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Agosto de 2009 Página 1 de 4

Emergencia sobre ruedas - los servicios de ambulancia

Condensado por Ferney Bernal

Principales aspectos de los procedimientos técnicos y normativos existentes en Latinoamérica para el sistema de transporte asistido del paciente en ambulancias.

En la actualidad, corresponde a los servicios de salud atender las situaciones de emergencia. Por ello, en la medida que lo permitan los recursos y la realidad local, es conveniente la implementación de un adecuado sistema de transporte asistido del paciente en ambulancias, con los elementos y recursos humanos exigidos por las respectivas leyes nacionales, para brindar atención al paciente en el sitio de origen de la emergencia, la aplicación de medidas iníciales de estabilización, de acuerdo con los protocolos establecidos, y el traslado a un centro asistencial para que le realicen los procedimientos médicos, quirúrgicos o de laboratorio necesarios. Un esquema de atención organizado ofrece al paciente un mayor número de posibilidades de sobrevivencia y recuperación.

Según la severidad de la emergencia, el lugar y las condiciones físicas y del terreno, se utiliza un tipo de ambulancia para atender el llamado. En muchas ocasiones es necesaria la complementación de dos o más medios para acceder a un lugar, como una manera de optimizar los recursos disponibles y la pronta y eficiente respuesta a la demanda. Ya sea por vía aérea, terrestre o acuática, cada ambulancia debe cumplir con características, equipamiento y protocolos de atención definidos.

Las ambulancias terrestres urbanas, de tracción simple, ó 4x2, prestan el servicio dentro del perímetro urbano o semiurbano, en caminos pavimentados, asfaltados y/o ripiados estabilizados. Por su parte, las ambulancias todo terreno de doble tracción, ó 4x4, lo hacen en condiciones de caminos y clima adversos que dificulten el desplazamiento especialmente en las zonas rurales, o desde éstas a la ciudad. Las tipo van se usan en lugares con caminos angostos; las tipo rescue, con trompa de camión y caja cuadrada, se emplean para rescates que necesitan de más equipos médicos, y los autobuses pueden incorporar en miniatura las funciones más importantes de un hospital, incluyendo una unidad de cuidados intensivos.

Las ambulancias aéreas son aeronaves de ala fija o rotatoria, tripuladas por un médico entrenado en medicina de aviación y aerotransporte y un tecnólogo en atención prehospitalaria. Los requerimientos técnicos de los equipos de transporte, en cuanto a la infraestructura del equipo, sus características externas, dimensiones, iluminación y otras, pueden variar en cada uno de los países donde las legislaciones disponen de normas, de acuerdo con cada una de las necesidades.

Las ambulancias tipo I, o básica, están destinadas al transporte de dos o más pacientes que no necesitan de asistencia médica de emergencia inmediata. Deben estar provistas de equipos de primeros auxilios y para estabilizar el paciente, como elementos de inmovilización y de manejo no invasivo de la vía aérea, tripuladas por un conductor y un auxiliar paramédico [1].

Las ambulancias tipo II están destinadas al transporte de enfermos de emergencia, lesionados, heridos, incapacitados, imposibilitados o inválidos, diseñadas y equipadas para el transporte, tratamiento básico y evaluación continua de los pacientes. Deben tener una luz roja visible rotativa o intermitente, sirena, radioteléfono, equipo de emergencia y para soporte vital avanzado, y ser tripuladas por un conductor de ambulancia y un asistente capacitados, que puedan actuar bajo las indicaciones y el apoyo de un médico en una central de emergencias [1].

Las ambulancias tipo III deben estar especialmente diseñadas, construidas y equipadas con una sala para cuidados especiales de emergencia, donde se presta tratamiento avanzado y evaluación continua de los pacientes, ser tripuladas por técnicos de emergencia médica autorizados, y profesionales del área de la salud capacitados de manera especial, que cumplan con los requisitos curriculares.

Toda ambulancia debe tener un equipamiento básico, que consiste en tensiómetro con manguito para niños y adultos, estetoscopio para niños y adultos, linterna para examen, maletín de reanimación adulto y pediátrico, maletín de medicamentos, resucitador portátil para niños y adultos, bala de oxígeno fija/portátil, silla de ruedas plegable, camilla telescópica de aluminio con varias posiciones, cinturones y dispositivo de sujeción al piso de la ambulancia; set de collarines cervicales para inmovilización, de diferentes tamaños; tabla rígida para inmovilizar a pacientes con trauma de columna, inmovilizador de cabeza y juego de férulas.

Las ambulancias tipo II deben tener, además, un equipo de aspiración portátil con recipiente plástico; desfibrilador portátil, equipo de intubación orotraqueal y oxímetro de pulso. Las ambulancias tipo III deben tener, asimismo, ventilador mecánico, electrocardiógrafo, bomba de infusión y monitores de múltiples parámetros [7].

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