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Ciudad de México, México - Octubre de 2017

Ciclos de luz y oscuridad son necesarios para los bebés durante los primeros meses de vida

Investigadores de la UNAM, en México, sugieren que es preferible que los bebés prematuros no sean sometidos a la exposición de luz constante en las UCIN.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en Ciudad de México, hallaron que los bebés prematuros que no son sometidos a la exposición de luz constante en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), muestran mejoría en las condiciones de descanso, estabilidad del ritmo cardiaco, tolerancia de alimento, ganancia de peso y disminución de los riesgos de contraer enfermedades nosocomiales.

Luego de explorar las manipulaciones del sueño en ratas, los científicos encontraron que al someter a los animales a luz constante, se generaban alteraciones dramáticas como la pérdida del ritmo circadiano, variación a nivel conductual y además la posibilidad de presentar cuadros de depresión. Cuando extrapolaron el experimento a la unidad de cuidados intensivos y según pruebas realizadas por los expertos, al manipular los ciclos de luz el estrés de los bebés disminuyó, no se movían tanto y descansaban mejor. Sin embargo, fue la medición de la frecuencia cardiaca lo que arrojó resultados importantes.

El grupo de infantes sometidos a luz constante mostró una variedad en la frecuencia cardiaca de 158 pulsaciones por minuto hasta 140, en cambio, los bebés que estaban con el ciclo luz oscuridad mantuvieron una frecuencia promedio de 154 pulsaciones por minuto, lo que implica una estabilización en sus ritmos y, por lo tanto, una mejor oxigenación. Así lo indica una nota de prensa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt).

Lo que se hizo fue ponerles a los recién nacidos un casco de acrílico cubierto con una tela y eso disminuía la cantidad de luz que les llegaba. Así los expusimos a 12 horas de luz y 12 horas en oscuridad, el primer grupo se mantuvo con las condiciones propias de la unidad de cuidados intensivos. Una de las conclusiones más interesantes fue que al medir solo la frecuencia cardiaca en el caso de los niños sin casco tenían resultados inestables, unos días era muy alta y otros muy baja; por el contrario, los bebés con el casco estabilizaron su frecuencia cardiaca”

Manuel Ángeles Castellanos, investigador de Facultad de Medicina de la UNAM.

Otro de los resultados observados es que los niños con el casco toleraban mejor el alimento y, por lo tanto, ganaban peso más rápido, aunque eso no implicaba que comieran más, sino que el organismo mostraba una mejor respuesta al alimento. Esa ganancia de peso favoreció para que los infantes pudieran salir más rápido del hospital, indicó el Conacyt.

“Propusimos 50 bebés para cada grupo, pero se descartaron algunos por diferentes complicaciones y otros porque las mamás al observar que los niños que usaban el casco mejoraban más rápido, pedían que también a sus hijos les pusieran el mismo instrumento, entonces eso afectó la muestra. Al final tuvimos 20 niños en un grupo y 20 en otro”, señaló Castellanos.

De la muestra de 20 niños a los que les fue colocado el casco, se pudo documentar que en promedio tuvieron una estancia de 35 días, mientras que los menores que estuvieron expuestos a luz constante permanecieron 53 días en promedio en las incubadoras, una diferencia de al menos 20 días por cada grupo.

En palabras de Castellanos, los ritmos circadianos son mecanismos adaptativos propios de los seres vivos y del propio ser humano, lo que les permite estar organizados en tiempo desde el punto de vista biológico, es decir, tener una sincronización. La adaptación al ciclo luz oscuridad es muy importante.

Este año planean realizar pruebas de los efectos luz oscuridad en bebés prematuros en al menos tres Estados del país para sumar muestras de al menos 300 menores, con la finalidad de presentar los resultados a la Academia Nacional de Medicina de México para que valide las pruebas. Con esto se podrán gestionar, a futuro, cambios en hospitales y centros de salud donde hay áreas de terapia intensiva para recién nacidos.


Palabras relacionadas:
Atención médica intensiva para recién nacidos, cuidados neonatales, unidades neonatales, estudio de casos, exposición a luz constante en prematuros, periodos de luz y oscuridad en prematuros.
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