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Marzo de 2012 Página 4 de 4

Cicatrización cutánea, una ciencia compleja

Patricia Posada, MD, en colaboración con Edgar Krötzsch, M.SC., PHD

Las estrategias terapéuticas actuales se dividen en:

  • Físicas: han sido las más eficientes, debido a que, a pesar de no resolver el problema, no son invasivas. Consisten en usar compresión o cubrir o presionar la cicatriz con una lámina de silicona, que genera una tensión mecánica sobre la lesión, en donde la matriz extracelular y al mismo tiempo los fibroblastos dejan de producir colágena y algunos otros componentes de matriz extracelular, y controlar así la fibrosis. No es suficiente para el control de una cicatriz queloide, pero sí de una hipertrófica.

  • Farmacológicas: en caso de una respuesta mínima con la terapia estándar, se deben comenzar inyecciones de esteroides después de dos meses, como el acetónido de tramsilnolona, o corticoides de depósito o no, que regulan la inflamación. Los corticoides suprimen la presencia del TGF-b1, lo que lleva a una hipotrofia de la lesión y deja una matriz extracelular alterada, con mayor proporción de colágena tipo III que de tipo I. El resultado es una lesión que comienza a disminuir su volumen. No es definitivo; después de algún tiempo, sobre todo en las cicatrices queloides, pueden reactivarse y volver a crecer.

  • Biológicas: incluyen factores de crecimiento, como: interferon alfa 2B, que tiene un efecto regulador de la inflamación; y anticuerpos monoclonales contra el TNF-a.

  • Mixtas: copolímeros, como el de colágena- polivinilpirrolidona, un inmunomodulador suave que permite que las citocinas proinflamatorias y profibrogénicas alcancen niveles semejantes a los de la piel normal, y con eso la restauración del daño alcanza la madurez y el aplanamiento de la cicatriz. Los receptores para citocinas se están estudiando y recientemente en el grupo de Krötzsch se encontró que los receptores tipo I para el TNF-a se encuentran incrementados de manera importante en la cicatriz hipertrófica (Burns doi:10.1016/j.burns.2011.12.012).

  • Por último, el acercamiento quirúrgico combinado con tratamiento conservador, si el resultado es insatisfactorio después de doce meses.

Costo-efectividad de la terapia de las lesiones cutáneas
Se relaciona con el tipo de lesión. En los pacientes con lesiones extensas, que requieren ser hospitalizados muchas veces, sobre todo en el sector público, que tiene menos recursos, no se consideran las estrategias biológicas como alternativa. Usan de primera línea los apósitos sintéticos para hacer una cubierta temporal, sobre todo en grandes quemados, y esto lleva a una estancia hospitalaria mayor. Por el contrario, si se hace una terapia de origen biológico temprana, con una escisión de la lesión o una tangencial temprana, cuando esté indicada, para retirar todo el material necrótico, el pronóstico es mejor, y la capacidad de evitar evaporaciones excesivas de líquidos y agua directamente del paciente, sobre todo en las lesiones extensas, podría llevar a una menor estancia hospitalaria.

El costo-beneficio no está en el material más económico. Las altas hospitalarias son más tempranas cuando el paciente tiene una buena cubierta cutánea, sobre todo en el quemado, que le permite entrar en hemostasia más rápido que cuando se usan gasas vaselinadas, furasinadas o simplemente sulfadiazina de plata, que además puede tener un efecto tóxico por los niveles elevados de plata en suero.

Es lamentable que una gran cantidad de heridas crónicas todavía se trata simplemente por medio del cambio convencional de vendas en clínicas locales, y carece de un diagnóstico definido y un cuidado personalizado. Esto da lugar a una tasa baja de curación, calidad de vida disminuida de los pacientes, y a un costo médico más alto por el cuidado prolongado.

Si se genera conciencia y conocimiento homogéneo entre las diferentes áreas médicas y paramédicas, habrá mayor interacción clínica multidisciplinaria y un mejor entendimiento de las terapias y de las patologías que llevan a una cicatrización tórpida. “Mi invitación es a la interacción, para acortar la brecha y encontrar las mejores opciones terapéuticas”, finaliza Krötzsch.

Nota de la editora: Agradecemos a David Watermeier, Director de Mercadeo Internacional de DeRoyal, el habernos facilitado el contacto con el doctor Edgar Krötzsch.

Fin.

Acerca del autor

Patricia Posada, MD, en colaboración con Edgar Krötzsch, M.SC., PHD

El doctor Edgar Krötzsch, M.SC. y PHD, pertenece al Laboratorio de Tejido Conjuntivo del Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados del Instituto Nacional de Rehabilitación en la Ciudad de México.
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