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Noviembre de 2003 Página 6 de 7

Artroscopia: procedimiento diagnóstico y terapéutico en auge

Restrepo, Alberto /Meléndez, Rodrigo /Arango, Juan Ignacio

Experiencia institucional
En la Clínica del Country se inició la artroscopia diagnóstica con visión directa a finales de la década de los 80, utilizando equipos que eran de propiedad de los escasos cirujanos que la practicaban y que llevaban y traían lo necesario para cada procedimiento. No se contaba con equipos de video ni con cámara, y menos aún con instrumental apropiado; esto limitaba no solo el procedimiento en sí, sino la enseñanza del mismo y su popularización. Al inicio de la década de los 90, más concretamente el 25 de enero de 1991, se realizó la primera artroscopia con video y equipo motorizado en la Clínica por parte de dos de los autores de este escrito. Al paciente se le practicó una condroplastia rotuliana y de cóndilo interno acompañada de una liberación de retináculo externo. Nos valíamos en esa época de los equipos de video que había adquirido la institución para la realización de la cirugía laparoscópica, en pleno auge en ese momento entre nosotros y de la cual la Clínica fue pionera en el país. El resto del equipo era traído por nosotros para cada cirugía y esto se siguió haciendo así hasta que se compraron el primer lente y las pinzas básicas, seguidos rápidamente de un equipo motorizado. Luego comenzamos a realizar artroscopia en otras articulaciones como hombro y tobillo, y aumentamos las indicaciones a las reconstrucciones ligamentarias, en especial del ligamento cruzado anterior de la rodilla y de las inestabilidades de hombro. Fueron llegando más cirujanos entrenados en la técnica y el volumen aumentó hasta convertirse en una cirugía habitual en la institución.

En la actualidad, contamos en la Clínica con todos los elementos que se requieren para la realización de prácticamente cualquier intervención artroscópica. Se poseen equipos de repuesto por si falla el primario, varios juegos de instrumental y equipo, así como accesorios en consignación por parte de diversos proveedores, todo lo cual hace de la Clínica un centro donde se puede realizar cirugía artroscópica a un nivel muy alto, sin tener que envidiar nada a ningún otro lugar en cualquier parte del mundo.

Estado del arte
Hoy en día, una institución hospitalaria de segundo y tercer nivel que dentro de sus servicios quirúrgicos no contemple la realización de procedimientos endoscopios en general no puede decir que esté actualizada ni que ofrezca a sus pacientes la mejor tecnología disponible.

En el caso de la cirugía artroscópica, esta afirmación es todavía más contundente. Con el avance logrado en la calidad de imagen que ofrecen los equipos actuales, la confiabilidad y precisión del instrumental y el desarrollo continuado de las técnicas quirúrgicas empleadas, el patrón dorado de muchas de las intervenciones que anteriormente se efectuaban por vía abierta se ha trasladado a la cirugía endoscópica mínimamente invasiva. La articulación en la que más se ha popularizado esta técnica es sin duda la rodilla, seguida del hombro y el tobillo. Otras articulaciones son intervenidas en menor proporción por vía artroscópica, utilizándose en éstas la vía abierta de una manera aún rutinaria. Sin embargo, el número de artroscopias en cadera, codo y sobre todo en muñeca ha venido presentando un incremento constante, y a medida que se refinen las técnicas quirúrgicas y se diseñe nuevo instrumental las indicaciones también aumentarán.

La cirugía artroscópica como técnica quirúrgica no se contempla en la mayoría de los programas de postgrado y menos aún de pregrado, no sólo en nuestro país sino en todas las latitudes. Se le trabaja en los estudios de subespecialización, especialmente en los relacionados con trauma deportivo. Es por lo tanto frecuente que un estudiante de medicina recién egresado no haya asistido a ningún procedimiento de este tipo durante sus años de universidad, cosa impensable con otro tipo de procedimientos quirúrgicos: Esto se debe en parte a que, a pesar de que los procedimientos mínimamente invasivos ya tienen bien posicionado su lugar en el arsenal terapéutico quirúrgico actual, aún sobreviven muchas personas que no se formaron en este nuevo paradigma y por lo tanto se generan reacciones de rechazo ante lo que no se conoce. Algunos maestros decían que era como si se pretendiera mirar dentro de una habitación a través del hueco de la cerradura en vez de abrir la puerta y entrar. El concepto es errado, ya que lo que hacemos como cirujanos artroscopistas (o endoscopistas para ser más generales en el concepto) es "miniaturizarnos", y por esta transformación accedemos a todos los espacios de la zona de una manera más profunda, pero generando una agresión mucho menor en el entorno y propiciando una recuperación más rápida y una morbilidad menor.

Entonces, a partir de este concepto de "miniaturización" que nos permite acceder bajo visión directa a las zonas incluso de difícil acceso es que debemos situar el verdadero papel de los procedimientos endoscópicos. Con la feliz coincidencia de las grandes posibilidades que nos brinda la tecnología actual en lo referente a manufactura de ópticas, cámaras y monitores, que facilitan una visión increíblemente nítida, y de una instrumentación que se ha ido perfeccionando con el paso del tiempo haciendo cada vez más fáciles y reproducibles las diversas intervenciones, la popularización de la cirugía artroscópica aumenta cada vez más.

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