Promocione sus productos o servicios con nosotros
Houston, Texas, Estados Unidos - Mayo de 2018

Desarrollan complemento para desfibriladores externos automatizados

Estudiantes de bioingeniería diseñaron una almohadilla adicional para que los AED sean más efectivos. Ésta atraviesa la piel y causa una sacudida enérgica.

Estudiantes de bioingeniería de la Universidad de Rice en Texas, Estados Unidos, crearon una almohadilla adicional para lograr que los desfibriladores, también conocidos como AED, sean más efectivos. El complemento atraviesa la piel para ayudar a causar una sacudida enérgica a una persona en paro cardíaco.

La almohadilla cargada de agujas se puede presionar a través de los dos, una almohadilla AED flexible y la piel, de esta manera supera la impedancia típica de la epidermis que es de alrededor de 500 kiloohmios por centímetro cuadrado. Así lo señala una nota del Centro Médico de Texas en Estados Unidos.

Según las mediciones del equipo de estudiantes y sus asesores, los complementos reducen la impedancia de la piel en 72 %. Eso a su vez, debería aumentar las posibilidades de supervivencia del paciente y reducir las probabilidades de que necesite múltiples descargas.

El equipo se inspiró en los parches de administración de insulina que atraviesan la piel con microagujas. “Se buscaron otras maneras de romper la impedancia de la piel, y algunas de las cosas que se observaron usaron sustancias químicas o de abrasión como un material de papel de lija”, aseguró Billy Jeon, uno de los estudiantes.

El complemento es un marco de plástico impreso en 3D con un respaldo de goma que permite al usuario presionar 180 agujas pequeñas en el pecho de un paciente sin tener que tocarlas. Las agujas recogen la corriente del costado de la almohadilla que toca la piel y se la entrega al paciente. Los indicadores en la parte superior del dispositivo se vuelven verdes cuando se aplica suficiente presión.

Estas agujas solo entran entre 1 y 2 milímetros en la piel, por lo que no está muy lejos. Van justo más allá de la epidermis y entran en la dermis. No hay sangre extraída”,

afirmó Sylvia Cai, alumna del equipo.

“Estas agujas solo entran entre 1 y 2 milímetros en la piel, por lo que no está muy lejos. Van justo más allá de la epidermis y entran en la dermis. No hay sangre extraída”, afirmó Sylvia Cai, alumna del equipo.

Las agujas tienen que hacer su trabajo sin interferir con la capacidad del AED de monitorear el ritmo cardíaco y decidir si es necesario un choque, según el equipo. La corriente también debe mantenerse a un nivel bajo para evitar quemaduras.

“Tuvimos que calcular cuántas agujas se necesitaban en función del área de superficie. En el proceso nos encontramos con el problema de poner tantas agujas que distribuía la fuerza y no rompía la piel, como un lecho de uñas”, explicó el estudiante Jamie Leong.

Una vez se decidieron por 180 agujas, el equipo evaluó su diseño con pruebas en piel artificial, un cadáver de animal, señala el comunicado.


Palabras relacionadas:
Desfibriladores externos automatizados, atención de pacientes en paro cardiaco, emergencias médicas y uso de desfibriladores, avances tecnológicos para desfibriladores externos automatizados, tecnología de desfibrilación, enfermedades cardiacas.
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Anestesia, urgencias y cuidado intensivo

Documentos relacionados