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Abril de 2005 Página 5 de 5

El porqué de la infección peritoneal difusa de evolución no satisfactoria

Gerardo de la Llera Domínguez, MD

Si difícil es el diagnóstico de una peritonitis postoperatoria, más aún lo es la decisión de reintervención. Esta tiene mala reputación, pues el cirujano piensa en muchas ocasiones que significa un fracaso de su trabajo, aunque no lo sea. Además, hay que plantear al paciente y a los familiares que él debe ir de nuevo al quirófano, hecho desagradable, que inconscientemente produce rechazo. Comienzan las "justificaciones", como "vamos a cambiar el antibiótico", "vamos a dar un compás de espera", y otras, que lo único que hacen es demorar cada vez el tratamiento adecuado.

A esta actitud la llamamos "síndrome del avestruz", pues es "meter la cabeza en un hueco y no querer ver lo que realmente está pasando". Si hay una operación de abdomen por una peritonitis difusa, o una operación donde se han hecho suturas intestinales, ¿dónde, que no sea en la cavidad peritoneal, se debe buscar la causa de la sepsis? Por lo tanto, a ese paciente hay que reintervenirlo, y lo antes posible.

En una casuística nuestra y en otra de la doctora Pura Avilés, de la Ciudad de Holguín, en Cuba, se encontró que en los casos reintervenidos la mortalidad fue alta, pero en los no reintervenidos resultó del 100%.

En relación con la prontitud al realizar la reintervención, los pacientes que se reintervinieron menos de 72 horas antes de la sospecha postoperatoria de complicación, presentaron mayor supervivencia.

Los pacientes con peritonitis terciaria no se benefician de las reintervenciones; por el contrario, empeoran, quizá porque cada laparotomía produce más inmunodeficiencia. Los autores afirman que los casos de peritonitis terciaria deben ser tratados con medidas de sostén, antibióticos y apoyo inmunológico, sin reintervención. A pesar de ello, en nuestra estadística hay casos de peritonitis terciarias reintervenidas que curaron.

Nathens ha referido que las peritonitis terciarias mueren con peritonitis terciaria y no de peritonitis terciaria. Quiere decir que el problema principal de estos pacientes es precisamente la "consecuencia" de la perpetuación de la "respuesta inflamatoria" con las lesiones tisulares y el desarrollo de DMO, y no la presencia de gérmenes en la cavidad peritoneal, llegados por translocación bacteriana, la cual mantiene el estímulo de la respuesta.

Ante una peritonitis postoperatoria, ¿cómo distinguir si se trata de una terciaria o por persistencia? La punción abdominal pudiera llevar al diagnóstico, pero no es así.

Conclusión
Ante una peritonitis postoperatoria, como complicación de una peritonitis difusa inicial, se debe reintervenir el paciente lo antes posible.

Nota
Conferencia pronunciada en el XXXIV Congreso Mundial del Internacional College of Surgeons, Quito, Ecuador, 10 de octubre de 2004.

Copyright © 2005 El Hospital

Fin.

Acerca del autor

Gerardo de la Llera Domínguez, MD

Gerardo de la Llera Domínguez, MD, es profesor del Hospital Universitario/Facultad de Medicina “General Calixto García”, La Habana, Cuba.
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Luz
27 de agosto de 2019 a las 09:07

Bs días. agradezco informarme si Uds atienden casos de Adenocarcinoma peritoneal? Me pueden compartir datos de como contactarlos y si es necesario someterse a tratamiento en la Habana Cuba? Muchas gracias.


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