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EH-74-4-AGOSTO-SEPTIEMBRE-2018

ADMINISTRACIÓN Y TIC EN SALUD Por Ing. Vladimir Quintero M. MBA, DBA Miembro del Colegio Americano de Ingeniería Clínica (ACCE). Director de IHE Colombia. EL CICLO VIRTUOSO DE LA INTEROPERABILIDAD EN AMÉRICA LATINA Dimensiones, problemas, oportunidades y retos de la interoperabilidad entre sistemas de información y equipos médicos en los hospitales de la región. LA INTEROPERABILIDAD DESCRIBE la medida en que los sistemas y dispositivos pueden intercambiar datos e interpretarlos. Para que dos sistemas sean interoperables, deben ser capaces de compartir información y presentarla posteriormente de tal manera que pueda ser entendida por un usuario. La Junta directiva de la Sociedad de Sistemas de Información y Gestión de la Salud (HIMSS, por sus siglas en inglés) aprobó en abril de 2013 la definición de Interoperabilidad en el ámbito Ing. Vladimir Quintero M. MBA, DBA de la atención de salud como: “La interoperabilidad es la capacidad de los diferentes sistemas de tecnología de la información y aplicaciones de software para comunicarse, intercambiar datos y utilizar la información que se ha intercambiado. Significa la capacidad de los sistemas de información de salud para trabajar juntos dentro y entre las fronteras de la organización con el fin de asegurar la prestación eficaz de la asistencia sanitaria a personas y comunidades”. En la reciente versión de su ‘Diccionario de Información de Salud, Términos de Tecnología, Siglas, y Organizaciones’, la HIMSS amplía esta definición así: “Esta interoperabilidad es posible entre Historias Clínicas Electrónicas (HCE) potencialmente dispares, sistemas de información relacionados con la empresa, dispositivos médicos, tecnologías móviles y otros sistemas para mejorar el bienestar, así como la calidad, seguridad, rentabilidad y acceso a la asistencia sanitaria. (HIMSS, 2017)”. Otro concepto importante para complementar el contexto de este artículo, propuesto por el Comité de Interoperabilidad de HIMSS 1: El ecosistema de interoperabilidad en salud comprende individuos, sistemas y procesos que desean compartir, intercambiar y acceder a todas las formas de información de salud, incluyendo información discreta, narrativa y multimedia. Los individuos, los pacientes, los proveedores, los hospitales / sistemas de salud, los investigadores, los pagadores, los proveedores y los sistemas son actores potenciales dentro de este ecosistema. Cada uno está involucrado en la creación, intercambio y uso de información y / o datos de salud. Un ecosistema eficiente de interoperabilidad en salud proporciona una infraestructura de información que utiliza estándares técnicos, políticas y protocolos para permitir la captura, el descubrimiento, el intercambio y la utilización de la información de salud de manera transparente y segura. Estos conceptos y sus múltiples variaciones se encuentran en la base de una situación reconocida a nivel mundial como problemática y que adquiere características particulares en el ámbito de los países latinoamericanos, dadas las características de su industria en el segmento de equipos y sistemas de salud. Este artículo propone la revisión de algunas dimensiones de ese problema y explora posibilidades de solución, así como sus retos asociados, desde una óptica regional. Dimensión técnica del problema La evolución de los modelos de prestación de salud en la última década ha adquirido una tendencia mundial cuyas principales características son: se centra en el paciente, concibe la prestación de salud en forma integral, prioriza las acciones de prevención sobre la curación y se percibe como un servicio que debe acompañar al usuario desde antes de nacer y hasta después de su muerte. El cumplimiento de este objetivo se apoya integralmente en la disponibilidad de información completa, actual y confiable del usuario y su entorno, de los diversos prestadores de los servicios de salud y, fundamentalmente, de los datos clínicos de diagnóstico y tratamiento. Este universo de datos se genera en un número creciente de dispositivos y sistemas, que en algunos casos incluyen la intervención del propio usuario, y que genera retos significativos y cambiantes a la gestión de la información para poder usarla como soporte en la toma de decisiones. El hecho de que los productores de equipos y sistemas de información no utilicen estándares compartidos de intercambio de datos, ha obligado históricamente al uso de ‘interfases’ entre ellos que terminan disfrazando esa incompatibilidad de fondo y ofrecen la apariencia de interoperabilidad entre sistemas y dispositivos. La interoperabilidad, así obtenida, depende en forma permanente de interfaces que deben ser 18 AGOSTO - SEPTIEMBRE / 2018 ©ANGELLODECO - FOTOLIA


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