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EH-74-2-Abr2018

INFORME TIC EN SALUD SUPLEMENTO ESPECIAL COLOMBIA Ahora bien, la relación entre el beneficio para el paciente y para el sistema de salud se deriva del uso potencial que tiene el análisis en tiempo real de la información allí alojada. Con un sistema interoperable se gana en oportunidad y eficiencia al facilitar los recursos de información que se requieren para la atención del paciente de forma oportuna, y al reconocer en estos procesos de atención los patrones que lo rigen se pueden orientar hacia una mejor gestión de los recursos por parte del sistema. En la percepción general del sector salud mundial, sus integrantes, entre hospitales, clínicas, prestadores, aseguradores y reguladores, coinciden los beneficios otorgados a la interoperabilidad en sus áreas de influencia. Sin embargo, la concreción de estas iniciativas para lograr esa masa crítica entre los diferentes actores, más allá de la motivación interna, se obtiene solo con la presión o regulación del sector o el Gobierno. El carácter de la información a entregar, la desigual capacidad tecnológica entre las partes, el costo final de cada transacción de información, la seguridad e integridad del sistema son los argumentos que se exponen para que este proceso aún no se haya concretado y ha minado hasta ahora la confianza de los interesados. Los obstáculos más frecuentes evidenciados están vinculados con el valor de la inversión necesaria para hacerlo, los riesgos de seguridad sobre la información y una regulación no clara sobre este proceso. Con respecto a estos puntos, los proveedores de tecnología cada vez más ofrecen en su portafolio soluciones exclusivas para el sector salud que incluyen de forma nativa la capacidad de interoperar bajo estándares internacionales y, adicionalmente, debido al escalamiento de estas tecnologías, sus costos han bajado y sus capacidades se han incrementado. Es importante resaltar que el riesgo sobre la información es una amenaza real y los esfuerzos deben ser liderados por los responsables de salvaguardarla, porque el proveedor se ve tentado a no reforzar suficientemente la capa de seguridad que requiere cada nueva tecnología lanzada al mercado, pues este esfuerzo puede generar un incremento en los costos o un retraso en la salida del producto que en ambos casos llevan a un riesgo difícil de compensar para el productor. Sin embargo, ni en las tecnologías ni en los sistemas se puede olvidar que el fin último es el paciente y su bienestar, más que en la generación de datos y estadísticas, que los desarrollos están pensados en y para ellos, en esas personas que es indispensable que conozcan su historia clínica y de esta manera se incentive su confianza y sean agentes activos en su proceso de recuperación, en la adhesión a los tratamientos y en su autocuidado. Si se empoderan de sí mismos y se cuenta con la trazabilidad de su récord clínico, es más eficiente y eficaz su acceso al sistema de salud, lo que lleva a una ejecución organizada. Además, si se logra cubrir gran parte de la población con estas buenas prácticas se reflejará en una salud pública pensada y proyectada. Los desarrollos informáticos deben augurar un futuro mejor. El Hospital agradece la colaboración editorial del autor y del Hospital San Vicente Fundación, de Medellín. Lea más y opine en: www.elhospital.com Busque por: EH0418COLINT www.elhospital.com C11


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