REV EL HOSPITAL ED 73-5_PAG_15

EH-Oct-Nov-2017

14 ESPECIAL IMÁGENES DIAGNÓSTICAS INTERVENCIONISMO UTILIDAD DE LA RADIOLOGÍA INTERVENCIONISTA EN EL CÁNCER LA ONCOLOGÍA SIEMPRE ha sido multidisciplinar y en la actualidad esto es más cierto que nunca. El manejo de la enfermedad neoplásica recae en muchas disciplinas que van desde el médico de familia hasta la especialidad médica más sofisticada. La Radiología Intervencionista (RI) ha estado desarrollando nuevas tecnologías y procedimientos para sí misma y otras especialidades desde 1953. Desde que, en este año, el PROF. MIGUEL ÁNGEL DE GREGORIO MD, FESIR, FCIRSE, EBIR* OCTUBRE - NOVIEMBRE / 2017 Prof. Miguel Ángel de Gregorio, MD, FESIR, FCIRSE, EBIR* Dr. Sven-Ivar Seldinger facilitara el acceso a los vasos mediante una sencilla “técnica de trocar-alambre-catéter” muchos médicos y técnicas han mejorado y facilitado el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades. La RI se ha destacado por su sencillez y poca morbilidad en el tratamiento de las complicaciones propias del cáncer o de algunas técnicas médicas o quirúrgicas utilizadas como tratamiento de inicio. Finalmente, la mejora en los accesos arteriales y venosos con control de imagen para la aplicación de los tratamientos quimioterapéuticos, de soporte o antimicrobianos, ha supuesto un importante avance en eficacia terapéutica y de calidad de vida. Las técnicas de mínima invasión han irrumpido con mucha fuerza en el campo de la Oncología y es probable que tan solo estemos en el prólogo de lo que posiblemente sea un futuro brillante. La RI contribuye directamente al diagnóstico del cáncer realizando toma de muestras para análisis anatomopatológico, citológico e incluso microbiológico de lesiones ubicadas en cualquier órgano profundo o superficial de forma sencilla con pocos costos y complicaciones. La biopsia percutánea realizada bajo control fluoroscópico, o con la ayuda de la tomografía computarizada (TC) o ultrasonido (US) permite diagnósticos de gran precisión y ha sustituido a la laparotomía o toracotomía exploradora, nunca exenta de grandes riesgos. La modalidad de biopsia con sistemas guía de fusión de imágenes US-CT o Resonancia Magnética (RM), ha mejorado la precisión diagnóstica reduciendo los efec- tos nocivos de la radiación, tanto para el intervencionista como para el paciente. Aunque los nuevos métodos de imagen (US, TC y RM) han sustituido en su totalidad a los medios angiográficos (arteriales y venosos), existen circunstancias en las que finalmente se debe recurrir a medios invasivos realizados por intervencionistas para alcanzar un correcto diagnóstico de extensión y afectación. Tratamientos intervencionistas en el cáncer No existe ningún tratamiento definitivo del cáncer en cualquiera de sus presentaciones. La exéresis del tumor sería en el presente el tratamiento más eficaz contra el cáncer sobre todo si el tumor es muy incipiente y no se ha extendido a los ganglios adyacentes o a otros órganos. En función de los resultados que se esperan, los tratamientos antitumorales se dividen en curativos y paliativos, conforme a la intención que tienen unos y otros. El tratamiento curativo pretende producir muerte de todas las células tumorales, mientras que el tratamiento paliativo busca muerte parcial y programación apoptótica no total. Entre unos y otros, la RI puede realizar: la ablación por frio, calor, corriente continua o radiación, como tratamientos curativos, mientras la embolización arterial y la quimioembolización son ejemplos de tratamientos paliativos. Se están utilizando con éxito técnicas mixtas curativas y paliativas. a. Embolización arterial La mayor parte de canceres tienen altos requerimientos nutricionales y vasculares. La obliteración de los vasos nutricios tumorales produce hipoxia e inhibe el crecimiento y desarrollo de las células. Este tratamiento se puede realizar solo o como adyuvante a otros, incluida la cirugía. Se puede administrar también como tratamiento paliativo ya que se reduce la carga tumoral ayudando a mejorar síntomas. Por otra parte, puede tratar síntomas de sangrado tan frecuentes en los procesos tumorales. El gran inconveniente es que no se eliminan todas las células y tumorales, y en un tiempo el tumor generará nuevos vasos desde otras localizaciones. b. Quimiembolización o TACE (Transarterial Chemoembolization) Es una modalidad de la embolización arterial, muy empleada en los tumores hepáticos primarios y secundarios. Se emboliza selectivamente los tumores mediante partículas combinadas con lipiodol o con quimioterápicos específicos. Los quimioterápicos más empleados son la Doxorrubicina y el Irinotecan. Las ventajas de la TACE sobre la quimioterapia sistémica son las menores dosis empleadas, la menor toxicidad y la posibilidad de repetir las sesiones hasta que se consiga devascularizar e isquemiar el tumor. Existen en el mercado micropartículas de tamaño variable en micras que por distintas cargas eléctricas con el quimioterápico se cargan con el medicamento a administrar de una forma predecible (DEB: Drug Eluting Bead). La aparición de nuevos y más eficaces fármacos cargables con microesferas o incluso con nanoparticulas, permite que los resultados actuales prometedores anuncien un excelente futuro en esta línea de investigación. c. Radioembolización Es un tipo moderno de braquiterapia. Consiste en la embolización de los órganos tumorales mediante esferas de cristal, albumina KADMY © FOTOLIA


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