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Febrero de 2008 Página 1 de 5

Bombas de infusión de jeringa

Instituto ECRI

Las bombas de infusión de jeringa administran líquidos intravenosos como antibióticos, anestesia, medicamentos antiarrítmicos y agentes quimioterápicos.

Propósito
Las bombas de infusión de jeringa (bombas de jeringa) se utilizan para administrar líquidos intravenosos (IV), tales como antibióticos, anestesia regional, medicamentos antiarrítmicos y agentes quimioterápicos. Las bombas de jeringa garantizan la entrega de volumen con alta exactitud y un flujo constante para volúmenes pequeños (60 mL) de agentes farmacológicos potentes, que característicamente son entregados con ajustes de flujo de 0,5 a 10 mL/hr.

También se pueden utilizar para suministrar soluciones de hiperalimentación o nutricionales espesas y para infusiones epidurales. Algunas bombas de jeringa están diseñadas específicamente para administrar un agente en particular (p. ej., oxitocina para la inducción del trabajo de parto, insulina para el manejo de la diabetes o heparina para terapia de anticoagulación).

Los perfusores de jeringa tienen ya sea un (o unos pocos) ajuste de flujo predeterminado o un rango de flujo muy limitado. Aunque algunos son equivalentes a las bombas de jeringa en cuanto a exactitud del flujo, los perfusores de jeringa se utilizan especialmente para las infusiones intermitentes de medicamentos no críticos (p. ej., antibióticos administrados en forma de infusión secundaria o “piggyback”).

Principios de operación
Los componentes de un sistema de bomba-jeringa son: una jeringa, controles, un mecanismo de impulsión (generalmente un tornillo con una pieza propulsora) y un motor. Los perfusores de jeringa tienen menos controles y usualmente son más pequeños que las bombas de jeringa, y pueden ser electrónicos o de muelle. Las jeringas compatibles con cada sistema varían en estilo y en tamaño.

Una bomba o un perfusor expele el líquido de la jeringa cuando avanza el émbolo o el cilindro a una tasa establecida. En la mayoría de las bombas de jeringa, un motor arrastra un tornillo o un mecanismo de engranaje. La velocidad del motor varía con la tasa de flujo establecida y el tamaño de la jeringa. La mayoría de las bombas emplean un motor de paso a paso, que libera un volumen específico con cada pulso; al variar la tasa de infusión cambia la frecuencia de los pulsos. Sin embargo, el efecto es casi el mismo que con las unidades con motores variables continuamente, porque los bolos del motor de paso a paso son frecuentes y pequeños. En casi todas las bombas, las jeringas vacías deben ser reemplazadas manualmente. Algunos modelos pueden acoplar dos jeringas, para permitir una entrega continua cuando una de las jeringas se ha vaciado o para suministrar infusiones simultáneas.

Las bombas de jeringa y los perfusores tienen ajustes de flujo calibrados, indicados en mL/hr, mL/min u otras unidades. Algunas bombas pueden ser programadas en unidades de masa (p. ej., mg, µg), que se pueden relacionar con el peso de un paciente (en kg). Por ejemplo, los médicos a menudo prescriben las dosis en unidades tales como μg/kg/min. El diámetro de la jeringa y la tasa con la cual se avanza el émbolo determinan la tasa de flujo.

Los fabricantes especifican las marcas y los tamaños de las jeringas que se deben utilizar con sus modelos, con el fin de evitar la inexactitud de los flujos o que se presenten problemas con las alarmas; la mayoría de los modelos acoplan jeringas de por lo menos dos fabricantes importantes. Casi todas las bombas pueden identificar el tamaño de una jeringa cargada si la bomba y la jeringa son compatibles.

La mayoría de las bombas se pueden ensamblar en un soporte para un conveniente acceso, y casi todas tienen alarmas incorporadas, para alertar al operador sobre situaciones potencialmente perjudiciales, tales como una jeringa vacía (fin de la infusión), presión alta (oclusión), batería baja o mala función de la bomba. Las bombas de jeringa tienen menor probabilidad de infundir aire al paciente que las que suministran volúmenes mayores de líquidos, con ajustes de flujo más altos desde bolsas o frascos que se encuentran por encima de su cabeza, y por esa razón, generalmente no tienen detectores de aire en la línea.

El grado de control del microprocesador varía. Casi todas las bombas tienen una función de cálculo de fármaco/dosis, que permite la programación automática de la infusión al introducir la concentración del fármaco, la dosis deseada y el peso del paciente. Las bombas también pueden estar equipadas con un registro de memoria, que guarda los eventos operativos y la fecha y la hora en la cual ocurrieron. Después de excedida la capacidad del registro, los eventos más antiguos son borrados, a medida que se van almacenando los acontecimientos subsecuentes.

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