Cuadernillo Drager Pag_08

EH-Oct-Nov-2017

C7 SUPLEMENTO COLOMBIA CIRUGÍA Y NEUROLOGÍA WWW.ELHOSPITAL.COM médico y sin contraindicaciones. La primera condición se refiere al concepto de refractariedad al conducto médico; cuando los síntomas son incapacitantes a pesar del control farmacológico adecuado. La ausencia de contraindicaciones se refiere a que se deben excluir pacientes en los que existan comorbilidades importantes o tratar estas antes de la cirugía, puesto que una patología adicional no tratada puede opacar un buen resultado motor. Hoy en día se recomienda que los pacientes que pueden mejorar con la cirugía funcional y con falla del manejo médico, no sean llevados tardíamente a cirugía, que esta no sea considerada último recurso, ya que si el paciente llega muy deteriorado al procedimiento, este puede estar contraindicado o no mejorarlo de forma importante. Avances destacados La neurocirugía funcional ha tenido épocas de gran actividad y de declive. Desde el inicio de la década de los años 80 se ha masificado gracias al advenimiento y mayor disponibilidad de las distintas técnicas de neuromodulación. La necesidad de ofrecer alternativas de tratamiento a pacientes refractarios a manejo médico, los avances en el entendimiento de la fisiopatología del sistema nervioso, y el refinamiento en las neuroimágenes y en la técnica neuroquirúrgica también han contribuido (figura 2). En adición a los procedimientos de neuromodulación craneal, están los procedimientos lesionales o ablativos cerebrales, en los cuales se realiza una lesión pequeña en el área cerebral disfuncional para mejorar el cuadro sintomático. Los blancos más utilizados para manejo de movimientos anormales son el tálamo (talamotomía), globo pálido interno (palidotomía) o subtálamo (subtalamotomía). Las cirugías ablativas solo deben realizarse de forma unilateral, dado que el riesgo neurológico de lesiones bilaterales es inaceptablemente alto. La única excepción son algunas cirugías para trastornos psiquiátricos que casi siempre deben ser realizadas de forma bilateral. Por su carácter destructivo se habían relegado, pero recientemente se han desarrollado tecnologías que han incrementado la seguridad de las cirugías ablativas. Estas incluyen el ultrasonido de alta frecuencia, el uso de láseres y la radiocirugía, tecnologías que se encuentran en desarrollo, con la excepción de la radiocirugía, y definiendo su papel dentro de la neurocirugía funcional. En manos expertas tienen buenos resultados en casos seleccionados. En general, se prefiere la neuroestimulación por su carácter no destructivo. Para entender el mecanismo de acción de la estimulación cerebral profunda, hay que discutir la causa de la mayoría de trastornos de la función del sistema nervioso: la ausencia o el exceso de uno o varios neurotransmisores necesarios para la estabilidad de una red neural. Esta alteración química produce una actividad eléctrica anormal que conlleva a los siguientes síntomas: temblor, rigidez, depresión, entre otros.


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