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Febrero de 2016 Página 1 de 3

Avances en intervenciones musculo-esqueléticas guiadas por ultrasonido

Natalia Hernández, MD en colaboración con Lina Mechielsen, MD

La ultrasonografía es una técnica en tiempo real, segura, económica e ideal en intervenciones guiadas por imágenes del sistema musculo-esquelético.

La ultrasonografía (USG) es una técnica imagenológica segura, de fácil acceso, y rentable, que tiene la ventaja adicional de ser en tiempo real; lo cual facilita su aplicación durante intervenciones guiadas por imágenes del sistema musculo-esquelético (MSK). Las intervenciones del sistema MSK cada vez ganan más popularidad en la medicina deportiva y de rehabilitación debido a la rápida curación de las lesiones musculares y tendinosas en atletas profesionales,  y de las tendinopatías crónicas; también en la aspiración de los derrames articulares, las bursas periarticulares y los ganglios e inyecciones perineurales; así como en el manejo de síndromes de dolor agudo y crónico.

Durante el proceso de intervención guiada se logra identificar de forma fiable la región comprometida, se confirma la colocación de la aguja u otro dispositivo de intervención en el lugar apropiado, y posteriormente se administra el tratamiento farmacológico adecuado. La USG es ideal en este tipo de procedimientos, ya que es un procedimiento seguro, económico y permite una excelente visualización de la anatomía del sistema MSK que se desea tratar.

Generalidades

Como en toda práctica clínica, se requiere una buena valoración del paciente, y la realización de un plan de diagnóstico y rehabilitación. La selección del transductor de US es también muy importante. Los transductores de alta frecuencia (típicamente 7-12 MHz), proporcionan una alta resolución espacial para la visualización óptima de las estructuras superficiales en el sistema MSK. Estructuras profundas como la articulación de la cadera requieren de una mayor penetración y menor frecuencia. Antes de la intervención se aplica un protocolo que incluye Doppler color para identificar la lesión, su relación con áreas neurovasculares adyacentes y el sitio previsto para la entrada de la aguja.

Un consentimiento informado por escrito, en el que se explica el procedimiento, sus riesgos, y beneficios es obligatorio antes de cualquier intervención. Se deben seguir condiciones estériles estrictas, sobre todo durante las inyecciones intraarticulares; en algunos casos, la inyección se administra en el quirófano. (23)

Algunos procedimientos pretenden tomar biopsias de lesiones localizadas en el hueso o cerca de estructuras nerviosas, por lo cual se recomienda infiltrar con un anestésico el trayecto que realizará la aguja. La elección de las agujas y de los catéteres dependerá de la profundidad y de la densidad de las lesiones que se van a estudiar. A mayor grado de estas, se necesitarán agujas y catéteres de mayor diámetro y longitud, respectivamente.

La técnica más usada es la de la mano libre (1), que consiste en manejar el transductor con la mano no dominante para así dejar libre la mano dominante que conducirá la aguja o catéter. Es importante que el eje largo de la aguja/catéter se encuentre en situación paralela y en línea con el eje largo del transductor para así lograr una mejor visualización de los mismos en toda su longitud. También es conveniente introducir el bisel de la aguja o del catéter lo más cercano posible al transductor para asegurar una observación completa de los mismos.

Procedimientos intervencionistas

Diagnósticos:

1. Biopsias de lesiones MSK:

Son a menudo necesarias para establecer un diagnóstico definitivo. Están indicadas en cualquier lesión de naturaleza desconocida, por ejemplo de tipo metastásico, para conocer el origen del tumor primario o descartar recurrencia tumoral tras una cirugía; de categoría grasosa, para anular sarcomas, o infeccioso, con el fin de diagnosticar su etiología específica (2). Se suelen usar pistolas automáticas con aguja 18G y obtener al menos tres muestras de diferentes zonas de la lesión, procurando que al menos alguna  proceda del área de transición entre el tejido radiológicamente anormal y el normal (figura 1). Los cilindros  conseguidos se depositan en un frasco con formol, el cual debe estar perfectamente rotulado con los datos del paciente y acompañado con un breve resumen de su historia clínica, motivo de la biopsia y sospecha diagnóstica.

Terapéuticos:


Palabras relacionadas:
Emergencias, Cuidado traumatológico, Procedimientos diagnósticos y terapéuticos guiados por ecografía en las patologías músculo-esqueléticas, EH0216MSK

Acerca del autor

Natalia Hernández, MD en colaboración con Lina Mechielsen, MD

Natalia Hernández, MD, es médica radióloga, especialista en Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, España. Ex directora de instalaciones de rayos X con fines de diagnóstico médico del Consejo de Seguridad Nuclear en Madrid, España. Lina Mechielsen, MD, es médica y máster en Investigación. Asesora editorial de El Hospital.
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Notas complementarias

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