargo, este aporte sanguíneo hacia el hipotálamo puede estar reducido o ausente, por cambios ateroscleróticos en las carótidas supraclinoideas (4, 5, 11) y sus ramas terminales, así como asociado a anomalías anatómicas del polígono de Willis (9, 12, 13).

Acerca del autor

Rafael H.

MD Neurocirujano, Sanatorio San Hipólito, México, D. F., México.
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