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EH-74-4-AGOSTO-SEPTIEMBRE-2018

ADMINISTRACIÓN EN SALUD SUPLEMENTO ESPECIAL COLOMBIA Si bien existen clasificaciones de los peores, por ejemplo, la peor película o el peor actor y a veces se premian, se trata de que las preferencias apunten a las mejores cualidades. En otros casos, debe tenerse el cuidado de analizar otros posibles objetivos, así sean ocultos, de una clasificación, por ejemplo, cuando un agente estatal o político pretende hacerla o pagar por su elaboración, en estos casos es posible que los resultados reflejen más las intenciones del patrocinador que la situación real de lo que se pretende clasificar. Estos argumentos metodológicos generales para las clasificaciones resultan aún de mayor cuidado en el caso de los rankings de instituciones de salud. Desde hace algunos años se han intentado clasificaciones en diferentes niveles, desde las de los sistemas de salud realizados por la OMS (Organización Mundial de la Salud) o por Bloomberg, pasando por las reconocidas clasificaciones de hospitales en Estados Unidos, por ejemplo, las de la revista U.S. News, hasta la elaboración de listados en la región y en nuestro país. En el caso de Inglaterra y de Estados Unidos, por citar solo dos ejemplos, es posible que los usuarios tomen decisiones (en este caso ilustradas) a partir de información proveniente de clasificaciones, sobre todo si estas tienen una ganada reputación de seriedad, idoneidad y transparencia en su elaboración. En el caso de las clasificaciones de hospitales en Estados Unidos, es llamativo el abordaje de la evaluación de los resultados clínicos, por ejemplo, mortalidad, resultados en sobrevivencia en el tratamiento de cáncer y demás variables que permiten inferir que los primeros puestos son efectivamente los mejores. Incluir variables de precios a las clasificaciones puede agregar más valor a quien tiene que decidir la compra incluyendo este argumento, por ejemplo, una aseguradora. En el caso de Colombia se pueden mencionar algunos esfuerzos recientes de clasificación, por ejemplo el contratado por el Ministerio de Salud y Protección Social en el año 2006 y ejecutado por el Centro de Estudios Interdisciplinarios (CID) de la Universidad Nacional y la firma Fedesalud, en él se intentó clasificar a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) y Entidades Promotoras de Salud (EPS), acorde con unas variables en su mayoría habilitadoras; los intentos de clasificación de la defensoría del pueblo; las clasificaciones de riesgo financiero de los hospitales públicos; la clasificación de las EPS desarrollada durante varios años por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) y en especial los rankings de MERCO y la revista América Economía, a los que nos referiremos brevemente en este artículo dada la resonancia pública que han tenido y su relación con la Acreditación en Salud. Ranking de hospitales de América Economía El ranking de la revista América Economía es una clasificación que se elabora desde el año 2009 y que con el paso de los años ha ido afinando sus criterios de clasificación. Los aspectos metodológicos más relevantes son: • Participa cualquier hospital de alta complejidad de la región que preste servicios múltiples en varias especialidades médicas. www.elhospital.com C9


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