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Noviembre de 2004 Página 5 de 7

Diagnóstico y terapia fetal

Van Vugt, J.M.G.

Ciertos factores, asociados con un desarrollo satisfactorio de la placenta, cumplen una función importante, sobre todo al comienzo del embarazo. Las investigaciones sobre ellos, como el factor de crecimiento de la placenta o del hepatocito, la neuroquinina B y otros, indican que pueden servir para predecir la aparición de preeclampsia tempranamente en el embarazo, y la restricción del crecimiento fetal más adelante, en la gestación [7]. Se necesitan más investigaciones, pero parece probable que así como tenemos el triple marcador para la detección del T-21, podamos esperar una prueba de PS que permita predecir la preeclampsia desde una etapa incipiente del embarazo y la restricción del crecimiento fetal más adelante. Esto ha sido objeto de varios años de cooperación con el Laboratorio Holandés de Biología Molecular, bajo la dirección de los doctores Cees Oudejans e Inge van Wijk [8, 9, 10].

En esta serie de investigaciones, un nuevo desarrollo es el descubrimiento del ADN y ARN fetales que circulan en la sangre materna, el cual ofrece nuevas posibilidades diagnósticas prenatales. El PS rápido de nuevos marcadores ha hecho posible examinar la factibilidad de usarlos en el DP no invasivo. Esto incluye el DP de anomalías cromosómicas fetales cuantitativas y enfermedades asociadas con el embarazo, como la preeclampsia [11].

Tamizaje en masa
La conveniencia de ofrecer PS a todas las MG es objeto de debate. Aquellos a favor señalan que les ofrecerían a las MG de todas las edades una forma inocua e indolora de obtener información sobre su bebé nonato. Esto permitiría tomar decisiones mejor informadas y sería tranquilizador en el caso de un resultado favorable. Quienes se oponen manifiestan que la "medicalización" del embarazo y la falta de comprensión de las pruebas acarrearían preocupación y ansiedad innecesaria a las MG.

Un efecto del PS en masa sería que la asesoría para las MG que tienen un PS positivo para T-21, o para un defecto del tubo neural, se desplazaría de los departamentos especializados del hospital a los proveedores de atención primaria, de manera que estos últimos necesitarían de un mayor entrenamiento en los aspectos médicos de estas afecciones y en técnicas de asesoría.

Las autoridades sanitarias holandesas se han reservado su juicio sobre la conveniencia del PS, pero en la región de Amsterdam se ha tomado la iniciativa, al establecer una Fundación para el Tamizaje Prenatal en el Noroeste de Holanda. La Fundación es presidida por Jan van der Lith, y sus miembros son el Centro Médico de la Universidad de Amsterdam, el Onze Lieve Vrouwen Gasthuis y el Centro Médico de la Universidad VU.

La Fundación incluye representantes de proveedores del primero, segundo y tercer nivel de atención, así como algunos de diversas organizaciones de pacientes. El objetivo es organizar, monitorizar y evaluar el PS, y fomentar la investigación de este y las disciplinas relacionadas. La Fundación trata de alcanzar sus metas con la promoción del intercambio de información y el entrenamiento de los profesionales de la salud, y además proporcionando la infraestructura necesaria para un programa de PS eficiente.

Terapia fetal
El diagnóstico precoz y exacto es el punto de partida esencial para la toma de decisiones, pero la necesidad de ofrecer a la MG la posibilidad de tratamiento, como una alternativa de la terminación del embarazo, ha desembocado en el desarrollo de la terapia fetal (TF). La TF se puede realizar de manera indirecta, como en el caso de la terapia farmacológica que se le administra a la MG, o como una intervención médica o quirúrgica que interesa directamente al feto. La primera transfusión intrauterina la reportó sir William Liley en 1963 [12]. En el entretanto, los avances en la Ec han hecho de la transfusión intrauterina el tratamiento de elección para la anemia fetal.

Una forma ampliamente aplicada de terapia es la administración de corticosteroides, en el caso de amenaza de parto prematuro, con el fin de estimular la maduración de los pulmones fetales. Sin embargo, en los últimos tiempos han surgido dudas con respecto a los efectos del uso incontrolado de corticosteroides sobre el crecimiento fetal y el desarrollo neurológico subsiguiente del niño.

Otras afecciones fetales, susceptibles de terapia farmacológica, incluyen la hipoplasia suprarrenal congénita, así como el hipo y el hipertiroidismo. Las arritmias cardiacas fetales, como la taquicardia supraventricular, se pueden tratar administrando digitálicos a la MG.

Los transplantes intrauterinos de médula ósea constituyen una prometedora terapia futura para diversas MCF hematológicas, inmunológicas y enzimáticas.

La mayoría de las MCF no son susceptibles de una corrección quirúrgica definitiva en la etapa prenatal, pero algunas intervenciones relativamente sencillas pueden mejorar el pronóstico para el feto, en casos que de otra forma tendrían un desenlace negativo inevitable.

Acerca del autor

Van Vugt, J.M.G.

El autor es profesor de Medicina fetal en el Centro Médico de la Universidad VU, Amsterdam, Países Bajos.
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