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Abril de 2019 Página 3 de 5

Artroplastía de rodilla primaria con estabilidad aumentada en Argentina

Santiago Vedoya, MD, Germán Garabano, MD, Hernán del Sel, MD

Conozca los resultados funcionales e indicaciones para la artroplastía de rodilla primaria con prótesis de estabilización superior al estabilizado posterior.

Resultados

El rango de movilidad preoperatoria promedio fue de 106° (80° - 135°) y en el postoperatorio de 109° (80° - 125°). Al año de la cirugía, las prótesis estabilizadas Plus presentaron una movilidad promedio de 107°, las prótesis constreñidas de 108,7° y las bisagras rotarias de 110,5°. Sólo el paciente que padecía artritis reumatoide en el que se implantó una bisagra rotatoria no logró la extensión completa, presentando al último control un déficit de extensión de 5°. No se observó ningún caso de inestabilidad residual en los controles tras la cirugía. 

El Knee Society Score fue de 84 (73 - 94) puntos promedio en el postoperatorio, con una mejoría de 33 puntos respecto de los 51 (40 - 59) puntos del preoperatorio. La puntuación funcional mejoró de 56 (34 - 62) puntos promedio en el preoperatorio a 79 (70 a 82) puntos en el postoperatorio. 

Cinco pacientes (11,6 %) necesitaron de un bastón como asistencia permanente para la deambulación extra domiciliaria al año de la cirugía. Siete pacientes (16,3%) refirieron dolor al año, requiriendo de la toma de analgésicos en forma esporádica.  Todos refirieron satisfacción con el procedimiento en el último control. 

El eje anatómico postoperatorio fue de 4,2° de valgo promedio (0° - 9°). Tres componentes tibiales fueron colocados en varo, con un promedio de 2°, sin repercusión clínica hasta el último control.

Cuatro pacientes (9,3 %) presentaron demarcación de alguno de los componentes protésicos. Tres pacientes con prótesis estabilizadas Plus presentaron demarcación en las zonas 1 y 4 del frente tibial y en la zona 2 del perfil tibial. Un paciente con bisagra rotatoria presentó demarcación en la zona 1 tibial en la radiografía de frente a los dos años de la cirugía. Todos estos casos fueron asintomáticos hasta el último control. 

Se produjeron dos complicaciones menores (4,65 %). Un paciente con una bisagra rotatoria presentó una subluxación rotuliana sintomática y fue tratado con fisioterapia con éxito moderado. Otro paciente tratado con una prótesis constreñida presentó un retardo en el cierre distal de la herida por sufrimiento de la misma, lo que obligó a curaciones frecuentes, evolucionando favorablemente. Ninguna prótesis fue revisada hasta el último seguimiento. 

Discusión

“El examen físico preoperatorio adquiere un valor crucial en la selección del implante, y debe evaluarse el estado de los ligamentos colaterales, estableciendo claramente su suficiencia, atenuación o incompetencia”

Se utilizó un implante con estabilización aumentada en rodillas con algún grado de insuficiencia ligamentaria colateral, recurvatum, valores musculares deteriorados, o, en al caso de los implantes Plus, una desalineación importante. La gravedad de la deformidad articular y la desalineación no fueron factores determinantes para la selección del implante, ya que se observaron diferentes grados de suficiencia ligamentaria en rodillas con desalineaciones similares y no siempre las alteraciones graves del eje se correlacionaban con atenuación o incompetencia ligamentaria. Esto puede comprobarse al observar que el promedio de las desalineaciones en los pacientes a los que se les colocó una bisagra rotatoria fue similar al promedio de la desalineación en los pacientes a los que se les indicó una prótesis constreñida. 

Cinco rodillas en las que se usó el implante Plus presentaban un ligamento colateral medial atenuado. Todos estos pacientes fueron operados por el cirujano de mayor experiencia del equipo, lo que sugiere que la selección del grado de constreñimiento del implante es inversamente proporcional a la experiencia del cirujano. Este análisis incluye la curva de aprendizaje del equipo quirúrgico respecto de la utilización de los diferentes grados de constreñimiento, lo que puede haber generado cierta discrepancia en la indicación en pacientes con desalineación o grados de inestabilidad similares. Sin embargo, la mayoría de las rodillas en las que se incorporó un implante constreñido o una bisagra rotatoria tenían algún grado de insuficiencia ligamentaria colateral. 

Las prótesis constreñidas se indicaron en rodillas con insuficiencia sólo en el plano coronal (5 pacientes con ligamento colateral medial atenuado), sin defectos óseos graves ni afecciones neuromusculares. Las bisagras rotatorias, en cambio, se indicaron en pacientes con incompetencia del ligamento colateral medial (4 casos) o alguna patología concomitante que afectara la estabilidad de la rodilla (22-29) (recurvatum, ataxia, etc…). 


Palabras relacionadas:
EH0419ARTRO, estudio sobre artroplastía de rodilla, tratamiento para la insuficiencia ligamentaria en rodilla, complicaciones asociadas a genu valgo severo, cirugía para tratar la gonartrosis, cirugía para tratar la artrosis de rodilla, cirugía de implante con estabilización aumentada en rodillas, prótesis constreñida para tratar artrosis de rodilla, investigaciones del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Británico de Buenos Aires.

Acerca del autor

Santiago Vedoya, MD, Germán Garabano, MD, Hernán del Sel, MD

Médicos cirujanos adscritos al Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina. Autor para correspondencia: Dr. Santiago Pablo Vedoya. Perdriel 74, 1280, CABA, Buenos Aires, Argentina. E-mail: spvedoya@gmail.com Tel: 15-4400-6470
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