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Noviembre de 2003 Página 2 de 7

Artroscopia: procedimiento diagnóstico y terapéutico en auge

Restrepo, Alberto /Meléndez, Rodrigo /Arango, Juan Ignacio

Lanny Johnson diseñó las primeras herramientas motorizadas como fresas y resectores de menisco y sinovial. O"Connor se centró en el estudio del artroscopio quirúrgico, que no tenía la limitación de tener un ángulo de 0° y de requerir que los instrumentales se introdujeran a través de la misma camisa del artroscopio; los lentes tenían un ángulo de 30°, eran más delgados y permitían un mayor campo de visión, pero necesitaban de otro portal para la instrumentación, lo que requería del uso de la técnica de la triangulación, y por ende de la adquisición de unas destrezas diferentes a las empleadas en los procedimientos quirúrgicos hechos de forma abierta y bajo visión directa.

La evolución de esta técnica a partir de los años 70 ha sido vertiginosa. Aparecieron las cámaras de video, cada vez mejores y de menor tamaño, instrumentales sofisticados y técnicas cada vez más depuradas. Todo esto sumado ha dado por resultado la cirugía artroscópica tal y como la conocemos hoy en día.

Descripción general del procedimiento
El conocimiento de los equipos en cirugía artroscópica, el manejo correcto de ellos y el desarrollo de una rutina en la que la única variación en la cirugía será la patología padecida por el paciente, son base importante para recoger buenos resultados en este tipo de procedimiento (figura 1).

Es importante resaltar que la eficiencia de un quirófano depende del trabajo mancomunado, en donde cada una de las personas conoce su papel en la cirugía: anestesiólogo-cirujano-ayudante de cirujano-instrumentadora y auxiliares (figura 2).

Para la cirugía artroscópica utilizamos anestesia general, aunque por solicitud del paciente o por recomendación del anestesiólogo recurrimos a la regional. No tenemos experiencia con cirugías bajo anestesia local.

La mayoría de los especialistas utilizan torniquete neumático cuando realizan artroscopia de la rodilla, codo y tobillo, a excepción de los casos con contraindicación.

En todos los casos tratamos de minimizar el tiempo de isquemia y la sola elevación de la extremidad suele ser suficiente antes de la insuflación del manguito neumático. La presión óptima del manguito es discutida, pero se acepta que debe mantenerse aproximadamente 100-150 mmHg por encima de la sistólica preoperatorio del paciente.

Realizamos un lavado de la extremidad con clorhexidina gluconato-cetrimida-isopropanol y adaptamos campos operatorios especiales para artroscopia para manejar en forma adecuada los fluidos resultantes.

El equipo de artroscopia es muy completo con cámaras, equipos motorizados ("shavers"), fuente de luz, monitores, VHS, que van cambiando según el desarrollo tecnológico.

Hay variación en los sistemas de irrigación para distender las articulaciones, pero en general se utiliza Ringer-lactato de sodio para irrigación en artroscopia por el sistema de gravedad. No empleamos bombas de infusión.

Indicaciones
La artroscopia se ha convertido en uno de los procedimientos quirúrgicos más frecuentes y eficaces dentro de la ortopedia. La sensibilidad para la detección de lesiones en ligamentos, meniscos, cartílago y sinovial, asociada al desarrollo tecnológico de los equipos quirúrgicos y la creciente experiencia de los cirujanos, hacen de este un procedimiento indispensable para el tratamiento de dichas afecciones (figura 3).

Con el desarrollo y el conocimiento de las diferentes patologías, su uso, que inicialmente casi se circunscribió a la rodilla, se ha ido extendiendo para ser utilizada en forma cada vez más frecuente en hombro, codo, muñeca, tobillo y, en menor escala, en cadera y articulación subastragalina.

Rodilla
Reparación y/o remodelación de desgarros meniscales
Las condiciones ideales para la reparación de un menisco son:

  • Lesiones en el tercio externo del menisco, sobre todo en la margen capsular.

  • Lesiones longitudinales u horizontales.

  • Lesiones simples o únicas.

  • Lesiones estables con rodilla estable.

  • De ser posible de patología traumática.

Es frecuente que estas condiciones estén alteradas por otras variables que hacen que la sutura meniscal no dé los resultados satisfactorios esperados. De tal forma, cuando se asocian a patologías degenerativa del menisco, con lesiones oblicuas o radiales, además de lesiones complejas y en conjunto con lesiones ligamentosas, debe pensarse en realizar una remodelación y no la reparación o sutura meniscal.

La experiencia del cirujano desempeña papel importante, ya que las técnicas quirúrgicas varían: técnica fuera a dentro, de dentro a fuera, técnica artroscópica desde dentro y el desarrollo de sustancias y materiales bioabsorbibles, como dardos y flechas de ácido poliláctico que han facilitado el tratamiento y acceso de algunas lesiones.(2,5)

La meniscectomía total da lugar a un proceso degenerativo de la rodilla, como lo ha demostrado su historia natural; por ello, el tratamiento de los desgarros meniscales propende por la conservación de la mayoría posible del menisco y su reparación. Los desgarros complejos, los "flaps", los secundarios a procesos degenerativos o a desgarros de meniscos discoides, en general son remodelados.

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Notas complementarias

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