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Octubre de 2010 Página 1 de 2

Electrocirugía en procedimientos laparoscópicos

Carlos Alberto Sánchez Toro, MD*

Entre las complicaciones iatrogénicas asociadas a la laparoscopia se reportan las electroquirúrgicas, que pueden ser fatales cuando no se detectan a tiempo.

La mayoría de sus complicaciones son el resultado del mal uso de la tecnología

a electrocirugía es uno de los sistemas más comunes usados en cirugía. Las unidades generadoras de electrocirugía producen corrientes eléctricas alternas de alta frecuencia, de 500 a 3.000 kHz, y a diferencia de las de electrocauterio, pueden alcanzar efectos de corte iguales a los del bisturí clásico y de coagulación de los tejidos, lo que las hace unas herramientas ideales para la cirugía laparoscópica.

Funcionamiento de las unidades de electrocirugía
Corrientes de alta frecuencia fluyen de un generador a través de un cable hasta un electrodo activo, localizado en la punta del instrumento, el cual concentra la energía en el punto de contacto. Estas frecuencias no interfieren de forma apreciable con los procesos nerviosos o musculares, y solo producen calor.

El instrumento puede funcionar en los modos monopolar y bipolar. En el monopolar, las corrientes fluyen con una densidad muy baja a través de los tejidos, hacia un electrodo de dispersión (inactivo o neutro) y su cable de conexión, y conforman así un circuito eléctrico. El electrodo neutro puede ser una plancha o placa no estéril, que debe estar en contacto con la superficie corporal seca y libre de vello del paciente, para controlar todo el circuito, incluyendo el contacto entre los electrodos y el enfermo. Cualquier interrupción en el retorno de la corriente monopolar puede producir efectos físicos, tales como quemaduras. Los nuevos generadores detectan estas interrupciones y desactivan de manera automática el generador.

En este modo, en la pequeña superficie del electrodo activo se genera calor intenso, al grado que el tejido se vaporiza para el efecto de corte. Al incrementar el voltaje en forma de pulsos se produce menos calor y se coagula la sangre; es el efecto de coagulación. Para obtener corte y coagulación simultáneos, se usa corriente alterna mixta. Existen diferentes electrodos monopolares, en terminación de gancho, espátula, aguja, etc., y en combinación con irrigación y succión al mismo tiempo.

El instrumento monopolar con gas de argón funciona como un chorro de argón que crea un plasma ionizado, mediante la electricidad generada por el electrobisturí, lo cual produce una fulguración muy superficial del tejido. El disector de radiofrecuencia Tissuelink trabaja mediante energía de radiofrecuencia, a través de un electrodo monopolar por el que fluye un goteo continuo de suero salino que difunde la energía, y mantiene siempre una temperatura inferior a los 100 ºC.

En el modo bipolar, la corriente que fluye es similar a la del monopolar, excepto que la electricidad no se expande profundamente en el tejido. Este modo no utiliza el electrodo neutro, sino dos electrodos del mismo tamaño, presentados en forma de pinzas, fórceps u otros instrumentos especializados, para la coagulación de zonas definidas, como vasos sanguíneos pequeños, de hasta 2 mm. Las corrientes de alta frecuencia recorren una distancia más corta, pues fluyen de un extremo del instrumento al otro y no a través del paciente, por lo que se reduce la necesidad de energía, y se requieren potencias máximas de salida entre 80 y 100 vatios.

Con este modo se disminuye la dispersión eléctrica, pero como se aumenta la temperatura en los tejidos, se debe usar por períodos muy cortos de tiempo y lejos de órganos vecinos potencialmente afectables. Las puntas del instrumento deben estar limpias durante el transcurso de la intervención, para que no se les peguen trozos coagulados de tejido, que producen el efecto de pegado, con el que un vaso sanguíneo ya coagulado empieza a sangrar de nuevo en cuanto se retira la pinza. Además, el generador de alta frecuencia debe poseer una salida simétrica, la cual no favorece el efecto de pegado.

Para el corte se utilizan electrodos de contacto lo más cortantes y delgados posible; para coagular los tejidos en contacto se utilizan electrodos de gran superficie de contacto, como bolas y cilindros.

Para diferentes cirugías laparoscópicas, como bariátrica, gastrectomías, adrenalectomías, esplenectomías, colectomías, resecciones intestinales, cirugías del hiato y otras, es muy frecuente e importante hoy en día el uso del sellador armónico, el cual utiliza una vibración de alta frecuencia, mayor de 55 kHz, que provoca una desnaturalización de proteínas y calor en el tejido (50-100 ºC), lo cual produce fragmentación y coagulación de vasos de hasta 5 mm. Las principales ventajas son que no emplea electricidad, provoca poco daño térmico y menos humo que la electrocoagulación. El sellador ligasure tiene igual número de indicaciones quirúrgicas. Es un instrumento de coagulación eléctrica bipolar de alta intensidad y bajo voltaje, que produce un sellado de los vasos de hasta de 7 mm mediante la retracción de la matriz de colágeno y elastina, y tiene una difusión térmica lateral menor de 1,5 mm.

Acerca del autor

Carlos Alberto Sánchez Toro, MD*

Carlos Alberto Sánchez Toro, MD*

*Médico de la Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín, Colombia; Cirujano de la Universidad Militar Nueva Granada, Bogotá, Colombia. Especialista en trasplantes de la Universidad de Antioquia, Colombia. Post grado en gerencia en salud de la Universidad del Rosario, Bogotá, Colombia; especialista en docencia universitaria de la Universidad del Bosque, Bogotá, Colombia. Profesor de las Universidades El Rosario y Universidad Militar Nueva Granada, Bogotá, Colombia.
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