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Junio de 2017 Página 2 de 3

Actualización en colocación de catéteres y prevención de infecciones asociadas

Natalia Castro-Campos, MD, MSC

Las infecciones relacionadas con los DIV son un problema para el sistema de salud, lo que ha aumentado el estudio sobre la epidemiología y la prevención de las mismas.

Dentro de las infecciones sistémicas se puede presentar BRCV no complicada o complicada. Dentro del grupo de BRCV no complicadas se encuentran: la bacteriemia persistente, tromboflebitis séptica, endocarditis y otras complicaciones metastásicas como abscesos pulmonares, cerebrales, osteomielitis y endoftalmitis que obliga al retiro inmediato de cualquier tipo de DIV, mientras que las BRCV complicadas, implican el retiro inmediato del catéter.

El tipo de catéter es un factor determinante para el desarrollo de complicaciones futuras. Hoy en día existen numerosos tipos de catéteres vasculares periféricos (CVP) que se clasifican según su modalidad de inserción, su utilización, su tamaño y la vena donde se colocan, así como el número de luces que poseen y el riesgo de infecciones asociadas (tabla 2). Aunque la utilización de cualquier DIV representa un riesgo para desarrollar una infección relacionada, alrededor del 75 % de las bacteriemias asociadas se originan en los catéteres venosos centrales (CVC) [6].

Tabla 2. Tipos de CVP [7]

Tipo de catéter Características
Catéter venoso periférico Inserción en venas del antebrazo. Complicaciones infecciosas poco frecuentes y potencialmente graves.
Catéter arterial periférico Inserción en arterias del brazo. Se utiliza para controles hemodinámicos. Riesgo escaso de infecciones.
Catéter de línea media Catéter de inserción en venas del antebrazo y de mayor longitud que el catéter venoso periférico.
CVC de inserción periférica CVC insertado a través de las venas del antebrazo hasta la vena cava. Presenta menos complicaciones que los CVC.
Catéter arterial pulmonar Denominado de Swan-Ganz. Se coloca por vía central en la arteria pulmonar. Se utiliza para la monitorización durante pocos días. Tiene un riesgo bajo de infecciones.
CVC no tunelizado Es el CVC más utilizado para tratamientos temporales. Puede tener una o varias luces. Ocasiona el 90% de las bacteriemias asociadas a catéteres vasculares en las UCI.
CVC tunelizado Se inserta en las venas centrales a través de un túnel subcutáneo. Puede tener más de una luz. Se utiliza para terapias prolongadas. Tiene un riesgo bajo de infecciones.
CVC con reservorio implantable Dispositivo con reservorio implantable, añadido a un CVC, totalmente colocado subcutáneo y al que se accede mediante una membrana puncionable desde el exterior. Tiene un riesgo bajo de infecciones.
Catéter arterial central Catéter colocado generalmente a través de la arteria femoral para procedimientos de filtración, aféresis o monitorización hemodinámica. Tiene un riesgo alto de infecciones.

CVC: catéter venoso central; UCI: Unidades de Cuidados Intensivos.

En el reciente estudio de prevalencia denominado ‘One Million Global (OMG) ­- Peripheral Intravenous Catheters (PIVC)’ promovido por la Universidad de Western Sydney y la Universidad de Griffith, en Australia, han participado 481 hospitales de 50 países. En Latinoamérica incluyó países como México, Colombia y Argentina tomando como centros de referencia el Hospital General de Comitán María Ignacia Gandulfo, el Hospital Pablo Tobón Uribe, el Hospital Juan A. Fernández y el Hospital Alemán, respectivamente. El objetivo principal de este estudio es la valoración y cuidado de los CVP [8].

Tanto la proyección como la pertinencia del análisis OMG-PIVC son de gran magnitud, debido a que actualmente no se cuenta con estudios epidemiológicos que hayan identificado y comparado la prevalencia de CVPs en poblaciones de diversos hospitales y pacientes alrededor del mundo. Adicionalmente, este estudio busca comparar internacionalmente la utilización de los CVPs, incluyendo características de la cánula como el tipo y el tamaño; la inserción anatómica con los tipos de fluidos y medicaciones intravenosos administrados e identificar los factores de riesgo asociados al fracaso de los CVPs. Así mismo, pretende identificar la prevalencia de los catéteres redundantes e identificar en la práctica actual los métodos de fijación de los CVPs; así como comparar los protocolos de trabajo de inserción y manejo de los CVPs con los protocolos internacionales [8].


Palabras relacionadas:
Prevención de enfermedades relacionadas con los DIV, dispositivos intravasculares (DIV), riesgos de infecciones en una cirugía.

Acerca del autor

Natalia Castro-Campos, MD, MSC

Natalia Castro-Campos, MD, MSC

Médica egresada de la Universidad de Buenos Aires, en Argentina, y Epidemióloga de la Universidad del Rosario, en Colombia. Con experiencia en investigación clínica en el Hospital Alemán de Buenos Aires. Asistente de investigación en el Centro de Estudios de enfermedades Autoinmunes -CREA- . Actualmente se desempeña como Médica Experta en el Centro de Excelencia de Artritis Reumatoide, en Bogotá, Colombia. Asesora editorial de El Hospital.
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Notas complementarias
  • Referencias

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