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Febrero de 2008 Página 4 de 5

Bombas de infusión de jeringa

Instituto ECRI

El siguiente representa un ejemplo de un análisis PV/LCC durante cinco años, para una bomba de infusión de jeringa reutilizable. El hospital promedio tiene un protocolo para el cambio de un equipo de administración de 72 horas y utilizará aproximadamente 120 sets anualmente por cada bomba.

Análisis de costos valor actual/ciclo de vida
Suposiciones
Se consideran los costos operativos del año 2 al 5.
El factor de descuento del dólar es 5%.
La tasa de inflación es 2% para el contrato de servicio y 2% para los productos desechables.
Costos de capital
Bomba de infusión de jeringa = US$3.500
Total costos de capital = US$3.500
Costos operativos
Productos desechables (sets dedicados a la administración), del año 2 al 5 = US$900/año
Contrato de servicio, del año 2 al 5 = US$200/año
Total costos operativos = US$900 para el año 1; US$1.100/año para los años 2 al 5
PV = US$7.47

La cantidad que se gasta en los sets de infusión con el transcurso de los años, probablemente excederá el costo de la bomba. Por esta razón, los compradores deben negociar los costos de los equipos de infusión como parte de la adquisición. Muchos proveedores ofrecen una variedad de programas para el alquiler, el leasing o la compra de las bombas de infusión, incluyendo los descuentos por volumen. Para calcular el costo total de posesión durante cinco años, los compradores deben tener en cuenta, además de los costos enumerados en el análisis anterior, los costos asociados con lo siguiente:

Entrenamiento del personal.
Entrenamiento del paciente en su domicilio.
Otros productos desechables, como jeringas, reservorios y baterías.
Llenado de los reservorios, si aplica.
Seguimiento del trabajo y del software del dispositivo, para satisfacer los requerimientos de la Safe Medical Devices Act.

Para información adicional sobre análisis PV/LCC, análisis personalizados y asesoría en las decisiones de compra, los lectores deben contactar al Grupo SELECT™ del ECRI Institute.

Estado de desarrollo
La mayoría de las bombas de jeringa utilizan microprocesadores para interpretar los controles, iniciar las alarmas y registrar los datos. Algunos modelos detectan la marca y el tamaño de la jeringa o adaptan automáticamente la velocidad del motor al de la marca y el tamaño de la jeringa programada. Otros emplean un detector de movimiento, para verificar que el émbolo de la jeringa avanza de acuerdo con lo establecido y para dar un aviso de alerta cuando una oclusión o un mal funcionamiento impiden su avance.

Aunque esta tecnología ha aumentado la seguridad y las capacidades de monitoreo de las bombas de infusión de jeringa, el mecanismo de bombeo continúa siendo sencillo desde el punto de vista mecánico.

Las bombas de modelos más recientes tienen registros de eventos que almacenan las configuraciones del programa y DERS que proporcionan una retroalimentación sobre los ajustes cuestionables de las dosis. Algunas bombas con DERS ofrecen conectividad inalámbrica entre la bomba y un servidor. Esto permite la transferencia de los registros de los eventos y las alarmas en tiempo casi real, desde las bombas hasta el servidor, y la transferencia de nuevas bibliotecas de fármacos del servidor a las bombas. Esta capacidad destaca el uso de los DERS, al permitir la revisión regular de los registros de eventos y alarmas para un reconocimiento de la biblioteca (una actividad importante de mantenimiento) y las actualizaciones de las bibliotecas de fármacos, sin necesidad de localizar las bombas y conectarlas físicamente a un computador.

Los sistemas de TCI controlados por el paciente, que se emplean para la sedación en anestesia, se están volviendo más populares entre los pacientes y los médicos. Además, los fabricantes están investigando acerca del uso de los sistemas de TCI en ciertos pacientes (p. ej., neonatal, bariátricos).

Recientemente se están empleando las bombas de jeringa con capacidad de TCI en anestesia total intravenosa (ATIV). En la inducción de la anestesia general tradicional, los pacientes reciben una combinación de fármacos IV e inhalados, para lograr un bloqueo de la función mental, reflexiva, sensorial y motora. Con la ATIV, los pacientes reciben únicamente fármacos por vía IV. Los estudios indican que los problemas asociados con los anestésicos inhalados (p. ej., despertar intraoperatorio, náuseas postoperatorias, despertar prolongado) tienen menor prevalencia con la ATIV. Las ventajas de esta técnica incluyen concentraciones de dosis más específicas, acceso a las vías aéreas y la satisfacción del paciente. No está claro si la ATIV es más costo-efectiva que los procedimientos tradicionales de anestesia inhalada.

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