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Noviembre de 2004 Página 3 de 7

Diagnóstico y terapia fetal

Van Vugt, J.M.G.

Es claro que no siempre se pueden obtener buenas imágenes de la superficie de, por ejemplo, la cara. Para hacerlo, ésta tiene que estar separada de la pared del útero y rodeada por líquido amniótico. Por lo general no hay necesidad médica de lograr una adecuada imagen de la superficie, ya que un buen ecografista puede obtener la información necesaria a partir de la imagen 2D. Con todo, ofrece una imagen de fácil interpretación para el médico remitente, y ayuda a detectar pequeñas MCF de superficie, como el labio leporino. Las imágenes que se obtienen con los sistemas Ec modernos, en tiempo real, facilitan la obtención de buenas imágenes 3D, ya que el ecografista puede reaccionar tan pronto como el feto se aleja de la pared uterina.

El valor real de la 3D reside no tanto en las atractivas imágenes de la superficie, sino en los cálculos de volumen con la ayuda de cortes en multiplano. Esto facilita la obtención de excelentes imágenes de los órganos internos, como el corazón, los pulmones y el cerebro. Gracias a esto son grandes las ventajas para los diagnósticos complejos, como la valoración de las MCF cardiacas.

Actualmente se investiga si es posible usar la Ec para detectar y cuantificar la hipoplasia de los pulmones (PH). La precisión de las mediciones se determina mediante la comparación con el VPF, usando resonancia nuclear magnética (RMN) en 3D. El volumen pulmonar es un parámetro importante, ya que ofrece una indicación fiable de la (PH) en situaciones en las cuales el crecimiento está retrasado; en consecuencia, es una valoración más precisa que la que se obtiene con la Ec 2D convencional, acerca de si los pulmones van a ser capaces de funcionar después del parto. Esta es una importante indicación de la viabilidad del feto, porque un neonato con PH pulmonar no estará en capacidad de respirar por sí solo.

La Ec 3D también es importante en la valoración de las MCF cardiacas. El corazón fetal siempre ha sido el órgano más difícil de ver. La calidad de la imagen depende, en alto grado, de la posición del feto. Por ejemplo, si este tiene la espalda contra la pared abdominal de la MG, el paso del ultrasonido será obstruido por tejido óseo, lo cual produce imágenes de mala calidad. Con las imágenes 3D en tiempo real se puede observar la acción de las válvulas durante el ciclo cardiaco, de manera que es posible establecer si hay escape de sangre a través de ellas. Estas imágenes se pueden obtener también con la RMN, pero la Ec es significativamente más barata, lo cual permite instalar una unidad en cada policlínico. En consecuencia, se pueden hacer procedimientos diagnósticos complejos en una etapa más precoz.

Resonancia magnética nuclear
Ha estado en uso clínico desde hace veinte años, pero solo hasta hace poco tiempo se usaba rara vez para el diagnóstico prenatal (DP). En los años noventa aparecieron algunos informes sobre su utilización en la detección de las MCF [2, 3], pero los tiempos de adquisición relativamente prolongados hacían necesario reducir los movimientos fetales mediante sedación. Hoy, con las secuencias rápidas y ultrarrápidas de RMN, es posible obtener imágenes de alta calidad sin tener que inmovilizar al feto (figura 6).

Aparte de las excelentes imágenes anatómicas del feto que se pueden obtener, la real fortaleza de la RMN reside en el diagnóstico más preciso de las MCF del SNC (figura 7), con consecuencias para la asesoría prenatal, así como para la terapia fetal y neonatal. Técnicas desarrolladas recientemente, como las imágenes ponderadas por difusión (IPD) (figura 8), que posibilitan la detección de regiones hipóxicas del cerebro, han probado su valor en el tratamiento de los bebés prematuros. Se está investigando el uso de IPD en la valoración de fetos en riesgo por restricción del crecimiento intrauterino, preeclampsia de la MG o el síndrome de transfusión feto-fetal.

Procedimientos de tamizaje
Tamizaje sérico en el segundo trimestre
El PS, para el síndrome de Down (T-21) y otras anomalías cromosómicas, se ofrece a las MG de los Países Bajos desde 1970. Las candidatas son MG >36 años. La MG puede elegir entre la biopsia de la vellosidad coriónica (BVC), a partir de la S-11 de embarazo, o la Amn a partir de la S-15. Estos exámenes dan un patrón cromosómico, que se emplea para determinar la presencia de una anomalía cromosómica.

A causa del leve riesgo de AI, y también por razones financieras, este PS no se les ofrece a todas las MG, sino que está restringido a aquellas por cuya edad existe aumento de la probabilidad de tener un bebé con T-21. El límite de los 36 años de edad es bastante arbitrario. Una MG de 36 años de edad tiene una probabilidad de 1% de tener un niño con anomalía cromosómica. Por encima de esa edad, la probabilidad de tener un niño con esa clase de anomalía se eleva rápidamente. Cerca de 30% de los fetos con T-21 se detectan por medio de PS, con base en la edad. Esto quiere decir que, en términos absolutos, la mayoría de los niños con T-21 nacen de MG <35 años de edad, sencillamente a causa de la mayor proporción de MG en este grupo de edad más baja.

Acerca del autor

Van Vugt, J.M.G.

El autor es profesor de Medicina fetal en el Centro Médico de la Universidad VU, Amsterdam, Países Bajos.
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