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Noviembre de 2003 Página 3 de 7

Artroscopia: procedimiento diagnóstico y terapéutico en auge

Restrepo, Alberto /Meléndez, Rodrigo /Arango, Juan Ignacio

Lesiones del cartílago articular
En la actualidad no hay una evidencia que sustente el efecto que tiene la artroscopia en la historia natural de la artrosis. Desde 1934 existen reportes del uso de lavados articulares en el manejo de la artrosis(6). Pero la realidad es que la lesión está en el condrocito y sobre él no se actúa.

Con frecuencia el ortopedista se encuentra ante pacientes con dolor crónico, los cuales no se alivian con los medios usuales como reducción de la actividad, uso de medicación antiinflamatoria y fisioterapia. En estos pacientes se debe considerar la exploración artroscópica, entre otros, para valorar el grado de lesión del cartílago (clasificación de Outerbridge)(7). La abrasión y la perforación del cartílago y hueso subcondral se han sugerido como técnicas para estimular un intento de reparación procedente de la médula ósea, y aunque muchos pacientes presentan mejoría clínica tras un tratamiento de este tipo, no hay evidencia de que este manejo altere el curso de la enfermedad (figura 4). Los resultados se ven favorecidos en los estadios leves y moderados porque en general, concomitante con la condroplastia, se realizan remodelaciones de lesiones meniscales, extracción de cuerpos libres y corrección de alteraciones de la sinovial.

La artroscopia es muy útil en el diagnóstico y manejo de la osteocondritis disecante (OCD). En jóvenes con fisis abiertas, el tratamiento no quirúrgico de la OCD generalmente tiene buenos resultados. Después del cierre fisario los resultados son mejores con tratamiento quirúrgico, que por lo general consiste en escisión, curetaje, perforaciones de la lesión con fijación del cartílago con o sin injerto(8,19).

Tratamiento de fracturas intraarticulares
Algunas fracturas intraarticulares de la rodilla pueden ser manejadas o asistidas por artroscopia. La ayuda artroscópica en las fracturas de platillo tibial ofrece la posibilidad no sólo de la visualización directa de la reducción, sino también la de una más rápida rehabilitación y menor estancia hospitalaria(11,12); ayuda además al diagnóstico y tratamiento de lesiones asociadas en meniscos y ligamentos, y complementa las reducciones intercondíleas y de las espinas tibiales y su fijación.

Lesiones ligamentosas
El tratamiento de un paciente que sufre una lesión aguda de un ligamento cruzado de la rodilla sigue siendo muy controvertido. Muchos son los factores que influyen en esa decisión: edad, ocupación, actividad deportiva y lesiones asociadas, entre otros. Hay más claridad entre los especialistas en reconstruir una lesión crónica sintomática del ligamento cruzado anterior que una lesión aguda; la tendencia es esperar unas dos semanas para que ceda el proceso agudo inflamatorio post-traumático y mejore la movilidad.

Las técnicas quirúrgicas son múltiples, pero en general la de hueso-tendón-hueso en cualquiera de sus variables parece ser la más aceptada, aunque ofrece retos al especialista, dejando muy poca margen de error para obtener buenos resultados. La optimización de estos procedimientos y la creciente experiencia de los cirujanos han dado resultados cada vez más satisfactorios(13,14).

Más controversial aún es la reconstrucción quirúrgica del ligamento cruzado posterior; esto se debe a que hay dudas sobre su historia natural como lesión aislada(15,16). La mayoría de los deportistas podrán desarrollar sus actividades sin mayor sensación de inestabilidad, pero no estarán asintomáticos.

Patología de la articulación patelo-femoral
La liberación del retináculo externo de la rótula mediante artroscopia, además de minimizar el sangrado postoperatorio, dejar una pequeña cicatriz estética, disminuir el dolor y comenzar una rehabilitación más temprana y dinámica, permite la visualización del realineamiento rotuliano como medio objetivo de la corrección(17,20).

La indicación de la liberación externa es: un dolor anterior de la rodilla con un resalte ("tracking") patelo-femoral que no mejora con tratamiento conservador. Los pacientes con luxación recidivante de rótula, síndrome de hiperpresión lateral y condromalacia son buenos candidatos para la liberación lateral artroscópica.

Lesiones sinoviales
El uso de la artroscopia revolucionó el estudio y tratamiento de la enfermedad sinovial. Alteraciones como las sinovitis inespecíficas poliarticulares, variantes reumatoides como la psoriasis, la misma artritis reumatoidea, el lupus eritematoso sistémico, la gota y la seudogota, y la sinovitis vellosa nodular pueden ser tratadas por este método. De la misma manera pueden ser resecadas las plicas sinoviales patológicas y sintomáticas.

Las sinovitis crónicas son fuente de dolor, de pérdida de movilidad articular y llevan a diversos grados de invalidez. La limpieza y resección precoces de la sinovial enferma retardan o incluso pueden detener el proceso artrósico(21,22).

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