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Noviembre de 2003 Página 7 de 7

Artroscopia: procedimiento diagnóstico y terapéutico en auge

Restrepo, Alberto /Meléndez, Rodrigo /Arango, Juan Ignacio

Cada vez más se han venido utilizando elementos de corte y vaporización como son el láser y la radiofrecuencia. Sin embargo, es justo anotar que la diferencia en los resultados de las intervenciones realizadas con la ayuda de estas herramientas no difiere sustancialmente de las que se realizan con otros instrumentos de corte o resección, ni en el corto, ni en el largo plazo. La diferencia mayor radica en que al cirujano se le facilitan los procedimientos, pero el paciente no nota la diferencia. Tal vez el caso de los elementos más modernos utilizados para procedimientos, como la sutura meniscal o las suturas con anclaje óseo, no puedan ser incluidos totalmente en esta afirmación. La técnica de sutura meniscal con agujas, por ejemplo, implica más riesgos que la que utiliza arpones o dardos reabsorbibles; en estos casos, a nuestro juicio, sí existe una justificación diferente a la de la facilitación de la tarea para el cirujano(37-39). Pero, por supuesto, este es un tema sujeto a grandes discusiones.

La utilización de sustitutos artificiales para la reparación ligamentaria o para la aumentación de los autoinjertos, que estuvo de moda en la década de los 80(40), ha sido abandonada a favor de los aloinjertos y de los autoinjertos. Por lo que respecta a otras articulaciones, el uso de sustitutos artificiales también se ha dejado. En los autoinjertos existen diferentes tendencias, como la de los partidarios de utilizar hueso-tendón-hueso con tendón patelar, posiblemente la más difundida de las técnicas, y la de los defensores de los injertos con tendones de isquiotibiales. No se podría decir que uno sea netamente superior al otro, aunque de los métodos de fijación con tornillos de interferencia sí se puede afirmar que sean superiores en fortaleza a otros métodos de fijación(15,41-44).

Con respecto a las lesiones condrales, puede considerarse que estas siguen representando el mayor desafío para la cirugía artroscópica, pues sus resultados son aún muy irregulares, especialmente en lo relacionado a regeneración del mismo. Las técnicas de condroplastia con afeitado para las lesiones G I a III de la clasificación de Outerbridge(7,45) siguen en uso, así como las perforaciones tipo Pridie, bien sea con técnica de perforado puro o con microfracturas; los resultados clínicos, irregulares, son superiores a los morfológicos. Los cultivos de condrocitos son una técnica con mejores resultados, pero su elevado costo los hace inaccesibles para la gran mayoría de la población(46). La técnica del trasplante autólogo y la mosaicoplastia son también utilizadas ampliamente con resultados aceptables(47,48). Además de la rodilla, estos procedimientos se emplean en otras articulaciones, como el tobillo, con buenos resultados(24,31).

Las lesiones meniscales siguen siendo tratadas de la manera más conservadora posible, preservando la mayor cantidad de tejido meniscal siempre que sea posible, o fijándolo si está indicado. Los trasplantes de menisco aún son una técnica poco difundida y que no se ha desarrollado suficientemente, aunque puede llegar a ser prometedora(37,39,49), al igual que los implantes biodegradables, los cuales aún se encuentran en etapa experimental.

Futuro
El promisorio futuro de la cirugía artroscópica está íntimamente ligado no sólo al progreso de la técnica de manufactura de nuevos elementos de visión, que incluyen la fabricación de instrumental, ópticas y cámaras más pequeñas y eficientes, sino al progreso de la biotecnología, que posibilita tratamientos más específicos, más fisiológicos y que hacen de la invasión mínima del cuerpo una necesidad apremiante y no un capricho técnico. La cirugía, no solo la ortopédica sino toda la cirugía, sigue esta tendencia mínimamente invasiva, y el cirujano moderno tiene que ser cada vez más "celular" e incluso más "molecular", ya que éste es el nivel al que debe actuar la cirugía moderna para estar acorde con los progresos de la tecnología médica y de la biotecnología en general.

© Este artículo, publicado originalmente con el título "Artroscopia", hace parte del libro Medicina mínimamente invasiva - Visión de especialistas de la Clínica del Country, publicado por dicha institución en Bogotá, Colombia, en Diciembre de 2002 y se reproduce aquí con autorización expresa de los autores.

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