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Mayo de 2016 Página 2 de 2

Avances en tomosíntesis frente a la mamografía y su impacto en la dosis

Natalia Hernández, MD

Caso número tres3:

Ocurrió en enero de 2016, en el hospital Royal Melbourne en Australia. Cuando Microsoft anunció el fin de soporte para Windows XP, el hospital de Melbourne fue penetrado por un virus informático que causó un caos hospitalario sin precedentes. Hasta hace pocos días, absolutamente todos los procesos de los pacientes que se llevaban a cabo en el sistema informático de la institución, por obligación tuvieron que realizarse en papel. El error ocurrido aquí se debió a un solo factor: toda la información gestionada al interior del hospital pasaba por la nube de internet.

Caso número cuatro:

El día 16 de febrero de 2016, en Los Ángeles, California, el hospital Hollywood Presbyterian Medical Center fue atacado por hackers, quienes literalmente secuestraron y bloquearon toda la información de los pacientes de la institución con un virus informático (ransomware) (la palabra ransom proviene del término inglés que significa “rescate”) que dejó el sistema completamente inoperativo.
Los hackers, hasta la publicación de este artículo, pedían al hospital un rescate por valor de 3.4 millones de dólares para devolver la información secuestrada. El FBI aún continúa con la investigación y por el momento la información relacionada con los pacientes se diligencia en papel. ¿En qué falló el hospital? En mantener su sistema informático con los datos internos de los pacientes conectado a la nube de internet.

Las situaciones citadas nos enseñan que la información en las instituciones de salud no debe por ningún motivo estar en la nube de internet. Absolutamente al interior de todas las instituciones de salud y a través de telemedicina “outdoor” se deben utilizar, sin ninguna excepción, redes bajo conectividad: Virtual Private Network (VPN), donde el acceso a la nube esté completamente bloqueado. Este principio, si bien no es una solución radical para estos problemas, por lo menos minimiza el riesgo de penetraciones espurias. En lo personal, cuando diseño sistemas de telemedicina, el acceso a cualquier computador siempre se realiza con identificación biométrica y/o identificación de iris, con lo cual queda almacenado el registro del paciente atendido por un profesional de la salud.

Para finalizar, recordemos que los hackers no solo pretenden tener acceso a la información médica para pedir, como se comenta en uno de los casos, rescate de la información. Mantener la puerta informática abierta en las instituciones de salud públicas y/o privadas tiene consecuencias más graves, como: penetraciones de laboratorios farmacéuticos, quienes con una base de datos médica pueden, sin ningún reparo, abordar pacientes directamente y ofrecerles medicamentos para las patologías que padezcan. Los traficantes de órganos, en un momento determinado con una base de datos de personas que requieran trasplantes, pueden extorsionar a médicos y pacientes, y, en el peor de los casos, tener toda la información demográfica de una persona puede significar no un secuestro informático sino un secuestro real.

En la próxima entrega nos referiremos a la ética médica y a la legislación existente en telemedicina.

 

Artículo proveniente de la edición impresa Abril-Mayo de 2016 con el código EH0416SEGSAL Fin.

Palabras relacionadas:
Imágenes diagnósticas, nuevas técnicas de detección de cáncer, tratamientos contra el cáncer, avances para la detección del cáncer de mama, técnicas de diagnóstico del cancer de mama, herramientas para mamografía digital

Acerca del autor

Natalia Hernández, MD

Médica radióloga, especialista en radiodiagnóstico del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, España. Ex directora de instalaciones de rayos X con fines de diagnóstico médico del Consejo de Seguridad Nuclear, en Madrid, España.
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Notas complementarias
  • Referencias

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